Mientras lees estas líneas la joven activista
prosigue su periplo para cruzar el Atlántico en velero y así evitar tomar un avión. El ejemplo de Greta Thunberg, que llegará esta semana a Nueva York, ha desencadenado lo que se conoce como “vergüenza de volar”, con más y más europeos quedándose en casa o viajando en tren. Pero no solo eso: su influencia se deja notar en libros infantiles de temática ecológica o incluso la decoración.