Organizaciones y abogados denuncian que la
política migratoria actual incluye detenciones de
mujeres embarazadas y
lactantes, generando separaciones familiares y riesgos para la salud. Aunque bajo la administración Biden existían restricciones, persiste la confusión sobre su vigencia. Casos recientes en centros como
Dilley, Texas, han provocado protestas por condiciones deficientes y falta de atención médica.