Donald Trump recordó la pérdida del 50% del mercado automotriz frente a
México, Canadá, Japón y Alemania como una lección aprendida. El mandatario afirmó que el fallo del Supremo no detendrá sus planes, pues
existen "otras maneras numerosas" de imponer gravámenes. Con el objetivo de que todos los
vehículos vuelvan a fabricarse en Estados Unidos, el presidente firmó nuevas órdenes para asegurar que la competencia internacional no siga aprovechándose de los recursos nacionales.
Te puede interesar:
Golpe letal a estrategia de Trump: Corte Suprema anula su poder para imponer aranceles