El casco colonial y las
viviendas
antiguas de la tradicional
localidad de La Pastora sufrieron
daños severos tras los
dos sismos consecutivos en Caracas. La
residente Ingrid Valero relató el
pánico que experimentó junto a sus padres e hija en un piso elevado: "
Veía cómo se abrían las grietas en la pared del apartamento". Tras el siniestro, las familias abandonaron los
edificios agrietados para buscar refugio en la plaza despejada de la iglesia local.