null: nullpx

Trump confirma que está enviando a indocumentados liberados a las ciudades santuario

Luego que la Casa Blanca y el propio presidente aseguraran que no estaban liberando a indocumentados en ciudades santuario como venganza contra sus adversarios políticos, el mandatario reconoció el sábado que su gobierno sí lo está haciendo y que ha enviado a "muchos", pero no dijo desde cuándo.
28 Abr 2019 – 12:53 PM EDT

Casi dos semanas después de que la Casa Blanca asegurara que el presidente Donald Trump quería “explorar” una propuesta rechazada en dos ocasiones para enviar migrantes que habían sido detenidos en la frontera y luego liberados a las ciudades santuario, el propio mandatario reconoció el sábado que medida se está llevando a cabo y que se enorgullece de ello.

“Estamos enviando a muchos” indocumentados detenidos por las autoridades de inmigración “a las ciudades santuario”, dijo Trump durante un discurso de campaña en Green Bay, Wisconsin, ante miles de seguidores. Y agregó que se “enorgullece” de su “tremenda idea" (sick idea), indicó.

El pasado 11 de abril el presidente hizo referencia en su cuenta de la red social Twitter un reportaje del diario The Washington Post, respecto a que estaba considerando liberar a indocumentados detenidos en la frontera a las principales jurisdicciones (ciudades) Santuario controladas por los demócratas manera de venganza de sus adversarios políticos.

"Debido al hecho de que los demócratas no están dispuestos a cambiar nuestras muy peligrosas leyes de inmigración, de hecho, como se informó, estamos considerando seriamente la posibilidad de colocar a los inmigrantes ilegales solo en ciudades santuario", escribió horas después de la publicación del diario capitalino.


Cuatro días más tarde, Trump volvió a tuitear sobre el tema, insistiendo en que la política podría ser implementada si el Congreso no actuaba para cambiar la ley y dejarle las manos libres para poner en marcha su polémica reforma migratoria basada en severas restricciones a la inmigración legal e indocumentada.

“¡Aquellos inmigrantes ilegales que ya no pueden ser retenidos legalmente (el Congreso debe arreglar las leyes y las lagunas legales) serán, sujetos a la Seguridad Nacional, otorgados a las ciudades y estados santuario!”


No se sabe desde cuándo

Pero de acuerdo con la afirmación del sábado en Wisconsin, estado donde Trump apenas ganó con una diferencia de unos 22,000 votos a su adversaria, la demócrata Hillary Clinton en 2016, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ya ha liberado a “muchos” migrantes indocumentados detenidos por las autoridades y enviados a las ciudades santuario.

No es la primera vez que el gobierno de Trump esconde la fecha de implementación de uno de sus planes de la política migratoria de ‘tolerancia cero’.

Cuando una corte federal de California ordenó el 26 de junio del año pasado detener la separación forzosa de familias migrantes en la frontera, tras presentarles a los padres cargos criminales por ingreso ilegal al país, un acto que sigue siendo una falta de carácter civil, los departamentos de Justicia (DOJ) y DHS reconocieron que la política se llevó a cabo entre el 5 de mayo y mediados de junio de 2017, afectando a 2,654 familias.

Sin embargo, en enero de este año un informe del Inspector General del Departamento de Salud y Recuerdos Humanos (HHS), reveló que la política de separaciones forzadas en la frontera había sido puesta en marcha varios meses antes y que el número de familias afectadas era de “varios miles”.

En marzo, la entonces secretaria del DHS, Kirstjen Nielsen, reconoció ante un panel de la Cámara de Representantes que efectivamente las separaciones forzadas se probaron con varios meses de antelación para garantizar el éxito de la cuestionada política destinada a frenar la ola migratoria procedentes del denominado Triángulo del Norte.


Guerra sin cuartel

Las jurisdicciones santuario son aquellas que se niegan a colaborar con el gobierno en la búsqueda, arresto y deportación de inmigrantes indocumentados bajo el amparo del programa federal Comunidades Seguras.

El viernes, durante un discurso ante la Asamblea Anual de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), uno de los principales donantes del Partido Republicano, el mandatario aseguró que su gobierno estaba "obligado a liberar" a inmigrantes indocumentados y que "les damos (a las jurisdicciones santuario) el mayor número posible".

Pero en ninguno de los dos discursos Trump explicó que la puesta en libertad de ciertos indocumentados obedece al mandato de una ley y dos acuerdos alcanzados judicialmente con el propósito de proteger a menores del tráfico humano y porque el gobierno federal no puede privar de libertad a menores de edad.

Una tercera norma establece que si un indocumentado cumple más de seis meses detenido, no ha podido ser deportado y no constituye una amenaza para la seguridad del país, tiene derecho a una audiencia de fianza y esperar en libertad hasta que un juez de inmigración decida su futuro en Estados Unidos.

Trump tampoco explica en sus tuits y discursos que la mayoría de los extranjeros que están siendo detenidos en la frontera corresponde a migrantes que huyen de sus países a causa de la violencia y la pobreza y vienen a Estados Unidos en busca de asilo.

Para el mandatario, solo se trata de “inmigrantes ilegales, y esto incluye a miembros de pandillas, narcotraficantes, traficantes de personas y delincuentes de todas las formas, tamaños y tipos”.


“Es una burla”

Activistas y organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes en California, un Estado santuario abiertamente contrario a la política migratoria de Trump, cuestionan las palabras del presidente y que se trata solo de una treta política.

“Obviamente el presidente está jugando su juego sarcástico de odio y racismo al estar acomodando a estas personas en las ciudades santuario”, dice Francisco Moreno, director ejecutivo de la Federación de Confederaciones Mexicanas. “Es una burla una vez de Trump hacia nosotros” (los hispanos de Estados Unidos).

Moreno dice además que “Trump piensa que con esta estrategia va a disuadir que otras ciudades se conviertan en jurisdicciones santuario porque recibirían, de pronto, a las personas que piden asilo o refugio”.

“Pero se trata solo de una treta mas del presidente y una burla a la ciudadanía, porque hay leyes que protegen los derechos de estas personas que han huido de sus naciones. Nosotros tendremos que hacer de uso de todo lo que podamos y esté a nuestra disposición para ayudar a esta gente necesitada y acomodarlos para que batallen en sus procesos judiciales. Son personas que necesitan mucho apoyo”, dijo el activista.


“Aquí estarán a salvo”

Para el dirigente Juan José Gutiérrez, director del movimiento Vamos Unidos USA, en Los Ángeles, con el envío de migrantes a California “a Trump le va a salir el tiro por la culata, porque aquí van a encontrar efectivamente un santuario”.

Gutiérrez dijo que la idea del mandatario es hacerle creer a su base política que los liberados se trata de delincuentes y criminales, “pero se trata de migrantes necesitados que vienen buscando asilo, y sus puestas en libertad ocurren porque así lo dicta la ley”.

“A su vez, los inmigrantes que buscan asilo encontrarán en las ciudades santuario una mejor bienvenida que en otros lugares que no tienen infraestructura para brindarles apoyo legal. En California están los mayores consulados de los países del Triángulo Norte. Nosotros no los vamos a dejar a la deriva”, añadió.

El activista dijo además que “distinto sería para ellos si Trump los manda a Missisipi o Alabama, dos estados abiertamente antiinmigrantes y parte de la base dura del presidente. Así es que, si pretendía causar un daño, en el fondo de está haciendo un gran favor a estas personas que vienen huyendo buscando un refugio humanitario”.


Plan en camino

La semana pasada la revista Time reportó que el asesor principal de la Casa Blanca, Jared Kushner, preparaba un plan de reforma migratoria para entregárselo al presidente, su suegro, en los próximos días.

El proyecto estaría basado en un fuerte componente de seguridad fronteriza, entre ellos la construcción de nuevas vallas divisorias en la frontera sur, aumento de redadas y detenciones, aceleración de deportaciones y cambios al sistema de inmigración legal que incluiría una reducción a los programas de reunificación familias, que el gobierno denomina inmigración en cadena.

El proyecto no incluiría, de acuerdo a los avances ofrecidos por Kushner, soluciones para tratar la crisis humanitaria en la frontera con México ni tampoco para los 10.4 millones de indocumentados que viven en el país.

Fuentes demócratas consultadas por Univision Noticias se han resistido a comentar el proyecto y reiteran que lo harán una vez lo tengan en sus manos y lo revisen.

A su vez, conservadores republicanos advierten que cualquier plan de reforma migratoria que se lleve al Congreso debe contar con respaldo bipartidista y el firme apoyo del presidente.

Desde el pasado 3 de enero los demócratas controlan la Cámara de Representantes y los republicanos del Senado requieren de apoyo demócrata para aprobar leyes.

Los republicanos controlaron el Congreso durante los dos primeros años del gobierno de Trump, pero el presidente no tuvo la capacidad política necesaria para cambiar la ley de inmigración y a su base le dijo que el fracaso se debió al rechazo por parte de los demócratas, un discurso que sigue blandiendo en sus discursos de campaña.

“El argumento, de culpar a los demócratas siempre ha sido una de sus mejores técnicas para motivar a su base electoral”, dice Roberto Izurieta, director de los programas de América Latina y Campañas Políticas de la Universidad George Washington. “En otras palabras, (el presidente lo hace) por razones políticas-electorales más que por buscar solucionar el problema de fondo”, apunta.

La política migratoria de 'tolerancia cero' de Trump en 15 fotos

Loading
Cargando galería

Más contenido de tu interés