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¿Son los padres responsables criminalmente de enviar solos a sus hijos a la frontera sur de EEUU?

La llegada de miles de niños solos a la frontera sur en busca de asilo vulnera la política migratoria de Joe Biden y genera preguntas respecto a si los padres o tutores legales pueden ser demandados por abandono o exponerlos incluso a la muerte.
7 Abr 2021 – 02:47 PM EDT
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Margarita tiene 9 años y cruzó sola la frontera entre Estados Unidos y México hace tres semanas, donde fue detenida por un agente de la Patrulla Fronteriza. Llegó sana y salva bajo la custodia de un coyote que la trajo desde Guatemala. El viaje costó $10,000 y lo pagó su madre, quien vive indocumentada en Estados Unidos desde hace poco más de ocho años. La semana pasada fue liberada y ahora deberá enfrentar un proceso de deportación donde pedirá asilo.

“Debe esperar a que la llamen para ir a la corte”, dice Alex Gálvez, un abogado de inmigración que ejerce en Los Ángeles, California. “Puede que la notificación llegue en unas tres o cuatro semanas, debido al atasco en la Corte de Inmigración. Esperamos que la primera audiencia la tenga a principios del 2022”, agrega.

La pequeña se encuentra bien de salud después del largo y peligroso viaje de unas 1,600 millas (2,600 kilómetros) que atraviesa México, una de las rutas más peligrosas del mundo controlada, en muchos casos, por el narcotráfico. No hubo demoras ni contratiempos, tampoco intento de secuestro o violación. Pero no todos tienen la misma suerte.

La semana pasada Brian, un inmigrante mexicano que cruzó el muro por un área de Texas cayó desde una altura de 12 pies y se fracturó la columna vertebral y un tobillo. “No volverá a caminar”, dice Gálvez. “Se encuentra internado en un hospital de El Paso”.

El martes el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) dijo que en la víspera la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (CBP) había detenido 429 Menores No Acompañados (UAC) en la frontera sur, otros 4,231 estaban bajo la custodia de la Patrulla Fronteriza y 15,193 estaban en manos del Departamento de Salud y Recursos Humanos (HHS). Pero no dio a conocer datos de menores perdidos, heridos o fallecidos en la frontera o el trayecto desde sus países de origen.

Y en caso de tragedias o incidentes, muchos se preguntan cuánta responsabilidad recae sobre los padres o tutores que los envían en busca de asilo, si existen mecanismos legales para protegerlos y qué están haciendo los gobiernos implicados en el éxodo para evitar tragedias como la de Brian, o peor aún, perder la vida en el intento por escapar, en muchos casos, de la muerte.

De quién es la culpa

¿Se puede demandar a un padre que empuja a un hijo a abandonar su país? “La pregunta tiene que ver con la ley de agravios, no con la ley de inmigración estadounidense”, dice Stephen Yale-Loher, profesor de la práctica de inmigración de la escuela de leyes de la Universidad de Cornell, en Nueva York. “La cuestión es si los padres pueden ser demandados por negligencia al permitir que sus hijos viajen solos desde su país de origen a Estados Unidos”.

En la práctica, añade, “estos juicios son muy raros, por varias razones. Primero, el niño (o alguien que demanda en nombre del niño) tendría que demandar. Y es poco probable que los niños conozcan la ley de responsabilidad civil de Estados Unidos”.

“Y probablemente no estén dispuestos a demandar a sus padres”, precisa. “Además, incluso si quisieran demandar no podrían pagar un abogado que los represente”.

Yale-Loher dice además que “incluso si un niño gana una demanda por agravio, muchos padres no tendrían dinero para pagar los daños”.

Una segunda pregunta asoma entonces. ¿Es legal permitir que un niño viaje solo y cruce la frontera solo? “Nada en la ley de inmigración de Estados Unidos evita esto”, indica Yale-Loher. “La ley de inmigración dice que cualquier persona que tenga un temor fundado de persecución puede solicitar asilo. No existe un requisito de edad mínima para solicitar asilo en la frontera”.

La abogada Bárbara Hines, una exprofesora de la Clínica Legal de la Facultad de Leyes de la Universidad de Texas en Austin, dice que "el hecho de que miles de menores se arriesgan demuestra la desesperación, el peligro, la violencia y la pobreza en sus países de origen". Y que existe una seria "falta de mecanismos adecuados para reunirse con sus familia en Estados Unidos".

Dónde se comete la falta

Para Lilia Velásquez, profesora adjunta de la facultad de leyes de la Universidad de California en San Diego, “el problema viene siendo de jurisdicción. Y también sobre quién sería la persona o la entidad que va a demandar a esos padres”.

“Si viene de Guatemala, por ejemplo, es muy difícil que las autoridades de ese país (o de El Salvador o de Honduras) que vayan a procesar a los padres por abandono siendo que tampoco han sido capaces de evitar que huyan hacia Estados Unidos”, explica.

Y ante el hecho de que no son procesados en sus países de origen por negligencia, “no hay voluntad política para demandar a los padres. Y en Estados Unidos no lo pueden hacer porque, en muchos casos, los padres no están aquí”.

Velásquez dice que también se debe considerar “la situación tan desesperada en que se encuentran estas personas en sus países. No creo que los padres vayan a sufrir consecuencias por enviarlos solos en busca de asilo cuando vienen huyendo para salvar sus vidas. Esa condición penal no es tan importante para ellos. Los padres toman decisiones desesperadas porque las vidas de sus pequeños está en juego. La prioridad es protegerlos. Y es inútil hacer algo en contra de los padres porque no va a cambiar en nada la situación que genera el éxodo”.

El viaje no es ilegal

Antes de hallar culpables hay que descubrir las verdaderas causas del éxodo de migrantes hacia Estados Unidos. En 2013 un informe de la Universidad de California advirtió al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) que debido a la pobreza, falta de oportunidades y corrupción de los gobiernos del Triángulo Norte, miles de personas estaban huyendo en busca de asilo en Estados Unidos.

Ocho años más tarde la situación ha empeorado. Pero internamente, “los republicanos culpan a la nueva administración del presidente Biden por el aumento del flujo en la frontera, y los demócratas señalan que el aumento comenzó durante la presidencia de Trump el año pasado, basado en un gran repunte en el verano de 2019”, dice Rebeca Sánchez-Roig, una exfiscal de inmigración y abogada que ejerce en Miami, Florida.

Agregó que los factores que generaron el éxodo en 2013 se agravaron y que muchos padres toman un gran riesgo en enviar a sus hijos a sabiendas de los peligros que existen en el cruce.

“¿Qué responsabilidad tienen los padres de estos niños en arriesgarlos a una travesía tan peligrosa?”, se pregunta. Ella misma responde. “Los padres somos legal y moralmente responsables, en última instancia, de la salud, el bienestar y la seguridad de los hijos menores. Y el gobierno puede presentar cargos penales contra los padres o tutores legales si un niño es designado como un Menor No Acompañado”.

Pero advierte que en más del 80% de los casos de UAC registrados por el gobierno, los niños llegan a la frontera entre México y Estados Unidos viajaron con traficantes (de personas o coyotes), como el caso de Margarita.

Respecto a la legalidad o no del viaje, Sánchez-Roig dice que “no es ilegal permitir que un menor viaje solo. De hecho, hay muchas razones por las que un menor de edad puede viajar solo, incluso para cumplir con las órdenes judiciales relativas a la custodia de los padres o las visitas. Los países tienen leyes y requisitos legales para los viajes de UAC. En general, la ley exige que los niños y adolescentes que viajan solos o con terceros deben contar con la autorización de sus padres o tutores legales. Y aunque se trata de un artículo de 2014, establece las premisas legales básicas de los viajes de UAC del Triángulo Norte y México”.

Qué dice la Casa Blanca

El gobierno de Biden no habla de juicios ni de responsables, sino de encontrar soluciones para reparar un problema serio que se generó hace ya algunos años.

“Nuestro mensaje ha sido muy claro y esperamos que las personas de verdad tomen en cuenta lo que estamos tratando de explicar, que ahora no es el momento de venir, que es un camino muy peligroso”, dijo a Univision Noticias un funcionario de la Casa Blanca.

“Estamos tratando de ayudar a los países del Triángulo Norte (El Salvador, Guatemala y Honduras) y México, para que apliquen desde allá las peticiones de asilo y no hagan el viaje hasta las frontera. Obviamente, estamos tratando de ayudar y al mismo tiempo reconocemos las necesidades que motivan la huida, entre ellas la pandemia y los graves estragos causados el año pasado tras el paso de dos huracanes”, agregó.

El funcionario dijo además que “a comisión que lidera la vicepresidenta Kamala Harris, designada por Biden en marzo, “está tratando de encontrar soluciones concretas y ayudar a los países para que ellos mismos trabajen en la solución del problema y no dejen que las familias y los menores arriesguen sus vidas”.

El plan de Biden es invertir unos $4,000 millones en cuatro años para generar empleo y mejorar la infraestructura en los países generadores del éxodo. Simultáneamente, la Casa Blanca dice que “estamos tratando de mejorar nuestro sistema de asilo”, un tema donde el Congreso por ahora no se ha pronunciado.

A principios de marzo Elizabeth Kennedy, una de las principales investigadoras de la Universidad de California que advirtió del éxodo a ACNUR, dijo que “si Estados Unidos o cualquier otro país quiere ayudar a cambiar la realidad de los países centroamericanos, tienen que estar pensando en el largo plazo, tienen que estar dedicando programas y proyectos para por lo menos 10 años, porque al menos eso es lo que va a tomar para hacer un cambio”.

“Y mientras ese tiempo va avanzando, necesitan tener un plan para proteger a esa gente que huye porque hasta que la realidad no cambie, esas personas necesitan protección”, concluyó.

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