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Crisis en Venezuela

Trump intenta rodear a Nicolás Maduro: ¿qué hay detrás del nuevo despliegue militar de Estados Unidos?

La situación en Venezuela es extrema debido a la crisis del petróleo y al coronovirus. Con los últimos movimientos Trump busca propiciar el fin del régimen y seguramente ganar votos de cara a las próximas elecciones. ¿Funcionará su estrategia? (Read this article in English)
5 Abr 2020 – 10:54 AM EDT
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Parece como si a Nicolás Maduro no le pudieran ir peor las cosas. El precio del petróleo, abundante recurso natural de su país, se ha despeñado y hay largas colas en las gasolineras conforme se agotan los suministros. El sistema de salud pública de la nación está luchando contra el coronavirus y la semana pasada, fiscales estadounidenses lo acusaron de narcoterrorismo. La administración Trump le puso un precio de $15 millones a su cabeza.

Luego, el jueves, como si Maduro no tuviera ya suficientes pesadillas, Trump anunció que enviará barcos de guerra al Caribe para detener el tráfico ilegal de drogas procedentes de Venezuela que enriquece los bolsillos de su régimen corrupto.

"No podemos permitir que los carteles de la droga se aprovechen de la pandemia [de coronavirus] para amenazar la vida de los estadounidenses", dijo Trump.

Opiniones divididas

Aunque existe muy poca o ninguna simpatía hacia Maduro en Washington en estos momentos, este último anuncio ha dividido a los observadores, y a muchos les ha sorprendido la tremenda audacia de anunciar nuevas maniobras militares en aguas internacionales en medio de la crisis provocada por el coronavirus.

Los críticos consideraron el anuncio una burda maniobra política de Trump para aumentar sus posibilidades de reelección en un importante estado pendular como Florida, hogar de muchos venezolanos y cubanos que consideran a Maduro un virus humano tan peligroso como el covid-19.

"Fue un mitin político para reforzar la imagen que está intentando proyectar de que es el tipo duro que lucha contra el coronavirus y el narcoterrorismo venezolano", dijo Michael Shifter, presidente de Diálogo Interamericano.

"Me alegra que Estados Unidos aún se enfoque en temas ajenos al covid-19", añadió Fernando Cutz, un exfuncionario del Consejo de Seguridad Nacional que participó en la formulación de políticas hacia Venezuela.

¿Apropiado en tiempo de coronavirus?

Sin embargo, Cutz cuestionó si era apropiado que el presidente utilizara el podio de la Casa Blanca para anunciar sus últimas medidas para aplastar a Maduro, apenas 24 horas después de decirle al pueblo estadounidense, en términos muy lúgubres, que podrían morir 100,000 personas antes de que termine la pandemia.

"Parecía algo fuera de lugar e inapropiado para el momento en que vivimos", dijo Cutz, quien señaló que la Marina estadounidense estaba lidiando esta semana con un brote de covid-19 en uno de sus portaaviones más grandes en el Pacífico.

"¿Acaso es ahora el momento de desplegar nuevos activos? ¿Acaso es ahora el momento de arriesgar más vidas estadounidenses y gastar más dinero?", se preguntó en una entrevista telefónica.


Por otra parte, algunos observadores de Venezuela dicen que el despliegue es un recordatorio oportuno para Maduro de que el caos causado por el coronavirus no significa que Estados Unidos vaya a ignorar sus delitos en Venezuela.

Como les gusta decir a los políticos en Washington, siempre es bueno demostrar que puedes caminar y masticar chicle al mismo tiempo.

"Existe claramente un fuerte compromiso por parte del presidente y del vicepresidente hacia la destitución del régimen de Maduro", le dijo a Univision Noticias Roger Noriega, exalto diplomático para América Latina del Departamento de Estado durante el mandato del presidente George W. Bush.


Confusión

El despliegue estadounidense se produce dos días después de que el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, ofreciera levantar las agobiantes sanciones sobre Venezuela si Maduro aceptaba el acuerdo de compartir el poder con el líder opositor Juan Guaidó, a quien casi 60 países reconocen como presidente legítimo.

En virtud de este plan, Maduro renunciaría y un consejo de transición gobernaría el país hasta que se celebren elecciones libres y justas. Estados Unidos también ofreció levantar las sanciones y descongelar los activos de los partidarios de Maduro si aceptaban el plan.

Despliegue militar

Las maniobras militares involucran el despliegue de más destructores de la Marina, embarcaciones, aviones y helicópteros de combate, escampavías de la Guardia Costera y sofisticados aviones de vigilancia de la Fuerza Aérea, todo lo cual representa una impresionante duplicación de las capacidades militares estadounidenses en la región.

Sin embargo, algunos analistas cuestionaron si Trump estaba enmascarando el despliegue, señalando que su misión era mucho mayor que detener el tráfico de drogas de Venezuela y que ya llevaba algún tiempo en proceso de planificación.

Algunos de los activos se están desplegando en el Pacífico, frente a las costas de Colombia, que, según los expertos, eclipsa a Venezuela en términos del comercio de cocaína. "Alrededor del 90% de la cocaína que se trafica hacia Estados Unidos toca tierra en Centroamérica o México, luego viaja por tierra y cruza la frontera de Estados Unidos", según un análisis de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), un organismo de control de políticas.

Maduro rechazó los ejercicios como una escalada injustificada y dijo que él, en cambio, se "ocuparía de la pandemia".


¿Engaño o no?


Algunos de los más acérrimos enemigos de Maduro interpretaron el despliegue de importantes activos militares como una señal de una posible intervención militar directa de Estados Unidos para derrocarlo.

La mayoría de los expertos descarta esa teoría ya que sería demasiado arriesgado políticamente para Estados Unidos, especialmente en medio de la mayor emergencia de salud pública en la historia estadounidense moderna.

"No tiene sentido en términos del uso de la fuerza [militar]. No va a suceder. Pero demuestra que tenemos serias intenciones de ponerle fin a ese narco-régimen", dijo Noriega.

Algunas de las últimas medidas políticas estadounidenses han desconcertado a muchos observadores, especialmente el hecho de acusar a Maduro la semana pasada y luego ofrecerle una salida negociada esta semana.

Sin embargo, durante el último año aproximadamente, la administración se ha adherido sistemáticamente a lo que llama una campaña de desgaste de "máxima presión", diseñada para obligar a Maduro a someterse mediante la erosión de su régimen utilizando medidas graduales.

"Vamos a ir cerrando todas las puertas. Esta es otra puerta que se cerrará", dijo Mauricio Claver-Carone, el principal asesor político del presidente para América Latina en la Casa Blanca, en una conferencia telefónica con periodistas el viernes.

Los funcionarios estadounidenses dicen que el soborno y la extorsión fueron una de las formas que el régimen de Maduro ha utilizado para financiarse, pues se han desplomado sus ingresos procedentes de las ventas de petróleo.

"Tenemos muchos ejemplos de esto en los que, por ejemplo, se detienen los vuelos de drogas en Venezuela si no se les ha hecho un pago a los funcionarios del régimen, y se dejan pasar si se les hace el pago", dijo esta semana a la prensa Elliott Abrams, representante especial de Estados Unidos para Venezuela. "Y en los últimos años hemos visto un aumento significativo en la cantidad de estas avionetas que transportan drogas y vuelan hacia el norte procedentes de Venezuela", añadió.

Juan Cruz, exdirector senior del Consejo de Seguridad Nacional para el Hemisferio Occidental, dice que el despliegue no está lejos de un bloqueo naval y envía al régimen de Maduro "un mensaje contundente".

También es un movimiento demasiado costoso para que se trate simplemente de un farol. "Se pretende subrayar firmemente que no estamos bromeando", dijo.

El desafío de Maduro es apenas inesperado y puede ocultar temores y tensiones dentro del régimen, dicen algunos expertos.

"Ahora que el ejército va para allá, los 'chavistas están muy preocupados'", dijo Russell Dalen, un analista de Venezuela propietario de Caracas Capital Markets. Dijo que los principales círculos militares y políticos en torno a Maduro debían estar pensando en su propio futuro, incluyendo la recuperación de sus activos congelados y la recompensa de 15 millones de dólares por entregar a Maduro.

Sin dinero, ni gasolina

No hay dudas de que a Maduro parecen estar cerrándosele todas las puertas. Esta semana le solicitó 5,000 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional (FMI) para ayudar a combatir el brote de covid-19. El banco lo rechazó rápidamente, pues señaló que no estaba claro si era el legítimo gobernante del país.

Finalmente, el reinado corrupto e incompetente de Maduro está pagando las consecuencias de sus fechorías, dijo Dalen. "Tienen las mayores reservas de petróleo del mundo, pero se están quedando sin él. Es una confederación de tontos", dijo. " Nos estamos acercando al cambio de régimen. No sabemos qué gota sea la que colme el vaso, pero podemos seguir aumentando la presión. Esa parece ser la política de esta administración", dijo Dalen.

Hundieron su propio barco

En lo que representa otra vergonzosa señal de nerviosismo, un barco de la Marina Venezolana se hundió esta semana después de intentar embestir un crucero europeo frente a sus costas.

Venezuela acusó al RCGS Resolute, de bandera portuguesa, de cometer un acto de "agresión y piratería", y posiblemente transportar mercenarios para atacar bases militares en Venezuela.

La colisión le produjo al crucero, que tiene un casco reforzado para realizar expediciones polares, sólo daños menores.

" Son idiotas. Hundieron su propio barco", dijo Dalen.

Sin embargo, muchos observadores todavía se preguntan cuán cerca está verdaderamente el fin de Maduro.

Incluso con largas colas para comprar gasolina en Caracas, Dalen dijo que los datos de envío mostraban que Venezuela estaba haciendo grandes envíos de petróleo a Cuba, su principal aliado de izquierda.

Cuba le ha dado a Maduro brigadas médicas, así como su red de espionaje e inteligencia militar de clase mundial para mantener la lealtad de sus propias tropas.

" Los cubanos están vigilando a ver quién se tambalea", dijo Noriega. "Es como cuando el Terminator dice: 'Sígueme si quieres vivir'. Le están diciendo a Maduro: 'Hemos visto al tío Sam con el dedo en el gatillo durante 60 años. No va a venir. Si permanecen unidos, podrán superar esto".

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