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Deportaciones

Advierten que la salida voluntaria es el último recurso que deben utilizar los migrantes indocumentados detenidos en la frontera

Si bien el formulario I-210 acelera la deportación y pone fin al confinamiento en un centro de detención de ICE, al firmarlo el inmigrante renuncia voluntariamente a todos sus privilegios y derechos de permanencia en Estados Unidos.
25 Jun 2018 – 12:55 PM EDT

La deportación de la inmigrante guatemalteca Lourdes de León el 10 de mayo, sin su hijo Leo y después de haber firmado una orden de salida voluntaria ( formulario I-210), volvió a encender las alarmas dentro de la comunidad inmigrante.

La deportación de De León fue confirmada a Univision Noticias por la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE). La mujer fue expulsada el 7 de junio sin su pequeño hijo, al que ahora reclama.

El pequeño Leo es uno de los 2,342 menores que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) reconoce haber separado entre el 9 de mayo y el 19 de junio, como parte de la implementación de la política de 'tolerancia cero' en la frontera ordenada por el presidente Donald Trump a comienzos de abril.

La pregunta que muchos se hacen es: ¿sabía Lourdes los riesgos que implicaba firmar una salida voluntaria? Ella asegura que firmó porque le prometieron devolverle a su hijo, pero al final la deportaron sola. ¿Alguien le dijo qué consecuencias tiene un inmigrante cuando firma la salida voluntaria?


El último recurso

Abogados consultados por Univision Noticias advierten los peligros de firmar una orden de salida voluntaria. “Si lo hace, pierde todos los privilegios y derechos de permanencia en Estados Unidos”, advierte Jaime Barrón, un abogado de inmigración que ejerce en Dallas, Texas.

Activistas que luchan por los derechos de los inmigrantes señalan que en los centros de detención de ICE con frecuencia los agentes piden a los internos que firmen la salida voluntaria para acelerar los procesos. Y los inmigrantes ceden por miedo y desconocimiento del sistema.

“Mire, hay que ser respetuoso con la autoridad. Lo cortés no quita lo valiente. No tiene que firmar una orden de salida voluntaria si no sabe lo que dice, si está en inglés y usted no lo entiende”, agrega Barrón.

El abogado dice además que “ el gobierno puede darle toda la información en su idioma y los inmigrantes tiene derecho a pedir un abogado, pero debe pagarlo el detenido. El debido proceso migratorio es distinto al debido proceso criminal, donde el detenido si no tiene recursos entonces el estado le asigna un abogado de oficio”.

Una vez el inmigrante se entera que pierde sus derechos de permanencia, “entonces si decide firmar que lo haga. Pero debe conocer las consecuencias”, subraya Barrón.


Arma de dos filos

Como el caso de De León, la redacción de Univision Noticias ha recibido docenas de casos similares, donde a los inmigrantes detenidos en espera de sus procesos de deportación les ofrecen la salida voluntaria para poner fin al encierro.

Muchos también se preguntan si, cuando se firma, el inmigrante puede regresar a Estados Unidos. Al respecto, Barrón recomienda que “ no firme la salida voluntaria sin antes haber agotado todos los medios legales posibles para quedarse en Estados Unidos”.

“No es fácil en algunos casos, pero hay que intentarlo. Puede que todavía exista una vía para permanecer, hay que estudiar el caso para tomar una decisión”, agrega. “Por eso es tan importante contar con asesoría legal para hallar opciones posibles y no renunciar a los derechos de permanencia”.

Barrón explica además que, “en algunos casos ICE acepta revertir la salida voluntaria, pero solo en ciertas ocasiones cuando se detecta un error o cuando el gobierno descubre que la persona tenía, por ejemplo, un camino o una vía para alcanzar la residencia legal permanente (green card). Pero son contadas las excepciones”.

“Pero no hay nada garantizado”, añade. Y en ciertos casos, la salida voluntaria puede, por razones estratégicas, resultar conveniente para después regresar, porque la persona tendrá que gestionar menos perdones para luego conseguir una visa”, detalla Barrón.

Abogados consultados por Univision Noticias también señalan que antes de optar por la salida voluntaria, el inmigrante debe averiguar si, una vez ponga un pie fuera de Estados Unidos, será admisible legalmente en el futuro.


Situación en la frontera

En la frontera el proceso es distinto al que se lleva a cabo en los centros de detención. “En los puertos de entrada no existe la salida voluntaria”, afirma Lilia Velásquez, profesora adjunta de la facultad de leyes de la Universidad de California en San Diego.

“La Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (CBP) le autoriza el ingreso a un extranjero o simplemente lo deporta. No hay otra opción”, agrega.

En cuanto al formulario I-210, Velásquez dijo que “se trata de un privilegio que se otorga sólo a las personas que se encuentran en Estados Unidos sin importar cómo entró. Y si la persona no tiene antecedentes criminales y no ha formado otras salidas voluntarias en el pasado”.

Barrón insistió en que “todos los indocumentados tienen derechos en Estados Unidos, entre ellos pedir hablar con un abogado antes de firmar cualquier documento que le presente un agente de inmigración”.


Derecho a pedir asilo

A pesar de los intentos del gobierno de Trump de coartar el asilo, los abogados consultados por Univision Noticias reiteran que esta figura “es un derecho” que puede ser ejercido libremente por un extranjero en la frontera de Estados Unidos.

Si pide la protección del gobierno estadounidense cuando llegue a un puerto fronterizo, un agente del CBP lo entrevistará para determinar si existe miedo o temor creíble y determinar que el inmigrante puede pasar al siguiente nivel”, explica Ezequiel Hernández, un ahogado de inmigración que ejerce en Phoenix, Arizona, y colabora frecuentemente con la redacción de Univision Noticias.

El paso siguiente “es la ‘entrevista de miedo creíble’ que la realiza un agente de asilo de la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS), indica Rebeca Sánchez-Roig, una abogada de inmigración que ejerce en Miami, Florida. “Consiste en una especie de interrogatorio de lo que le ha sucedido a la persona en su país y si ha sido perseguido, torturado, etc.

“Si el agente de asilo determina que la persona tiene miedo creíble, entonces recibe una audiencia ante un juez de inmigración, donde podrá solicitar asilo en Estados Unidos”, agrega.

“’La entrevista de miedo creíble’ con el agente de la USCIS es clave y, quizás, el momento determinante sobre su futuro inmediato en Estados Unidos”, explica el libro ‘Inmigración: las nuevas reglas, una gruía de Univision’.

Las carpas de Tornillo, el nuevo centro de detención para niños inmigrantes (fotos)

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