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Detector de Mentiras

No uses el “vacúnate ya” y el “son tonterías”: te damos datos para hablar con quien no quiere vacunarse

En esta edición de 'Crónicas de la desinformación’ te decimos cómo puedes lidiar con el "no me quiero vacunar" sin entrar en una batalla sin fin, porque todavía dentro de Estados Unidos un grupo equivalente a la población de Francia rechaza fuertemente las vacunas contra el covid-19.
7 Oct 2021 – 11:24 AM EDT
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¿Cuál sería un buen motivo para que alguien que no quiere vacunarse lo haga ahora? Ayudemos a esa persona a buscar el suyo propio. Crédito: Arte: Arlene Fioravanti

Los datos más recientes sobre la resistencia a las vacunas contra el covid-19 s on aterradores. Un 24% de las personas mayores de 18 años que viven en EEUU dicen que no tienen intención de inmunizarse. Esto equivale a alrededor de 64 millones de adultos, un grupo casi tan grande como toda la población francesa.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades ( CDC), en estados como Montana, Wyoming, Arizona, Oklahoma y Kentucky, son varios los condados donde más de 15% de la población presenta una "fuerte resistencia" a los programas de inmunización de la pandemia; es decir, son mayores de edad que afirman que no se pondrán ninguna vacuna contra el covid-19.

Y ¿qué podemos hacer? Pues arremangarnos la camisa y trabajar como hormiguitas. Con tranquilidad y estrategia, tenemos que llevar a todos los rincones del país una sobredosis de información capaz de convencer, a los antivacunas y a quienes tienen dudas y temores aunque no estén en general en contra de inyectarse, de que la inmunización con Pfizer, Moderna o Johnson y Johnson no es solo vital para ellos sino para toda la población.

Y aquí van algunas estrategias importantes para empezar ya.

El primer paso es ver si la persona está dispuesta a escuchar. Una pregunta en este sentido es importante para hacer tres comprobaciones bien objetivas: el nivel de atención del ciudadano, el nivel de apertura y el nivel de esfuerzo que deberás usar. Entre los que no se han inmunizado hasta ahora, hay gente que no quiere hablar del tema y seguir debatiendo con ellos sería una pérdida de tiempo. Pero sí hay quienes tienen dudas y quizás tengan vergüenza o miedo de preguntar sobre esto. Un poco de psicología aquí no nos viene mal. Los CDC sugieren, por ejemplo, acudir a la empatía como una forma de establecer la conversación.

En seguida, identifica el obstáculo. Entre los que no se han vacunado todavía hay un poco de todo: desde los que tienen miedo a las agujas hasta los que no saben cómo pedir una cita por internet. También hay gente que no puede dejar de trabajar ni durante una hora, que no tiene tiempo para ir a una unidad médica o que tiene temor a algún efecto secundario y a perder jornadas laborales a causa de ello. Para identificar el problema, hagamos preguntas abiertas para entender las razones.

Superadas esas barreras, es hora de huir del discurso clásico, lleno de órdenes y de juicios. "Vacúnate ya" es una frase que no cala entre los que todavía resisten a las inyecciones contra el covid-19. Ya la escucharon miles de veces y no se han convencido de esto. Calificar como "tontería" sus miedos y las informaciones que han consumido y comparten sobre este tema tampoco ayuda.

Esfuérzate en saber qué cosa(s) aleja(n) a cada individuo de las inyecciones. Es decir, no montes una charla estándar. Cada uno ha leído, oído o visto un contenido distinto en redes sociales o apps de mensajería diferentes. Es, por lo tanto, difícil saber en qué cree cada quien. Así que, prepárate para adaptar tu discurso a según quién sea tu interlocutor.

Los CDC aconsejan que, en lugar de imponer nuestros motivos para que alguien se vacune, debemos ayudar a las personas a encontrar sus propios motivos. "Todos los que optan por vacunarse lo hacen por una razón: para proteger la familia, los niños, para bajar la ansiedad, para poder visitar a los familiares, para retomar las actividades sociales, el trabajo o la escuela". ¿Cuál sería un buen motivo para que alguien que no quiere vacunarse lo haga ahora? Ayudemos a esa persona a buscar el suyo.

Y mientras lo hacemos, seguro que surgirán en la conversación mensajes falsos y teorías de la conspiración. Entonces aquí van algunas de las verificaciones de datos que han desmentido, en muchos países del mundo, las falsedades más comunes sobre las vacunas del covid-19:

1. "Las vacunas se desarrollaron muy rápido. Esto no es normal"
No ha sido rápido ni anormal. Todas las vacunas ofrecidas en EEUU pasaron con éxito las tres fases de los ensayos clínicos. Antes de llegar a la población, la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA) analizó los resultados de todos estos estudios y concluyó que las vacunas son seguras. Además, existe un sistema de monitoreo diario, el VAERS. ¿Qué te parece la idea de navegar por todos estos datos y comprobarlo tú mismo?

2. “Estoy embarazada, quiero tener un bebé o soy muy joven. Dicen que no debo vacunarme”.
Las vacunas contra el covid-19 están indicadas -y consideradas seguras- para todos los ciudadanos con más de 12 años de edad (incluso las embarazadas). Los CDC desarrollaron incluso una app, V-safe, para mantener contacto constante con quienes se hayav vacunado y estén dispuestos a compartir información sobre sus reacciones.

3. “Hay datos que reflejan efectos secundarios peligrosos y horribles,incluso muertes”.
Estas falsedades que circulan por las redes consisten en interpretaciones sesgadas de los datos del VAERS. Es necesario explicar que cualquiera puede enviar reportes en este sistema que monitorea las condiciones de salud presentadas tras la inyección contra el covid-19. Esos informes no se verifican al momento. La relación de causa y efecto entre estos eventos solo se comprueba tras una amplia investigación del CDC.

4. “Las vacunas contra el covid-19 cambian el ADN”.
No. El material utilizado en la fabricación de las vacunas dan "instrucciones" a las células humanas para que ellas generen protección contra el nuevo coronavirus. En ningún momento el contenido de las inyecciones entra en el núcleo celular, donde está el ADN.

Hay otros mitos sobre vacunas que los CDC desmienten aquí, en español. Y en este enlace cualquiera puede acceder a la base de datos con todos los chequeos publicados por más de 90 verificadores de datos de todo el mundo.

Presentar diversos desmentidos a las desinformaciones sobre el tema a quienes tienen temores sobre la vacunación y a quienes se consideran antivacunas también puede ser una poderosa arma de convencimiento. Así que ¡adelante! Las vacunas están a la espera de más brazos.

Esta columna se hizo con el apoyo de Google News Initiative.

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En esta infografía te contamos 10 falsedades muy comunes sobre vacunas y covid-19

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Es falso que se pueda detectar un código QR en una persona vacunada contra el covid-19

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