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Quién es quién en las negociaciones en el Senado sobre dreamers y presupuesto

Ahora que demócratas y republicanos alcanzaron un acuerdo temporal para que el gobierno reabra vienen nuevas negociaciones sobre cómo dar una solución para los dreamers, algo que promete arduas discusiones.
22 Ene 2018 – 03:29 PM EST
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El fin de semana hubo dos tendencias en redes sociales que buscaban culpar o bien al presidente Donald Trump, o bien al líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer. Crédito: Alex Wong/Getty Images

Tras casi tres días de cierre, el Senado finalmente llegó este lunes a un acuerdo temporal para reabrir el gobierno federal, pero solo hasta el próximo 8 de febrero.

Republicanos y demócratas estuvieron negociando una medida presupuestaria que permitiera al gobierno federal funcionar, pero se tranformó en una pulseada entre los dos partidos en la que ambos trataron de sacar rédito político.

Al final los demócratas lograron un compromiso para empezar negociaciones sobre a los dreamers, aquellos que llegaron a EEUU indocumentados cuando eran menores de edad que podrían enfrentar una deportación cuando el programa finalice el próximo 5 de marzo.

Y los republicanos, encabezados por Mitch McConnell lograron que el gobierno reabriera.

Estos son los actores claves del drama del shutdown que también serán cruciales en las arduas negociaciones que vienen en el Senado las próximas semanas.

Donald Trump, presidente

Trump se jacta de ser un gran negociador. Esta era una oportunidad para lucir tales destrezas para evitar un cierre del gobierno que justo coincidió con el aniversario de su primer año en el gobierno.


Su primer aporte conocido a las negociaciones fue un confuso tuit de Trump a 48 horas del cierre en el que dijo que "CHIP (programa de salud para niños en situación social vulnerable) debería ser parte de una solución de largo plazo", algo que los republicanos ya habían incluido en la nueva versión de la propuesta.

A horas del cierre, convocó a una reunión de emergencia al líder de la minoría demócrata, Chuck Schumer. Al salir de la reunión, Trump tuiteó que había habido avances. Pero según reportes, el presidente se reunió con factores conservadores de su equipo que le recomendaron que no cediera.

Finalmente, ni los tuits del presidente ni su reunión de emergencia frenaron el cierre del viernes a la medianoche. Durante el fin de semana Trump estuvo 'encerrado' en la Casa Blanca, con mínima presencia vía Twitter.

La postura del presidente con inmigración es radical: quiere una política de deportaciones más agresiva, extremar la seguridad fronteriza, levantar un muro con México, reducir el ingreso de migrantes, etc.

Con los dreamers ha sido ambiguo: finalizó el programa dejando en una suerte de limbo a cerca de 800,000 jóvenes al tiempo que decía que el tema sería abordado "desde el corazón".


TTrump quiere su muro. Y como aparentemente no lo va a pagar México, tal como aseguró en campaña, busca que el Congreso apruebe 18,000 millones en el presupuesto. Para la Casa Blanca cualquier esfuerzo en inmigración, incluyendo a los dreamers, pasa por reforzar controles fronterizos.

El presidente apoya la propuesta que en agosto hicieron los senadores republicanos Tom Cotton y John Perdue que busca controlar la inmigración ilegal y recortar sustancialmente la inmigración legal.

Este lunes, el portavoz presidencial Raj Shah dijo a CNN que el presidente confía en que el senador McConnell presente una propuesta sobre inmigración y sobre los dreamers que él esté dispuesto a firmar. Aunque días atrás, antes de este compromiso con los demócratas, McConnell había asegurado que no presentaría ninguna iniciativa hasta que la Casa Blanca no indique con claridad qué es lo que quiere.

Stephen Miller, asesor presidencial

Es el encargado de escribir los discursos del presidente y de paso aconsejar en la política migratoria. Es considerado un halcón en el tema, con una visión restrictiva de la inmigración (legal e ilegal) que lleva a algunos a calificarlo de racista.

Es una figura polémica que causa desavenencias incluso entre los propios republicanos, como dejó claro el domingo el senador Lindsey Graham cuando habló con reporteros en el Capitolio. “Cada vez que tenemos una propuesta es devuelta por un miembro del equipo. Mientras Miller esté a cargo de las negociaciones de inmigración no vamos a ninguna parte”, dijo.


Desde sus tiempos de estudiante en Santa Monica, California, y luego en la Universidad de Duke, Miller ha expresado posiciones radicales que algunos han tachado de racistas y hasta supremacistas, aunque él ha rechazado esos señalamientos.

En la Casa Blanca, Miller se ha destacado por ser quien redactó la primera versión del veto migratorio con el que Trump quiso impedir la inmigración de ciudadanos de varios países de mayoría musulmana que tuvo que ser modificado dos veces tras ser bloqueado en cortes federales.

Miller llegó a la campaña de Trump y con él a la presidencia, tras trabajar con el senador Jeff Sessions. Según la descripción que hace de él en su libro “ Fuego y furia” el periodista Michael Wolff, “se suponía que debía ser un asesor político, pero sabía poco de política. Se suponía que debía ser un intelectual, pero es un militante sin lecturas. Se suponía que fuera un especialista en comunicación, pero antagoniza con casi todos”.

Esta última parte es una descripción del personaje con la que parece estar de acuerdo el senador Graham, a juzgar por sus declaraciones del domingo.

John Kelly, jefe de gabinete de la Casa Blanca

El general retirado del Cuerpo de Marines fue en principio convocado por Trump para manejar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), cargo que asumió en enero y que dejó en julio, cuando pasó a jefe de gabinete presidencial tras la renuncia de Reince Priebus.

Su llegada a la Casa Blanca fue vista por muchos como un intento de disciplinar a una administración que es vista como caótica, debido al explosivo carácter del presidente y evidenciado en los demasiado frecuentes despidos y renuncias.

El exgeneral tiene una postura dura en inmigración y está a favor de reforzar la seguridad fronteriza pero también ha indicado que un muro "por sí solo" no resolverá el problema. "Creo que debemos hacerlo: tenemos derecho a proteger nuestras fronteras, ya sea que estén al mar, en las costas o en las fronteras terrestres", dijo Kelly al Military Times en 2016.

Días atrás, Kelly señaló que cuando Trump hizo promesas en campaña como la del muro en la frontera sur, lo hizo basado en "mala información". Admitió que un muro de cemento como el que quiere Trump no es una opción viable en varias secciones.


También señaló que fue él mismo el responsable de que DACA se prorrogara seis meses más. "Yo ordené eso. Y todos me lo han agradecido", afirmó.

Hasta hace poco, Kelly era visto como una voz que aportaba mesura entre tantas posiciones extremas que hay en la Casa Blanca. Pero ahora, hay quienes lo señalan como uno de los que trabaron las negociaciones en el Senado.

"Ayer (el viernes 19) el senador Schumer sacó a relucir algunos de los asuntos más delicados, como el muro en sí. (Trump) lo abrazó. Dos horas después, lo llamó y lo rechazó. Es muy difícil negociar con alguien tan impredecible", dijo el senador demócrata por Illinois, Dick Durbin, que luego señaló a Kelly como responsable: "Ni bien salió (Schumer) de la oficina, el general Kelly llamó a los derechistas que dicen: 'No puedes hacerlo'. Nunca llegaremos a un acuerdo a menos que haya un enfoque más abierto en la Casa Blanca".

Lindsey Graham, senador republicano por Carolina del Sur

A lo largo de la semana, el senador por Carolina del Sur fue uno de los legisladores republicanos más activos promoviendo posiciones bipartidistas para evitar un cierre del gobierno.

Ha sido el republicano que más trató de acercar posiciones, al punto que la noche del viernes cenó dos veces, según informó él mismo a los periodistas: una con Mitch McConnel, líder de la mayoría republicana, y otra con Chuck Schumer, líder de la minoría demócrata. Fueron dos cenas ligeras, según su descripción, que no ayudaron a evitar el cierre.

Es considerado uno de los baluartes conservadores en el Capitolio, pero en inmigración es visto como ‘moderado’. En 2013 fue parte de la llamada ‘Banda de los 8’, el grupo bipartidista que promovió una reforma migratoria integral pero que no llegó a ley porque la Cámara de Representantes nunca la consideró.

Graham ha culpado al asesor presidencial Stephen Miller de los cambios que ha experimentado Trump en las últimas semanas en torno al peso que el tema de inmigración debe tener en las negociaciones presupuestarias.


El 11 de enero, Graham presentó en la Casa Blanca el plan bipartidista que había acordado con su colega demócrata Dick Durbin en una reunión de la que salió la famosa expresión de Trump sobre los “países de mierda” en América Latina y África cuyos ciudadanos han recibido protección especial

Mitch McConnell, senador republicano por Kentucky

El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, fue la voz más alta del partido en cuanto a señalar a los demócratas como responsables del cierre. McConnell dijo que una discusión presupuestaria no debería incluir un tema inmigratorio como DACA y acusó directamente a Schumer y "sus tropas" de obstruir el acuerdo.

Según indicaron reportes, en esta coyuntura McConnell luchaba en dos frentes, por un lado acusando a los demócratas y por el otro tratando de sobrepasar las 'ambivalencias' del presidente respecto a las negociaciones, según indicó The Washington Post.

Según el informe, las reuniones para negociar esta medida presupuestaria comenzaron hace semanas. Al ver que no había acercamiento de posiciones, el líder de la mayoría dijo "estoy buscando algo que el presidente Trump apoye".

Como había habido tensiones semanas atrás cuando se arregló un parche temporal para no cerrar el gobierno, McConnell incluyó en la propuesta que ahora se aprobó (otra vez, temporalmente) una extensión de financiación para el programa de salud CHIP, a cambio de dejar el tema migratorio para más adelante. Era un modo de acorralar a los demócratas para que voten a favor.


Luego vino el tuit presidencial sobre CHIP a generar confusión en los republicanos y en McConnell que no entendían por qué estaría criticando un plan que ellos mismos habían elaborado.

Una vez cerrado el gobierno, McConnell enfatizó en que el Senado no se hablaría de proyectos de inmigración hasta que el gobierno no volviera a funcionar.

Ahora que se logró abrir el gobierno por unas semanas, McConnell se comprometió a discutir una solución para los dreamers, y la Casa Blanca espera que elabore un plan que 'apruebe' Trump. Aunque hay sectores del partido demócrata que muestran escepticismo.

Chuck Schumer, senador demócrata por Nueva York

Es el líder de la minoría demócrata en el Senado y el que ha estado llevando adelante las negociaciones con la Casa Blanca.

El viernes pasado, el día en que cerró el gobierno, fue llamado sorpresivamente por Trump para intentar alcanzar un acuerdo.

Según reportes, Trump y Schumer discutieron un acuerdo integral que incluiría varios temas de inmigración y mantendría abierto al gobierno, e incluiría financiación para desastres y límites presupuestarios. luyó en la prDM69"


The Washington Post señaló que Schumer dijo que los demócratas estarían abiertos a considerar financiar el muro fronterizo que quiere Trump y proporcionar más gasto de defensa, pero quería que el presidente acordara una medida de cinco días para mantener abierto el gobierno y darles a ambas partes tiempo para negociar un trato de proyección a largo plazo.

Estos cambios de último momento llevaron a Schumer a decir el sábado, primer día del cierre del gobierno, que " negociar con el presidente Trump es como negociar con Jell-O (gelatina )". Se quejó en el pleno del Senado: "Es casi imposible".

En la Casa Blanca tampoco hay mucho amor por el demócrata. La secretaria de prensa Sarah Huckabee dijo en la rueda de prensa de este lunes que la confianza del presidente en sus interlocutores de la oposición no estaba en su mejor momento.

Con esas características tendrá que lidiar en los próximos días cuando empiecen a negociar de nuevo para definir el futuro de los dreamers y garantizar el dinero para el funcionamiento del gobierno.

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