10 "revelaciones" de 'Fuego y furia', el libro que la Casa Blanca no quiere que se publique

La obra del periodista Michael Wolff que la presidencia critica por "chismosa" y "sin fundamento" ha generado una tormenta política en Washington DC.

La experiencia del último año indica que no parece difícil sacar de quicio al presidente Donald Trump, pero un libro en el que se ventilan supuestos pormenores de sus primeros meses en la presidencia ha desatado la furia del mandatario, al punto que la Casa Blanca busca evitar legalmente que llegue a publicarse.

Los adelantos que se han conocido de “Fuego y furia: dentro de la Casa Blanca de Trump” del periodista Michael Wolff desataron esta primera semana de enero una verdadera tormenta política en Washington, por los relatos sorprendentes (y algunos vergonzosos) hechos por cercanos colaborares de Trump.

La ira del mandatario marcó una violenta separación con Steve Bannon, ex jefe de campaña de Trump y hasta agosto su estratega jefe en la Casa Blanca, quien hizo comentarios que pintaban un equipo de gobierno caótico e inexperimentado. En un comunicado, Trump dijo que Bannon no solo perdió su trabajo sino que “se volvió loco”.

Y aunque Wolff reconoce en el libro que muchos de los relatos que recoge son contradictorios o indemostrables, una crítica que hacen desde la Casa Blanca, algunas de esas “revelaciones” están generando revuelo antes de la fecha de publicación prevista para la próxima semana.

1 La reunión “traicionera” de Donald Jr.

El aspecto más destacado desde que The Guardian hizo la primera reseña del libro de Wolff, fue la opinión de Bannon sobre la reunión que el hijo de Trump tuvo con emisarios rusos en julio de 2016, en plena campaña electoral, en la Torre Trump para obtener información perjudicial sobre Hillary Clinton.

"Los tres hombres de más alto rango en la campaña pensaron que sería una buena idea reunirse con un gobierno extranjero dentro de la Torre Trump, en una sala de conferencias en el piso 25 sin abogados. No llevaron abogados", dice Bannon citado por Wolff en referencia a Trump, su cuñado Jared Kushner y al exjefe de la campaña Paul Manafort.


"Aun si (ellos) pensaban que esto no era alta traición o antipatriota o algo malo -y yo pienso que fue todo eso- debieron haber llamado al FBI inmediatamente", dijo Bannon sobre el encuentro, que está siendo investigado por el fiscal especial del llamado ‘Rusiagate’ Robert Mueller.

2. Lágrimas por la victoria

“Poco después de las 8:00 pm del día de las elecciones, cuando la inesperada tendencia (Trump podría ganar) parecía confirmada, Donald Trump Jr. le dijo a un amigo que su padre, o DJT como lo llama, parecía como si hubiera visto un fantasma. Melania lloraba, y no de alegría”, escribió Wolff en un artículo previo a la publicación de su libro salido en la revista New York.

De acuerdo con ese relato, Trump pasó de la incredulidad al pánico para eventualmente transformarse en “el hombre que él creía que merecía ser y que era completamente capaz de ser: el presidente de EEUU”.

3. Trump molesto en su juramentación

“Trump no disfrutó su propia toma de posesión. Estaba molesto con las grandes estrellas que habían declinado asistir al evento, inconforme con Blair House (la residencia oficial ubicada al frente de la Casa Blanca) y peleando con su esposa, quien parecía al borde de las lágrimas”.

4. La Casa Blanca da miedo

“De hecho, Trump halló la Casa Blanca algo intimidante e incluso espantosa. Él se retiró a su habitación, la primera vez desde la Casa Blanca de Kennedy que la pareja presidencial mantiene habitaciones separadas. En los primeros días, ordenó dos televisores adicionales al que ya había y una cerradura para la puerta, lo que desencadenó un breve pulso con el Servicio Secreto, que insistía en tener acceso a la habitación”.

5. Ivanka, la primera presidenta

“Jared (Kushner) e Ivanka (Trump) aceptaron cargos en la presidencia en contra del consejo de casi todos sus conocidos. Fue una decisión conjunta de la pareja y, en cierto sentido, un trabajo conjunto. Los dos hicieron un pacto: si en el futuro surgiera la oportunidad, ella sería quien se presentaría a la presidencia”.

De acuerdo con lo que escribe Wolff, Ivanka solía decir que la primera presidenta no sería Hillary Clinton sino ella, algo que horrorizó a Bannon, cuyos roces con la pareja han sido ampliamente reportados.

6. El peinado de papá

Aparentemente, la hija mayor del presidente, suele burlarse de la característica cabellera y peinado de su padre.

“Ella suele describir a sus amigos la mecánica que está detrás: una zona absolutamente limpia, una isla resultado de la cirugía para reducción del cuero cabelludo, rodeado por un círculo peludo a los lados y al frente, a partir del cual las puntas son llevadas hasta encontrarse en el centro y luego peinadas hacia atrás y fijadas con laca fijadora”.

En cuanto al color naranja, Ivanka lo achacaría a la “impaciencia” de su padre, quien no esperaría lo suficiente para que el producto que usa adquiera un tono más oscuro.

7. ¿Y qué hacemos primero?

La sub jefa de gabinete de la Casa Blanca Katie Walsh preguntó a Jared Kushner que quería lograr el nuevo gobierno, pero el yerno y asesor no habría sabido qué responder.

“Solo dame tres cosas en las que el presidente quiera enfocarse. Cuáles son las tres prioridades de esta Casa Blanca”, habría preguntado Walsh y él habría respondido “Si. Probablemente deberíamos tener esa conversación”.

10. Rusia sería un problema

Al ex asesor de seguridad nacional Mike Flynn varios amigos le dijeron que haber aceptado pagos del gobierno ruso por un discurso que ofreció en Moscú no había sido una buena idea.

“Bueno, solamente será un problema si ganamos”, habría sido la respuesta del exgeneral, quien fue sacado de su puesto menos de un mes después del arranque del gobierno por haber mentido sobre la naturaleza de sus conversaciones con funcionarios rusos y que ahora se declaró culpable de mentir a una investigación federal.