James Comey ante el Senado y otros testimonios que cortaron la respiración a Washington en el pasado

Watergate, Irán-Contra, Anita Hill. Pocas audiencias en la historia del país han capturado tanta atención y expectación como la que protagonizará el exdirector del FBI este jueves.
7 Jun 2017 – 12:34 PM EDT

¿Qué es lo que sabía el presidente y cuándo lo supo? Es una de las frases más famosas en Washington, cuando se trata de develar esqueletos en el clóset de los políticos al más alto nivel. Una que ahora acecha a Donald Trump por la controversial audiencia que enfrentará el despedido director del FBI James Comey este jueves.

La frase célebre fue pronunciada en 1973 en las audiencias de Watergate, por el entonces senador republicano Howard Baker, quien unos años después se transformó en líder de la mayoría en el Senado, jefe de gabinete de Ronald Reagan y embajador de Japón.

“Este tipo de audiencias le da publicidad gratis a figuras políticas en televisión y les ayuda a impulsar su carrera y presentarse a puestos más altos. Es un momento único de visibilidad y sus protagonistas lo aprovechan bien”, aseguró Robert Guttman profesor de la escuela de gobierno en la Universidad Johns Hopkins.


Pocas audiencias en el Congreso han causado tanta expectación pública y mediática, como la que enfrentará Comey este jueves ante el Comité de Inteligencia del Senado. Las principales cadenas de televisión estarán transmitiendo la audiencia en vivo, al menos en su arranque, con sus principales presentadores en Washington, algo que ocurre solo en las grandes ocasiones de la política estadounidense.

Según Jed Shugerman, profesor de leyes de Fordham University y doctor en historia de Yale, el hecho de que estas audiencias sean televisadas amplía enormemente su impacto, pero en el caso del exdirector del FBI hay otro componente.

"Comey ya era un nombre conocido, a diferencia de otras audiencias de casos polémicos donde los protagonistas se hicieron conocidos gracias a lo ocurrido", explicó.

Los terremotos que creó Comey

El exdirector del FBI no se caracteriza precisamente por ser una figura de bajo perfil. Al contrario, sus declaraciones públicas han causado terremotos políticos.

Sucedió en noviembre de 2016, cuando hizo pública la segunda investigación sobre los correos electrónicos de Hillary Clinton a dos semanas de la elección, y de nuevo en marzo de este año, cuando confirmó una investigación abierta desde mediados de 2016 sobre una posible coordinación entre integrantes de la campaña de Trump y el gobierno ruso.

Se espera que Comey responda si Trump trató de influenciar en la investigación del FBI, incluyendo el caso de Michael Flynn, exasesor de seguridad nacional, quien renunció en febrero, luego de mentir respecto a sus comunicaciones con el embajador ruso en Estados Unidos.

Otros testimonios emblemáticos en la historia del Congreso marcaron la política estadounidense por décadas:

1948, Alger Hiss (espionaje)

Hiss era funcionario del Departamento de Estado y fue acusado de ser un espía soviético en 1948, en plena Guerra Fría.

El exmiembro del partido comunista de Estados Unidos Whittaker Chambers acusó Hiss de su afiliación comunista mientras se desempeñaba como funcionario gubernamental y presentó pruebas de que ambos estuvieron envueltos en espionaje.

Hiss testificó ante el Comité de Actividades No Americanas en la Cámara de Representantes en agosto de 1948.

Fue acusado de perjurio en 1950 y recibió una sentencia de cinco años. Estuvo encarcelado tres años y medio.

1973, John Dean (Watergate)

John Dean fue asesor del presidente Richard Nixon entre 1970 y 1973 y estuvo envuelto en el encubrimiento del caso Watergate.

En junio de 1973 Dean testificó por varios días ante el Comité de Watergate en el Senado. Ahí habló sobre la campaña de espionaje que surgió de la Casa Blanca y reveló que Nixon había grabado algunas de las conversaciones en el salón oval asociadas con Watergate.

Dean fue acusado de obstrucción a la justicia y estuvo encarcelado por cuatro meses.


"Watergate ha sido la audiencia más controversial en la historia de Estados Unidos. Había un hecho criminal claro y la pregunta central era ¿qué es lo que el Presidente sabía y cuándo?, ahora se está operando en reversa. Sabemos de cierta forma que Trump estaba obstruyendo la justicia y de eso se tratará la audiencia, pero no existe evidencia todavía de que se haya cometido un crimen", comentó Shugerman.


1987, Oliver North (Irán-Contra)

North era un funcionario del Consejo de Seguridad Nacional en la década del 80 y se vio envuelto en el escándalo Irán-Contra en la administración de Ronald Reagan.

Entonces el gobierno estadounidense vendió armas al gobierno iraní en medio de la guerra entre Irán e Irak y con el dinero de la venta financió el movimiento Contra nicaragüense, un grupo armado creado y financiado por Estados Unidos para atacar al gobierno sandinista de Nicaragua.

North fue acusado de ser en parte responsable por el establecimiento de una red encubierta que permitió financiar a los Contras.

En 1987 North testificó ante un comité conjunto del Congreso en audiencias televisivas y admitió haber mentido respecto al caso y reconoció haber destruido documentos gubernamentales relacionados.

North fue juzgado en 1988 y acusado de 16 cargos, entre ellos obstruir una investigación del Congreso y destruir documentos. En 1991 todos los cargos fueron desestimados.

1991, Anita Hill

En 1991 el presidente George H. Bush nominó al juez Clarence Thomas para la Corte Suprema. Todo iba bien hasta que una entrevista privada entre Anita Hill y el FBI se filtró a la prensa. Thomas había supervisado a Hill en el Departamento de Educación y en la Comisión de Oportunidades Igualitarias para Empleo (EEOC).

Hill fue llamada a declarar y en octubre de 1991 dijo en una audiencia pública ante el Congreso que Thomas la había acosado sexualmente. La mujer aseguró que Thomas había hecho varias invitaciones sociales y que ante su negativa usó situaciones laborales para discutir temas sexuales.

Hill incluso pasó una prueba del poligráfico. Thomas negó con vehemencia los cargos y finalmente fue confirmado con un voto en el Senado de 52-48.

2013, Hillary Clinton (Bengasi)

La ex secretaria de estado Hillary Clinton testificó en 2013 sobre los ataques al consulado de Estados Unidos en Bengsi, donde murió el embajador Christopher Stevens en 2012. El país no había enfrentado una pérdida de este nivel entre sus representantes diplomáticos desde 1979.

Clinton fue sometida a varias horas de preguntas, pero una de sus repuestas la persiguió mucho más allá de los salones del Congreso. El senador Ron Johnson la cuestionó respecto a disputas sobre qué causó la revuelta que llevó al ataque en Libia.

En un contexto más general donde Clinton recalcó que había cuatro estadounidenses muertos pronunció la frase “qué diferencia hace”, que fue usada una y otra vez por la oposición como un elemento para demostrar que a ella realmente no le importaba.


Los 10 momentos que llevaron a la abrupta salida de James Comey del FBI

Loading
Cargando galería
Publicidad