Congreso de EE.UU

Cuestión de 'intención': cómo va a sustentar el Congreso un caso de obstrucción a la justicia contra Trump

Una de las alegaciones de los congresistas demócratas contra el presidente que más implicaciones podría tener es la de obstrucción a la justicia. Múltiples comités han lanzado investigaciones contra Trump que apenas comienzan y que abarcan desde sus negocios, su campaña, su gobierno hasta su familia. Te explicamos.
5 Mar 2019 – 3:21 PM EST

Este lunes comenzó una de las investigaciones más amplias y profundas hechas a un presidente en la historia de Estados Unidos. El Comité Judicial de la Cámara de Representantes pidió documentos a 81 personas en la esfera del presidente Donald Trump, incluyendo sus funcionarios financieros, socios e hijos.

Los demócratas tratan de evitar el término impeachment, o juicio político, pero lo que sí queda claro es que dentro y fuera del Congreso se está tejiendo una vasta red para rodear al presidente.

Entre los casos que se investigan están un posible abuso de poder, corrupción, conflictos de interés y obstrucción a la justicia. Este último es el que más llama la atención a algunos ya que fue con este cargo que tanto a Richard Nixon (1969-1974) como a Bill Clinton (1993-2001) se les comenzó el proceso de juicio político.


¿Cómo se arma un caso de obstrucción a la justicia?

El abogado criminalista y analista legal Carlos Salvado, quien ha seguido de cerca las investigaciones al presidente Trump, le dijo a Univision Noticias que lo que hay que observar son los perdones presidenciales que ha dado o prometido Trump, las amenazas a quienes lo critican o acusan de delitos, y las represalias contra quienes no han llevado a cabo su voluntad.

Esto sería lo que demostraría un patrón de comportamiento y, según él, una intencionalidad, la clave para construir un caso.

“Lo más difícil para las fiscalías de un caso de obstrucción tiene que ver con demostrar ‘intención corrupta’”, explicó Salvado. “Y por eso lo importante ... es el estilo de Trump y cuánto tiempo estos dos años ha seguido con el mismo estilo”.

Los ejemplos más dicientes de ese estilo, apunta Salvado, son las interacciones del presidente con su exabogado personal Michael Cohen, con el exfiscal general Jeff Sessions, con el exdirector del FBI James Comey, y con su exdirector de campaña Paul Manafort.


Cohen y la intimidación de un testigo

La semana pasada, Cohen testificó frente al Congreso en un revelador intercambio que fue el catalizador de las investigaciones que están lanzando seis comités de la Cámara Baja.

"Al testificar Cohen de nuevo, Trump robusteció el caso (con su reacción) que estarán armando diferentes fiscales de obstrucción a la justicia" ya que podría ser parte de un patrón de comportamiento, le dijo a Univision Noticias el abogado y analista legal Joseph Malouf.

El abogado apunta como Trump ha criticado a Cohen por ser "muy débil" y cooperar con las autoridades ( lo ha llamado rat, o 'sapo' en español), pero en cambio ha elogiado a Manafort y a Roger Stone, personaje político veterano con nexos con la campaña Trump también bajo investigación, por no hablar tanto a las autoridades.

"'Nunca testificaré contra Trump'. Esta declaración la hizo recientemente Roger Stone, esencialmente diciendo que un fiscal deshonesto y fuera de control no lo obligará a inventar mentiras e historias sobre el 'Presidente Trump'. ¡Es bueno saber que algunas personas todavía tienen 'agallas'!".


Además, el presidente sugirió en televisión y en Twitter que se debería investigar al suegro de Cohen, aunque no dice por qué.

“Kevin Corke, @FoxNews ‘No olviden que Michael Cohen ya ha sido condenado por perjurio y fraude, y tan recientemente como esta semana, el Wall Street Journal ha sugerido que puede haber robado decenas de miles de dólares…’ ¡Miente para reducir su tiempo en la cárcel! ¡Observen al suegro!”


A la luz de esto que muchos vieron como una amenaza velada, Cohen postergó su testimonio y citó como razón temer por su seguridad y la de su familia.

Lo que algunos apuntan, como Renato Mariotti, exfiscal federal, es que esto sí pareciera una violación del código penal, pero la clave de nuevo es la "intención corrupta". Los abogados de Trump pueden decir que el presidente tiene libertad de expresión y que al hacer estas críticas abiertamente lo que busca es influenciar al público, no intimidar a un testigo. Si quisiera hacer eso, podría amenazar directamente a su abogado en secreto, dijo Mariotti.

"Esto de verdad parece manipulación de un testigo", tuiteó en respuesta Neal Katyal, un abogado de la corte suprema y profesor de derecho. "El hecho de que se haga abiertamente no es una defensa".

Manafort y la promesa de un perdón

La obstrucción a un proceso legal puede ocurrir no solo amenazando con represalias, también puede ocurrir ofreciendo beneficios. Por esto, posiblemente los congresistas también investiguen lo que ha dicho Manafort en relación a su sentencia, dijo Malouf.

“Manafort y sus abogados pidieron una sentencia liviana y al mismo tiempo dicen que él no sabe nada de colusión”, comentó el abogado. “Al juez no le importa eso, eso no es parte de un proceso legal, eso es un proceso político. Los abogados pusieron eso en el memo para decir, ‘Señor presidente, él se quedó con la boca callada, no hay colusión aquí, dele un perdón”.

¿Un perdón podría considerarse obstrucción de justicia?

"Si lo estás haciendo para que el testigo no testifique en contra de ti, sí”, responde Malouf. “Es como un quid pro quo: le estás dando algo para que te den algo a cambio… Si Trump le diera un perdón a Manafort eso sería obstrucción y abuso de poder".

Comey y su despido

Otra instancia clara de obstrucción a la justicia para muchos es el despido del exdirector del FBI James Comey y como Trump le pidió lealtad y que dejara de investigar a Michael Flynn, antiguo consejero de Seguridad Nacional de Trump, según memos internos escritos por el exdirector.

“Hasta en ese momento, incluso yo decía que no era suficiente para presentar un caso de obstrucción a la justicia porque Trump no era alguien político, no sabes lo que está haciendo", dijo el abogado Salvado. "Pero ahora que tenemos una lista de montón de situaciones que sí ha hecho” emerge un patrón más claro.

Sessions y su renuncia

Esta intención de obstruir podría llegar tan alto como al Departamento de Justicia y Sessions, quien había sido uno de los seguidores más fieles de Trump desde el principio de su campaña (fue el primer senador en expresarle su apoyo). Tras su victoria el mandatario le otorgó el cargo más alto de aplicación de la ley en el país.

Pero adelantamos la película meses más tarde, cuando Trump se entera que Sessions se recusó de la investigación de la influencia rusa en la campaña de 2016, y vemos como Trump comienza a insultarlo, en privado, en redes sociales y frente a la prensa.

"Sessions nunca debió haberse recusado, y si se iba a recusar, me debió haber dicho antes de aceptar el trabajo y yo hubiera escogido a otra persona", dijo Trump en julio de 2017.

Tras un largo periodo de humillaciones constantes e incertidumbre, Sessions fue forzado a renunciar en noviembre de 2018. Esto evidencia para algunos las intenciones de Trump de instalarlo en esa posición para que lo defendiera en la investigación del Rusiagate, y que cuando Sessions no puede hacerlo, lo reemplaza.

“Individualmente todo lo que ha hecho Trump no quiere decir nada”, aclara Salvado, “pero si vamos a juntarlos todos, ya les está dando la evidencia que (se) necesita para decir, 'mira, aquí claramente hay intención corrupta'”.

Hay otros casos notables donde el presidente se ha comportado de manera similar. The New York Times reportó en febrero que Trump trató de convencer al entonces fiscal general interino Matthew Whitaker de que 'desrecusara' a un aliado en la supervisión de la investigación a Cohen en el Distrito Sur de Nueva York. Supuestamente Trump ha tratado dos veces que se despida a Mueller. Y según reportó el Times, Trump habría dictado la declaración engañosa de su hijo Donald Jr., sobre su reunión en la Torre Trump con rusos durante la campaña presidencial.

El único precedente que hay para el alcance y la gravedad de esta investigación es el caso de espionaje al Partido Demócrata conocido como Watergate, que terminó con la renuncia de Nixon, le dijo a Univision Noticias Julian Zelizer, historiador presidencial y profesor de la Universidad de Princeton.

“Así mismo es como pasó”, explicó Zelizer. También en esa ocasión había múltiples frentes: un fiscal especial, un juez, un gran jurado y un Congreso que investigó desde múltiples comités.

“El Congreso fue muy activo en la investigación de Watergate y eso es lo que creo que estamos viendo finalmente hoy”, dijo Zelizer.

Los documentos que pidió el Comité Judicial a 81 entidades fueron solo la primera fase de varias peticiones ya que enviarán más cartas pronto, le dijo a Univision Noticias una fuente en el Congreso familiarizada con el proceso.

Pero aunque en el caso de Watergate los congresistas también fueron amplios y lanzaron dos series de audiencias importantes, llamaron testigos, pidieron testimonios de miembros de la administración de Nixon y condujeron investigaciones con el personal de la Casa Blanca, lo que finalmente llevó a Nixon a renunciar fue la grabación en la que quedaba claro su rol en los delitos de los que se le acusba. Sin esa evidencia incriminadora e irrefutable, el resultado de esa histórica investigación a un presidente quizá hubiera tenido un final distinto.


Los rostros del ‘Rusiagate’, la investigación que incomoda al presidente Trump (fotos)

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