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De policías a traficantes de droga: 7 casos de agentes que se dejaron tentar por el narcotráfico

El caso de los tres policías de Miami acusados de narcotráfico es el más reciente de varios en los que agentes del orden ofrecieron sus servicios al crimen organizado. En los últimos tres años, al menos 20 oficiales de distintos estados del país han enfrentado a la justicia por participar en delitos relacionados.
25 Oct 2018 – 11:34 PM EDT

Aunque le advirtieron que le comprarían por 1,500 dólares un uniforme y una placa de la Policía de Miami, los cuales usaría "un sicario" de un cartel del narcotráfico que operaba en Florida, un agente de esa institución aceptó sin titubear. No sabía que en realidad hacía trato con un agente encubierto, que era parte de una investigación federal que concluyó esta semana con el arresto de tres policías.

La acusación federal contra los agentes Schonton Harris, Kelvin Harris y James Archibald parece el guion de una película sobre policías corruptos. Durante los seis meses en que les siguieron la pista, ellos recaudaron 33,500 dólares en efectivo vendiendo y ayudando a distribuir opioides y varios kilos de cocaína en Miami. También brindaron protección a quienes ellos creían eran narcotraficantes (los agentes encubiertos).

A veces se involucraban en actividades ilícitas vistiendo sus uniformes, portando sus armas y conduciendo sus patrullas, señala la queja judicial desvelada este martes. La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) decidió espiarlos desde abril después de que un residente reportó a Harris. Una persona que estaba bajo la lupa por narcotráfico se volvió informante de las autoridades y grabó las conversaciones con Harris. Los detectives también grabaron en video las actividades de los acusados.

"Creyendo que estaban trabajando con un narcotraficante de alto nivel, los tres oficiales supuestamente brindaron protección policial para una entrega de 40 kilos de cocaína falsa", señala la Fiscalía federal.

Este grupo también llevó 30 kilos del "narcótico" desde una marina de Miami y hacia un hotel de esa ciudad. Según los documentos de corte, el agente Harris, quien se unió al departamento policial hace 26 años, brindó protección a un mensajero que supuestamente estaba recolectando ingresos por la venta de opioides y luego depositó el dinero en un banco. Además, actuó como escolta en el supuesto envío de 2,000 píldoras de opioides y varios kilos de cocaína que fueron transportados a un establecimiento de esa metrópoli.
Sobre la venta del uniforme y la placa de policía, las autoridades alegan que fueron entregados incluso sabiendo que los usaría un "sicario" al que le habían encomendado matar a un deudor.

Los tres agentes enfrentan una serie de cargos federales de conspiración e intento de posesión de narcóticos con la intención de distribuirlos, así como de narcotráfico usando un arma de fuego. Si son declarados culpables enfrentarían una condena de entre 15 años de prisión y cadena perpetua.

"Espero que estos arrestos sirvan de advertencia", dijo en una conferencia de prensa el lunes el jefe de la Policía de Miami, Jorge Colina, quien lanzó un mensaje a los oficiales que intenten colaborar con el crimen organizado. "Si eres corrupto te encontraremos y responderás por tus crímenes", advirtió.

Escoltando narcos

Si bien la corrupción policial en EEUU está lejos de compararse con la que experimentan países latinoamericanos, las acusaciones presentadas por la Fiscalía federal muestran que de vez en cuando los oficiales del orden terminan seducidos por el dinero del narcotráfico.

En los últimos tres años, al menos 20 agentes de California, Nuevo México, Puerto Rico, Arkansas, Pennsylvania y otros estados enfrentaron cargos o fueron enjuiciados por este tipo de delitos.

En California, el caso más reciente señala a un exagente del Sheriff de Los Ángeles, Kenneth Collins, quien aceptó en agosto ser parte de una banda que escoltaba cargamentos de droga cobrando hasta 250,000 dólares. También cayó en un operativo encubierto del FBI.

El oficial y dos cómplices se encargaron de proteger un cargamento de casi 45 libras de cocaína y de más de 13 libras de metanfetamina que se llevó a Las Vegas, Nevada. Era una farsa. De acuerdo con los fiscales, este alguacil prometía "todos nuestros cargamentos pasan" y alguna vez confesó que hacían otros trabajos sucios, como incendiar un camión de lujo en nombre de un "cliente de Boston.

Ahora él enfrenta una condena mínima de 10 años de prisión que podría convertirse en cadena perpetua.

En tanto, en el valle central californiano, dos policías de Bakersfield enfrentaron a la justicia por quedarse con la droga que decomisaban en las calles y entregársela a un cómplice que la vendía. Los agentes Damacio Díaz y Patrick Mara se encuentran purgando distintas condenas en una prisión federal tras declararse culpables en 2016 de conspirar para distribuir metanfetamina y otros delitos.

Ambos reconocieron que participaron en narcotráfico entre abril de 2012 y agosto de 2015. La Fiscalía menciona que el 20 de septiembre de 2012, Díaz detuvo un vehículo y usó a un perro antinarcóticos para registrarlo, logrando el decomiso de 10 libras de metanfetamina. Sin embargo, él y su cómplice solo entregaron una libra del narcótico a la Policía y vendieron las 9 libras restantes.

Los agentes usaron a un informante de la Policía, Noel Carter, para que se encargara de distribuir la droga (incluyendo paquetes de marihuana) que le entregaban. Carter, quien trabajaba en una empresa dedicada al alquiler de oficinas, se declaró culpable el pasado 22 de octubre por el cargo de narcotráfico y además por malversación de más de 70,000 dólares de la compañía en la que laboraba.

Llevando droga de costa a costa

Alex Chapackdee, un expolicía de Seattle, en Washington, era conocido por sus paseos en su RV hacia la costa este del país. Tenía un solo destino: la ciudad de Baltimore, en Maryland, a más de 2,700 millas de su casa. Hizo varios viajes entre junio de 2013 y abril de 2017. Pero una investigación del FBI reveló que su objetivo no era disfrutar del viaje por carretera, sino llevar cientos de libras de marihuana.

Este hombre que estuvo en las filas de la Policía de Seattle durante 16 años reconoció que aceptó ser el chofer de una célula del narcotráfico que lideraba su cuñado, Tuan Van Le.

Chapackdee reconoció que para proteger los cargamentos llevaba consigo un arma y su placa de policía. Para evitar el escrutinio de las autoridades, él hizo depósitos de menos de 10,000 dólares en su cuenta bancaria, señala la acusación federal. Fue arrestado en mayo de 2017.

Otro agente que fue descubierto transportando narcóticos fue James Ivory Edgerson, quien estuvo en la Policía de Dumas –en el este de Arkansas– durante unos 14 años. Los fiscales alegan que este oficial que fue arrestado en el otoño de 2015 realizó varias entregas de marihuana, cocaína y metanfetamina, y también vendió los narcóticos.

Durante su detención, las autoridades encontraron en su vehículo unas tres onzas de cocaína en polvo y una onza de cocaína en piedra. Al revisar su casa hallaron alrededor de 16,000 dólares en efectivo y varias armas de fuego. Sus cinco cómplices también terminaron bajo custodia.

Los documentos de corte citan que Edgerson viajó en agosto de 2015 a Arlington, Texas, para comprar nueve onzas de metanfetamina y que las vendió en Arkansas.

"Es extremadamente desalentador cada vez que un miembro de la Policía comete un delito y rompe la confianza que le tiene la gente de su comunidad", expresó el fiscal federal de Arkansas, Christopher R. Thyer, al anunciar el arresto.

Los antinarcóticos de Puerto Rico

En julio, siete policías de Puerto Rico fueron acusados de crimen organizado y distribución de drogas. Lo escandaloso es que eran parte del equipo antinarcóticos Caguas Drug Unit (CDU).

Desde julio de 2014, estos agentes se involucraron en distintas actividades ilícitas, incluyendo extorsión, robo y posesión de sustancias ilícitas con la intención de distribuirla.

"El propósito de Caguas Drug Unit es combatir el narcotráfico, las armas de fuego y el tráfico de municiones, entre otros delitos; y estos oficiales se comportaban como los criminales que se suponía que estaban arrestando", lamentó la fiscal federal Rosa Emilia Rodríguez-Vélez.

Los policías puertorriqueños acusados en este caso son Eidderf Jhave Ramos-Ortiz, alias 'Baby'; Juan Carlos Ortiz-Vázquez, apodado 'Juan C.'; Christian Rodríguez-Cruz; Eric Velázquez-Martínez; Ramón Cotto-Centeno; Luis Rivera-Ruiz, alias 'Chopa' y 'Agua Dulce'; y Jorge Muñoz-Martínez.

Si ellos son encontrados culpables, enfrentarían una condena de hasta 30 años de prisión.

Este tampoco era el primer caso de estos que empañaba los esfuerzos por combatir el crimen organizado en Puerto Rico. A finales de 2016, dos agentes asignados a la División Antinarcóticos de la Policía de San Juan, la capital de la isla, fueron arrestados por contrabando de cocaína y por usar armas de fuego para protegerse. Se trata de José Reyes-Alicea y Edgardo Meléndez-Silva, alias 'Wong'.

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