null: nullpx
Armas

La venta ilegal de armas de fuego: el negocio paralelo de policías en California

Agentes del orden han sido llevados ante la justicia por ganar miles de dólares revendiendo armas de fuego clasificadas como ‘off-roster’, es decir, que no son seguras para el público y solo pueden ser adquiridas por ellos. Solo tres oficiales vendieron ilegalmente más de 200 pistolas y rifles.
28 May 2018 – 05:45 PM EDT
¡Nuevo!

Presiona aquí para reaccionar

Reacciona
Comparte
Un policía de Los Ángeles guarda armas entregadas voluntariamente por el público en 2017. Crédito: Getty

LOS ÁNGELES, California.- El policía Carlos Miguel Fernández encontró en Instagram el sitio perfecto para ofrecer ilegalmente armas que no pueden ser compradas por el público, solo por agentes del orden. Para dejarlo claro, le agregaba la etiqueta ‘off-roster’ (fuera de la lista) a las fotos de las pistolas Colt calibre .38 que ofrecía. Su precio era negociado por medio de mensajes privados con sus clientes.

Este elemento del Departamento de Policía de Gardena “vendió docenas de armas a través de transacciones privadas”, según una acusación federal, la cual también señala por el mismo delito a su compañero Edward Yasushiro Arao, quien igualmente usaba su cuenta de Instagram. Ambos vendieron ilegalmente más de 100 armas de fuego, incluidas pistolas y rifles, alega la Fiscalía.

El caso de estos policías no es extraño en California, donde otros agentes del orden han sido llevados ante la justicia por ganar miles de dólares revendiendo armas de fuego clasificadas como ‘off-roster’, es decir, que no son seguras para el público en general y solo pueden ser adquiridas por oficiales.

Los acusados también echaron mano de otra excepción que les permite comprar más de un arma de fuego durante un período de 30 días y les facilita obtenerlas antes del tiempo de espera de 10 días.

De acuerdo a la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), más de 100 armas han sido compradas y revendidas por policías californianos durante los últimos meses y lo peor, señala, es que algunas han sido confiscadas en escenas de crímenes . La dependencia continúa investigando esta práctica ilegal que conlleva a una sentencia de hasta cinco años en una prisión federal.

En ese operativo cayó el teniente Vasken Gourdikian, asistente de la jefatura y vocero de la Policía de Pasadena, en el condado de Los Ángeles, en cuya casa decomisaron en mayo de 2017 un arsenal conformado por 57 pistolas, 30 escopetas y 20 rifles, incluidos de asalto usados en masacres. Este armamento se habría vendido en más de 55,000 dólares.

Gourdikian, de 48 años y quien ingresó a la Policía de Pasadena en 1994, es acusado de vender más de 100 armas de fuego sin licencia desde marzo de 2014 y hasta febrero de 2017, cuando los agentes allanaron su casa en Sierra Madre.


En un foro en internet, el teniente publicó avisos ofreciendo pistolas y rifles semiautomáticos que describió como ‘fuera de la lista’. Sus clientes eran del sur de California, alegan documentos judiciales.

La ATF señala que este caso comenzó a través del análisis rutinario de las armas de fuego recuperadas en crímenes por las autoridades y a través de los registros de ventas.

Si es declarado culpable de los cuatro cargos que pesan en su contra, Gourdikian podría enfrentar un castigo de hasta 35 años en una prisión federal.

“En estos días en que ha escalado la violencia con armas de fuego es importante hacer cumplir nuestras leyes vigorosamente”, dijo el fiscal federal Nicola T. Hanna sobre este caso. “Aquellos que venden armas de manera ilegal deben rendir cuentas, especialmente aquellos que abusan de una posición de confianza pública”, agregó el funcionario.

A principios de marzo, Gourdikian se entregó a las autoridades y se declaró no culpable en una corte.

Contrabando de Arizona a California

Un mes antes, Martín René Durán, un exsupervisor de la Patrulla Fronteriza fue condenado por un jurado federal en San Diego de siete cargos de transporte ilegal de armas de fuego y un cargo de posesión de un rifle de cañón corto. Él compró las armas en Arizona y las trajo a California.

De acuerdo con la evidencia, Durán se hizo de este armamento usando una licencia de conducir de Arizona que indicaba una dirección falsa. Las compras se realizaron en 2011, 2013 y 2014.


Al registrar su vivienda en Chula Vista en octubre de 2015, la Policía encontró varias armas cuya posesión en California era ilegal, no así en Arizona, su lugar de origen. Ahora él enfrenta una condena de hasta 15 años de prisión federal, 6 años de libertad supervisada y una multa de 500,000 dólares.

El exagente migratorio también enfrenta otro juicio por una acusación de que usó su autoridad para intimidar a un inmigrante mexicano que denunció al cuñado de Durán por abusar de sus hijos pequeños.

Otro caso señala a Ryan McGowan, un antiguo agente del Sheriff del condado de Sacramento que vendió ilegalmente 25 armas usando incluso registros federales falsos entre 2008 y 2011. Siendo empleado de una armería evadió el escrutinio.

Durante cuatro años, McGowan usó su autoridad para comprar 41 pistolas y vendió 25 en menos de 12 meses después de que las adquirió, de acuerdo a la acusación. Para no despertar sospechas, él falsificó documentos de ATF señalando que un policía activo estaba comprando el armamento.

McGowan fue sentenciado en junio de 2016 a 18 meses de cárcel y a pagar una multa de 7,000 dólares.

Bajo la lupa de ATF

“Traer un caso contra un agente del orden nunca es agradable, pero por encima de todo está la seguridad pública y nuestro compromiso por la justicia”, dijo Bill McMullan, agente especial de la ATF en Los Ángeles.

Una investigación de la agencia AP descubrió a finales de 2011 que varios policías californianos habían comprado legalmente unas 7,600 armas de asalto y cargadores de gran capacidad durante una década. Sin embargo, no estaba claro si las usaban en su trabajo, las vendieron o las tenían en sus casas.

Los uniformados echaron mano de una ley estatal de 2001 que les permite solo a ellos adquirir rifles de asalto, esto después del tiroteo en North Hollywood de 1997 en el que dos ladrones tenían armas más potentes que los policías que los enfrentaron.

Desde marzo de 2017, la ATF advierte a las corporaciones policiacas de California sobre el “problema emergente” relacionado con agentes revendiendo armas que el público no debe tener en sus manos.

“Nuestra meta es educar, no investigar, para asegurar que los policías cumplan con la ley federal para evitar una innecesaria vergüenza pública a sí mismos y a su agencia”, señala el memorando de ATF.

Cargando Video...
AR-15: el rifle de las masacres en Estados Unidos

Loading
Cargando galería
Reacciona
Comparte
RELACIONADOS:ArmasPolicíaArrestosJuicios Cárcel

Más contenido de tu interés