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Por qué Trump no puede reformar el sistema migratorio por decreto y sin el Congreso: explicación de los expertos

Abogados, activistas y políticos de ambos partidos dudan de la sorpresiva oferta del presidente y advierten que el sistema de inmigración vigente desde 1965 no puede ser cambiado a golpe de decretos, sino debe hacerlo el Congreso por medio de una ley.
11 Jul 2020 – 02:07 PM EDT
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El anuncio hecho por Donald Trump el viernes durante una entrevista a la cadena Telemundo, en la que aseguró que aprobará una reforma migratoria por medio de una orden ejecutiva para crear un nuevo sistema basado en “méritos” y ofrecería una vía a la ciudadanía para los dreamers, generó preocupaciones y críticas.

Abogados, políticos y activistas coindicen en que el presidente no puede cambiar por medio de un decreto el sistema migratorio vigente desde 1965, porque se trata de una competencia exclusiva del Congreso ya que las leyes solo pueden ser cambiadas por actos legislativos.

“No puede hacerlo de esa manera”, dice la abogada Lilia Velásquez, profesora adjunta de la facultad de leyes de la Universidad de California, en San Diego. “Pero no podemos confiar en la palabra del presidente”, advierte.

Agrega que el mandatario, en uso de su poder ejecutivo, “tiene la facultad de emitir un decreto para continuar DACA (Acción Ejecutiva de 2012), pero sería mas sensato dejar la orden de (Barack) Obama y permitir que el programa continúe. A menos que quiera que la orden lleve su nombre, porque siempre reclama el crédito por sus buenas acciones”.

Pero en cuanto a cambiar el sistema migratorio por otro basado en méritos, una idea que lanzó desde inicios de su mandato en 2017, Velásquez indica que “el Congreso es el único poder que puede aprobar la residencia permanente y, subsecuentemente, que quienes reciban la green card (tarjeta verde) puedan luego solicitar la ciudadanía”.

“Lo que puede hacer el presidente es proponer una ley de legalización para los dreamers, presentarla a las dos cámaras del Congreso para su posible aprobación y, si lo hacen, enviar el proyecto aprobado al escritorio del presidente para que la promulgue”, precisó.


El plan de Trump

En la entrevista, en mandatario dijo que estaba haciéndose “cargo de DACA” y que el programa “va a estar bien”, pero no explicó mayores detalles. Luego dijo que en las próximas semanas “voy a firmar una gran orden ejecutiva migratoria” en la que incluiría el programa.

También dijo que la Corte Suprema le había dado “poder” para ello y que se trataría de “una gran ley por méritos y va a incluir DACA y la gente va a estar muy contenta”.

La duda que surgió de inmediato fue si haría todo aquello por medio de una orden ejecutiva o la Casa Blanca presentaría una propuesta de ley al Congreso.

La oficina de prensa de la Casa Blanca salió prontamente al paso de las declaraciones del mandatario para explicar de qué se trata el plan. El presidente “está trabajando en una orden ejecutiva para establecer un sistema de inmigración basado en méritos para proteger aún más a los trabajadores estadounidenses”, dijo Judd Deere, secretario de prensa adjunto.

Seguidamente el funcionario escribió que el mandatario “está dispuesto a trabajar con el Congreso en una solución legislativa negociada para DACA, una que podría incluir la ciudadanía, junto con una fuerte seguridad fronteriza y reformas permanentes basadas en el mérito. Esto no incluye una amnistía”, apuntó.


Falta de claridad

Fuentes demócratas consultadas por Univision Noticias dijeron que el presidente no puede cambiar el sistema de inmigración por medio de una orden ejecutiva. Y que si trata e hacerlo será demandado de inmediato ante los tribunales de justicia.

Por su parte, fuentes republicanas que pidieron mantener sus identidades bajo reserva, indicaron que el presidente no puede hacer lo mismo que el partido le cuestionó al expresidente Barack Obama en 2012, cuando lo acusaron de haber cambiado una parte de la Ley de Inmigración sin la autorización del Congreso al promulgar DACA.

“Sería una traición a la base que lo puso en la Casa Blanca, indicaron.

Para los abogados el anuncio también es confuso. “No entiendo cómo puede decir el presidente que seguirá con su caso constitucional contra DACA -basado en sus alegaciones de que no era legal porque fue creado por orden ejecutiva-, pero a la misma vez emitir su propia orden para darles ciudadanía”, dijo Receba Sánchez-Roig, una abogada de inmigración que ejerce en Miami (Florida) y durante 15 años fungió como fiscal de inmigración en el Departamento de Justicia.

“Trump puede firmar una orden ejecutiva al igual que Obama lo hizo para DACA. Pero senadores republicanos, como Ted Cruz (Texas) dicen que no hay autorización constitucional para que el presidente lo haga”, apuntó.

“Sería un ENORME error si Trump intenta expandir ilegalmente la amnistía”, escribió Cruz en su cuenta de la red social Twitter al referirse a DACA, programa que detuvo temporalmente la deportación de unos 700,000 dreamers y les otorgó una autorización de empleo renovable cada dos años.

"Legalmente, Trump no puede otorgar ni la residencia ni la ciudadanía a los dreamers. Puede elaborar un decreto para protegerlos de la deportación, proveer permisos de trabajo y otros beneficios, tal como el programa actual. De la misma forma, no puede modificar las leyes de migración. Sin embargo, el ha aprovechado de la pandemia para restringir las normas migratorias utilizando partes arcanas del estatuto con la excusa de que todo va a proteger el país”, dice Barbara Hines, exprofesora de la Clínica Legal de la facultad de leyes de la Universidad de Texas. “Un sistema de mérito, en cambio, es una transformación radical que tendría que ser aprobado por el Congreso”.


Como “Santo Tomás”

Defensores de los derechos de los inmigrantes están escépticos con el anuncio del mandatario. Y tienen las mismas dudas respecto a si se trata de una orden ejecutiva o de un proyecto de ley.

“Qué bueno que está cambiando de discurso”, dijo Juan José Gutiérrez, director ejecutivo de la Coalición Derechos Plenos para los Inmigrantes, basada en Los Ángeles (California). “Está hablando de ciudadanía para los dreamers y de méritos. Ojalá entre ellos incluya a los trabajadores indocumentados latinos que están en la primera línea de la cadena alimenticia y sanitaria combatiendo la pandemia del coronavirus”.

“Desconocemos los detalles del plan, agregó Gutiérrez. “Pero como Santo Tomás, queremos ver para creer, porque del dicho al hecho hay mucho trecho. Mientras, seguiremos presionando al presidente para que tenga en cuenta a los 11 millones de indocumentados, no sólo a los dreamers”.

Para Jorge-Mario Cabrera, director de comunicaciones de la Coalición por los Derechos Humanos de Los Ángeles (CHIRLA), el anuncio de Trump para cambiar el sistema migratorio y darle la ciudadanía a los dreamers no es cierto.

“Esto es pura llamarada de tuza, como diría mi madre”, escribió el activista en su cuenta de la red social Fecebook. “Puro aire maloliente de la boca de un mentiroso, fanfarrón e incompetente presidente”.

Agregó que la oferta “es solo humo y espejos, un caballo de Troya si alguna vez vi uno”, agregó.

No se puede con una orden

La incredulidad de los activistas se fundamenta en tres años y medo de ataques continuos por parte del presidente a la Comunidad Inmigrante y el desarrollo de una dura política de inmigración de tolerancia cero impuesta a golpe de órdenes ejecutivas y reglamentos, que incluso golpea la inmiogración legal.

El anuncio, sin embargo, no solo apunta a un cambio de reglamento, sino a la suplantación de un sistema por medio de un decreto. “Un presidente no puede cambiar la ley de inmigración a través de una orden ejecutiva”, advierte el profesor Stephen Yale-Loehr, de la práctica de inmigración de la escuela de leyes de la Universidad de Cornell, Nueva York.

Sánchez-Roig, sin embargo, no descarta que el presidente lleve a cabo alguna acción en las próximas semanas, como dijo en la entrevista el viernes.

“A la vez que no ha habido autorización constitucional para muchas de las acciones que ha tomado desde que llegó a la presidencia, y ninguno de su partido se ha opuesto a eso, por orden ejecutiva Trump puede tomar ciertas acciones migratorias, tal como lo hizo Obama”, señala.

“Yo veo ese tipo de acción como temporal que requerirá legislación en el futuro por parte del Congreso”, apuntó.

La abogada ice además que “la situación de los dreamers es muy distinta a la de firmar una orden para cambiar el sistema completo de inmigración”, como ha sugerido el pesidente.

Trump quiere imponer un sistema basado en mérito que limitaría la reunificación familiar que dejaría fuera a los inmigrantes de bajos recursos económicos.

“Ese cambio requiere acción por parte del Congreso”, dice Sánchez-Roig. “Dicho esto, estoy segura que Trump firmará la orden ejecutiva, peri uno o dos días después se presentará una demanda en un tribunal federal desafiando su autoridad para hacerlo”.

La abogada indicó luego que “obviamente esta es otra jugada de Trump para tratar de inspirar a los hispanos que voten por él en noviembre. No creo que le salga bien la estrategia, pues han sido demasiadas las acciones antiinmigrantes de este presidente. Y si firma la ciudadanía para los dreamers por medio de un nuevo DACA, ahuyentará a los votantes estadounidenses que forman parte de su base electoral”.

La eforma migratoria por méritos sugerida por Trump fue anunciada por primera vez en marzo de 2017. Durante los dos primeros años de su mandato los republicanos, que controlaban ambas cámaras del Congreso, desestimaron el plan.

Una vía poco probable

Para León Fresco, exasesor del demócrata Charles Schumer (Nueva York), líder de la minoría demócrata del Senado, existe una probable manera de dar a ciertos dreamers una vía para legalizar sus permanencias en Estados Unidos. “Por medio de un perdón (paroll) autorizado por el presidente”, señala.

“Beneficiaría a ciertos soñadores que ingresaron con ciertas visas a Estados Unidos, expiraron los permisos y se quedaron indocumentados”, indicó. “Ellos podrían, por ejemplo, contraer matrimonio con un ciudadano estadounidense que luego sometería una petición familiar para obtener la green card (tarjeta verde)”.

Si embargo, Fresco dice que no hay probabilidades que el presidente tome esta ruta porque iría en contra de los argumentos utilizados por los republicanos para cuestionar el programa creado por el expresidente Obama en 2012.

“Hay dos grupos o categorías de dreamers, unos que entraron sin papeles o otros que entraron con visa. Pero dentro del segundo grupo hay quienes no pueden ajustar sus estados de permanencia porque las visas con las que ingresaron no se los permite”, precisó.

Pese a ello, “habría excepciones siempre y cuando el presidente les de una oportunidad para que lo hagan por medio de un perdón presidencial”, indicó. “Pero es poco probable, no creo que el mandatario opte por esta vía”, apuntó.


La política migratoria de 'tolerancia cero' de Trump en 15 fotos

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