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Deportación de inmigrante con 20 años en EEUU recuerda un grave error: jamás faltes a una cita de inmigración

El guatemalteco Juan Francisco fue expulsado a su país debido a que tenía una orden de deportación final emitida en 1999 por no haberse presentado a una cita en la corte de inmigración. Un abogado explica que faltar a una audiencia implica que el extranjero pierde sus derechos de permanecer en suelo estadounidense.
27 Feb 2019 – 1:27 PM EST

Los cuatro hijos estadounidenses del inmigrante guatemalteco Juan Francisco están desolados. Su padre fue deportado el martes a su país de origen después de dos décadas en Estados Unidos, un día antes de que tuviera que presentarse ante un juez de inmigración para una audiencia de fianza.

“Esto es una cosa que yo jamás en mi vida he visto en más de 30 años ejerciendo”, dice William Sánchez, abogado de Francisco. “La semana pasada presentamos una moción de reapertura de su caso, buscamos detener la deportación y solicitamos a la corte que le conceda una fianza para esperar en libertad la resolución de su caso”, agregó.

Francisco fue detenido hace dos semanas por agentes de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) en Miramar, Florida, y llevado a un centro de detención para ejecutar una orden de deportación vigente.


La versión de ICE

"El martes la oficina de ICE deportó a Juan Francisco a su país de origen, Guatemala, cumpliendo una orden final de deportación”, dijo la agencia federal a Univision Noticias.

Agregó que “Francisco recibió dos procesos a través de los tribunales de inmigración de nuestro país y ICE le otorgó previamente dos suspensiones (stay of removal)”.

El stay of removal es un proceso que suspende la deportación, un aplazamiento temporal de la expulsión que otorga el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

"Todos aquellos que violen las leyes de inmigración pueden estar sujetos a ser arrestados. Y si tiene una orden final de deportación, ser expulsado de Estados Unidos”, agregó la agencia.


El caso Francisco

Sánchez explicó que la seguridad personal su cliente “corre peligro” en Guatemala, país del cual huyó a finales de los años noventa en busca de asilo en Estados Unidos.

“Hace un año él contrató a un abogado para reabrir su caso. Desde entonces comenzó a ir a la oficina de ICE en Miramar porque estaba bajo supervisión”, agrega.

“Hace dos semanas fue a reportarse y decidieron detenerlo. Es aquí donde yo aparezco y de inmediato presentamos una moción de reapertura, un stay of removal y una petición de fianza” detalla el abogado.

La corte de inmigración localizada en el centro de detención de Krome, Miami, donde permanecía detenido Francisco, había fijado audiencia para este miércoles.

“Pero lo deportaron ayer”, dice molesto Sánchez. Reitera que se trata de un caso “inédito”. Y agrega: “Seguiremos batallando para convencer al juez que lo traiga de regreso, que asista a su audiencia y la corte acceda a nuestra petiución de reapertura del caso”.


La orden de deportación

Sánchez detalla que Francisco recibió una orden de deportación en ausencia en 1999. El inmigrante guatemalteco no se presentó a una audiencia en el tribunal que atendía su petición de asilo, una falta que algunos abogados llaman “pecado capital”.

“Se puede pedir una reapertura del caso, pero “es muy difícil” ganarlo, dice José Guerrero, un abogado de inmigración que ejerce en Miami, Florida. “Incluso es un proceso que se puede ejercitar en cualquier momento, aunque hayan pasado 30 años desde la emisión de la orden de deportación”.

Guerrero dice además que “la clave para ganar un caso como este es tener una buena prueba o evidencia, tal como probar que el inmigrante afectado nunca recibió una citación a la corte o la corte envió la citación a una dirección equivocada”.

A la pregunta respecto a si existía otra solución al caso de Francisco, Guerrero dijo que “todo indica que en los últimos años ICE le estaba dando la oportunidad de arreglar su situación por cualquier otra vía legal posible. Por eso le otorgó los amparos temporales de deportación. Lamentablemente pasó el tiempo y se llevó a esta triste situación”.

El abogado reiteró que “lamentablemente toda esta situación arranca con la emisión de una orden de deportación en ausencia. El consejo es, si tiene una cita, por nada deje de ir, jamás. Las órdenes de deportación en ausencia prácticamente no pueden reabrir un caso, excepto en situaciones extraordinarias, y el inmigrante no tendrá ningún beneficio disponible”, concluyó.

Así es por dentro el centro de detención de niños indocumentados en Homestead, Florida (fotos)

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