Deportaciones

La solución para acabar con el miedo a las deportaciones: la reforma migratoria en el Congreso

Diez días después del fallo de la Corte Suprema que mantuvo el freno a los programas DAPA y DACA Ampliado, la incertidumbre crece entre los millones de indocumentados en Estados Unidos.
3 Jul 2016 – 9:53 PM EDT

Diez días después del fallo de la Corte Suprema que mantuvo el freno a la Acción Ejecutiva migratoria, el fantasma de las deportaciones merodea sin que nada ni nadie lo detenga, a pesar que el presidente Barack Obama aseguró, el 20 de junio, que los beneficiarios de DAPA y DACA Ampliado no son una prioridad en las expulsiones para su gobierno.

“Duele mucho tener que mostrar a la comunidad inmigrante este panorama y decirle ‘vamos, un poco más’, cuando las deportaciones y el juego político nos muestran una realidad cruda y dolorosa en contra de nuestras familias”, dijo a Univision Noticias Alejandra Saucedo, de la organización DREAMers Moms con sede en Miami, Florida.

La tercera semana de junio el Tribunal Supremo falló 4-4 en la revisión de la Acción Ejecutiva. El empate mantuvo vigente el dictamen cautelar de una corte de Brownsville, Texas, emitido el 16 de febrero de 2015.

El dictamen en cuestión frenó la puesta en vigor de dos programas:

  • DAPA, que amparaba de la deportación a unos 4.2 millones de padres indocumentados de ciudadanos y residentes legales; y,
  • DACA Ampliado, que extendía los beneficios de la Acción Diferida de 2012 para amparar de la deportación a unos 800,000 jóvenes indocumentados que entraron siendo niños al país y se les conoce como dreamers.

“Nuestros hijos nos vieron llorar cuando la Corte entregó el veredicto”, dijo Saucedo. “Pero a la misma vez ellos verán nuestra fortaleza, la verán”.
La activista señaló que a pesar del miedo a las redadas y las deportaciones, “es muy importante continuar organizando a nuestra comunidad, empoderando a más mujeres, madres y soñadores. Queremos que nuestra comunidad conozca los derechos que tenemos aun siendo inmigrantes indocumentados”.


La postura de Obama

Obama calificó la decisión del Tribunal Supremo de "frustrante" y dijo que era "desgarradora para millones de inmigrantes". Y agregó que aquellos inmigrantes que calificaban para el alivio de sus deportaciones y no han cometido ningún crimen, no son una “prioridad de deportación” para su gobierno.

“Pero eso no es suficiente”, dijo a Univision Noticias Cristina Jiménez, directora fundadora de United We Dream. “Las deportaciones no se han detenido y no hay indicios de que vayan a frenarse”.

En los ocho primeros meses del año fiscal 2016 (del 1 de octubre de 2015 al 31 de mayo pasado) la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés) deportó a 155,125 indocumentados y de ellos 64,100 (41.3%) no tenían antecedentes criminales. Un promedio diario de 644 expulsados.

Estamos persiguiendo al Secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por si sigla en inglés) Jeh Johnson por todo el país para exigirle que pare las deportaciones”, dijo Jiménez. “En lo que va de las dos Administraciones del Presidente Obama, ya son casi 3 millones de deportados”.

Obama ha reiterado que el sistema migratorio vigente se encuentra “roto” y que la solución de fondo al problema de los 11.3 millones de indocumentados pasa por la reforma migratoria en el Congreso.

Simultáneo a la reacción de Obama, un grupo de siete representantes republicanos cuyos cargos dependen del voto latino en los comicios de noviembre, hablaron por primera vez desde la aprobación del plan de reforma migratoria por parte del Senado en 2013. “El pueblo estadounidense espera que el Congreso trabaje en conjunto para asegurar nuestras fronteras, se adhieran a la regla de la ley, ofrezcan una solución humana a los que viven en las sombras, modernicen nuestro sistema de visas e impulsen la economía”, dijeron los congresistas Mario Díaz-Balart, Ileana Ros-Lehtinen, Carlos Curbelo, Fred Upton, Mike Coffman, Dan Newhouse, David Valadao, Jeff Denham y Bob Dold.


Sin consuelo

Desde el 27 de junio de 2013, cuando el Senado aprobó un proyecto bipartidista de reforma migratoria, las opciones de un debate en la Cámara de Representantes han sido nulas, reconoce el liderazgo republicano que controla el Congreso.

“Sabemos que las redadas continuarán y por ningún motivo pensamos que un cambio de gobierno nos traerá una reforma migratoria o un paro a las deportaciones en bandeja de plata”, dijo Saucedo. “Debemos nosotros cambiar el Congreso que ha frenado todo intento de lograr cambiar nuestro sistema migratorio a uno más justo, comprensivo y permanente para millones de familias”.

La solución, plantean las organizaciones, radica en el voto que decidirá al nuevo presidente el martes 8 de noviembre, cuando los estadounidenses acudan a las urnas para elegir al sucesor de Obama.

“En Alabama seguimos registrando ciudadanos para que voten en las elecciones”, dijo a Univision Noticias Klazy Aldana, de la Coalición de Alabama por la Justicia de los Inmigrantes. “Les informamos de sus derechos y los guiamos en el proceso. Además instaremos a miles de votantes registrados a salir a las urnas y que nuestro grito de comunidad sea escuchado en el voto”, agregó.

Además del presidente, en noviembre se elegirá un nuevo Congreso (la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado).


Sin voto no hay nada

Los cambios que la comunidad espera en el Congreso, para asegurar por lo menos un debate sobre la reforma migratoria, están en manos de los votantes.

“Solo tenemos una estrategia, trabajar para que el Voto Latino salga en números sin precedentes a las urnas”, dijo a Univision Noticias el exsindicalista Eliseo Medina y una de las voces del movimiento ‘Mi Familia Vota’. “Si hacemos eso, yo creo que tenemos una oportunidad de elegir un presidente pro-inmigrante y posiblemente cambiar el control del Congreso”.

“Ante esa situación, creo que el Partido Republicano tendrá que revaluar su postura antiinmigrante porque en escasos dos años viene otra elección (de medio tiempo). Yo creo que va a quedar claro que la teoría de ganar solo con el voto de hombres blancos es un mito, puesto que con el paso del tiempo el voto inmigrante va en aumento y el de la base republicana va decayendo”, dijo Medina.

El Consejo Nacional de la Raza (NCLR, por su sigla en inglés), la principal organización hispana de Estados Unidos, dice que en Estados Unidos hay unos 22.5 millones de ciudadanos latinos y de ellos 12.5 millones votaron en la última elección presidencial.

La Casa Blanca dijo en septiembre del año pasado que de los 8 millones de residentes legales permanentes que reunían requisitos para convertirse en ciudadanos, 6 millones eran latinos. La proyección para noviembre bordea los 29 millones de potenciales votantes hispanos.

“No hay otra solución. Los partidos políticos deben establecer nuevas relaciones con la comunidad inmigrante y eso sólo lo lograrán apoyando una reforma migratoria. Pero para que esto sea una realidad necesitamos ir a las urnas y en gran número”, señala Medina. “De no hacerlo nos espera un futuro incierto”.

El dirigente también dijo que el voto de noviembre detendrá las redadas y las deportaciones, pero que para conseguirlo “hay que asegurar que nadie se quede en casa, que todos vayan a las urnas”, concluyó.

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