Los altos precios de la canasta básica continúan presionando el bolsillo de los estadounidenses, muchos de los cuales han recurrido a
distintas estrategias para ahorrar ante el aumento del costo de los alimentos. Aunque una de las promesas de campaña del presidente Donald Trump fue reducir estos precios,
en el último año han registrado un incremento de 2.7%, según expertos.