null: nullpx

El gobierno de Biden revisa la política de asilo en la frontera con México

Altos funcionarios del gobierno revisan la política de asilo en la frontera sur para dar cumplimiento a las órdenes emitidas por Biden en febrero. El plan apunta descongestionar la Corte de Inmigración, que tiene más de 1.3 millones de casos acumulados, al tiempo de acelerar los procesos para disminuir la actual crisis.
1 Abr 2021 – 11:15 AM EDT
Comparte
Cargando Video...

La Casa Blanca de Joe Biden está considerando una revisión del sistema de asilo en la frontera con México como parte de las medidas para resolver la crisis y, al mismo tiempo, descongestionar la Corte de Inmigración (EOIR), que tiene acumulados más de 1.3 millones de casos.

Un reporte del National Public Radio (NPR) informó este jueves que los principales asesores del mandatario buscan “reformas sistémicas necesarias desde hace mucho tiempo” para detener la acumulación de casos y resolverlos dentro de un tiempo prudencial, como lo estipula la ley.

Cuando el expresidente Barack Obama entregó el poder a Donald Trump en enero de 2017, la Corte de Inmigración (EOIR) tenía 540,411 casos pendientes. Cuatro años más tarde, Trump le heredó a Biden una cola con 1,290,766 casos, un incremento aproximado del 138%.

La EOIR tiene unos 500 jueces, quienes procesan 700 casos al año, según las órdenes dictadas por el gobierno anterior. Eso significa que cada juez, en promedio, se hará cargo de cargo 2,581 expedientes. De ser así, la Corte tardaría 3.6 años en ser descongestionada sin que durante ese tiempo se agreguen nuevos casos.

El plan

De acuerdo con NPR, el plan tendría como objetivo acelerar los procesos sacando algunos casos de asilo de la frontera sur que se encuentran en manos de la EOIR y trasladarlos al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), donde agentes de asilo de la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS) “ya procesan decenas de miles de casos al año”.

Fuentes dijeron al medio que la medida, además de acelerar los procesos, podría desalentar la migración no autorizada, que en febrero registró más de 100,000 detenciones en la frontera sur, cifra que vulnera el plan migratorio de Biden.

Los casos que sean remitidos al DHS serían aquellos que puedan argumentar miedo creíble de la persecución, quienes recibirían una residencia temporal mientras continúen sus procesos de asilo. Además, los beneficiarios de este cambio tendrían acceso a un permiso de trabajo.

La orden de Biden

La revisión del sistema fue ordenada formalmente por Biden el 2 de febrero, con la firma de tres órdenes ejecutivas que revirtieron partes clave de la política de ‘tolerancia cero’ de Trump.

Los decretos fueron dirigidos a:


  1. Crear una fuerza de trabajo para la reunificación de familias separadas forzosamente por el gobierno de Trump al momento de pedir asilo en la frontera;
  2. Crear un marco de trabajo integral para ver las causas de la inmigración hacia Estados Unidos y crear un proceso seguro para las personas que buscan asilo; y
  3. Restaurar la fe en el sistema migratorio legal y fortalecer los esfuerzos de inclusión para los nuevos ciudadanos estadounidenses.

Asimismo, Biden incluyó un período de entre 60 a 180 días para que los secretarios de agencias responsables de la aplicación de la ley de inmigración (DHS, Estado y Justicia) desarrollen una estrategia para abordar la migración irregular a través de la frontera sur y “crear un sistema de asilo humano”.
“Las políticas de la Administración Trump en la frontera han causado caos, crueldad y confusión. Esas políticas han socavado la seguridad de nuestras comunidades, han penalizado a los solicitantes de asilo que huyen de la violencia y han desestabilizado la seguridad en todo el hemisferio occidental”, se lee en uno de los decretos.

Filtran detalles

De acuerdo NPR, bajo el nuevo sistema de asilo la mayoría de los inmigrantes centroamericanos que llegan a la frontera en busca de asilo no calificarán para la protección del gobierno porque sus casos no califican bajo las causales vigentes.

El gobierno ha advertido que la pobreza o la falta de trabajo no son motivos de asilo reconocidos por la ley estadounidense.

Aquellos casos que sean rechazados bajo el nuevo sistema serán deportados de inmediato a sus países de origen.

En la actualidad los agentes de asilo de la USCIS están a cargo de tomar decisiones de miedo creíbles, pero luego remiten los casos a los tribunales de inmigración.

En 2019, los oficiales de asilo concedieron asilo a casi 30.000 solicitantes de lugares como Venezuela, China, Egipto, Turquía y Rusia, señala el reporte. Esto incluyó concesiones de asilo a más de 3,200 solicitantes de México, Guatemala, El Salvador y Honduras que ya se encontraban en los EEUU cuando pidiueron el beneficio.

NPR dijo que defensores de los derechos de los inmigrantes dan la bienvenida a un sistema que sea más eficiente, siempre que los cambios no se utilicen como una forma de acelerar las deportaciones como lo hizo el gobierno de Trump.

Loading
Cargando galería
Comparte

Más contenido de tu interés