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Asilo Político

"Sessions está equivocado": investigadora que advirtió sobre la crisis en la frontera fustiga política de 'tolerancia cero'

En un intento para detener la oleada de migrantes en la frontera, Sessions asegura que el alto número de detenciones ocurren porque los migrantes abusan de la política "al expresar temor de regresar a su país de origen" y no porque huyen para salvar sus vidas.
18 Jun 2018 – 10:12 AM EDT

Una de las principales investigadoras que en 2013 advirtió sobre la crisis de refugiados en la frontera entre México y Estados Unidos fustigó la política de 'tolerancia cero' del gobierno de Donald Trump y dijo que las recientes palabras del fiscal general Jeff Sessions, pronunciadas ante un grupo de líderes religiosos en Fort Wayne, Indiana, "no tienen mérito".


"Sessions está equivocado en sus opiniones", señaló Elizabeth Kennedy, profesora e investigadora de la Universidad Estatal de San Diego y de la Universidad de California en Santa Bárbara, California, quien en 2013 anticipó la oleada de niños migrantes no acompañados y familias desde Centroamérica y México hacia Estados Unidos huyendo de la violencia y la pobreza del denominado Triángulo Norte.

Las advertencias de Kennedy, sin embargo, no fueron atendidas convenientemente por la entonces administración gobierno de Barack Obama. Las oleadas de miles de migrantes procedentes de El Salvador, Guatemala y Honduras sobrepasaron la capacidad de respuesta del gobierno federal, generándose un caos sin precedentes.

Cinco años más tarde, el gobierno de Donald Trump "desconoce la realidad y los estudios" elaborados por expertos, indica Kennedy, quien en su momento previno la tragedia humanitaria en Centroamérica a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y alertó sobre los graves peligros que enfrentaban los migrantes en sus países de origen y durante la peligrosa travesía hacia la frontera sur de Estados Unidos en busca de asilo.


Qué dijo Sessions

En un intento por defender la política de 'tolerancia cero' para detener la oleada de migrantes en la frontera, flujo que no ha disminuido en los últimos cinco años, Sessions señaló que el alto número de detenciones registradas por la Patrulla Fronteriza desde 2009, ocurren porque los migrantes abusan de la política "al expresar temor de regresar a su país de origen" si son deportados, una práctica que disparó las solicitudes de asilo.

También aseguró que el gobierno de Obama "liberó a la mayoría de los extranjeros detenidos en la frontera y que solicitaron asilo en los Estados Unidos, a quienes entregó un documento donde se les pedía que se presentaran a una audiencia (en las cortes de inmigración) en una fecha posterior". Y que este procedimiento "hizo correr la voz rápidamente de que, al afirmar (las personas) el temor de regresar a su país de origen, podían permanecer en Estados Unidos".

En ningún momento Sessions refirió que la crisis registrada en 2014, cuando las autoridades aprehendieron a más de 68,000 menores no acompañados y un número similar de unidades familiares (menores acompañados por un adulto), colapsó los tribunales de inmigración, instancia que en la actualidad registra más de 740,000 casos acumulados, de acuerdo con reportes de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA).

El fiscal general tampoco mencionó que la Ley William Willbeforce de Reautorización para la Protección de Víctimas de Tráfico de Personas (TVPRA, por sus siglas en inglés) prohíbe la deportación inmediata de menores procedentes de países no fronterizos (México o Canadá) y exige que sea un juez de inmigración quien decida sus futuros en el país.

"El número de estos extranjeros colocados en los procedimientos judiciales de inmigración pasó de menos de 4,000 (en el 2009) a más de 73,000 en 2016, un aumento de casi 19 veces. Esto no puede continuar", dijo Sessions. Pero el fiscal no hizo mención de las causas que motivaron la crisis y que fueron advertidas por Kennedy. Se limitó a decir que la emergencia se originó por una política de "fronteras abiertas" permitida por el gobierno anterior de Barack Obama.


La crisis continúa

A pesar de los esfuerzos del gobierno de Trump por esconder la crisis, "la huida" de personas del Triángulo Norte no se detiene. De hecho: "está aumentando", dice Kennedy.

La investigadora también explica que, de acuerdo con la actual legislación, "para avanzar en el proceso de pedir asilo, la persona tiene que pasar una entrevista de miedo creíble o razonable antes de ser deportada. Y el hecho que mas que 80% de los solicitantes de asilo pasan esta entrevista, es prueba de que la mayoría tiene mérito", menciona.

Simultáneamente, explica, "el hecho de que hayan aumentado los números de niñas, niños, mujeres y familias enteras provenientes de El Salvador, Guatemala y Honduras para pedir asilo, muestra que es mas adecuado hablar de huidas" y no de intentos de abusar de la política de asilo, como refiere Sessions.

Kennedy puntualiza que las miles de personas que en los últimos años han escapado de sus países, "no solo han pedido asilo en Estados Unidos, sino también en México, Costa Rica, Panamá, Belice y en mas de 20 otros países", convirtiendo la "huida" en una verdadera crisis humanitaria sin precedentes.

"Mientras la migración por trabajo o familia se queda más o menos estable, principalmente de hombres adultos", indica la investigadora, "la crisis generada por conflictos y desastres naturales provocan largos desplazamientos de personas con un elevado porcentaje de niños y familias".


Aclarando posturas

Según Sessions, el gobierno de Trump negará asilo a quienes huyen de violencia doméstica y de pandillas porque estas causales no constituyen causa de miedo creíble, según la ley. "El asilo está disponible para aquellos que abandonan su país de origen debido a la persecución o el miedo por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social en particular u opinión política", apuntó el fiscal. Y precisó que "el asilo nunca tuvo la intención de resolver todos los problemas, incluso todos los problemas graves que las personas enfrentan a diario en todo el mundo".

Kennedy no opina lo mismo. "Me imagino que Sessions diría que en 80% de los casos actuales de asilo, el actor de persecución es un 'actor privado', como una pareja que abusa o viola o una mara (pandilla). Al respeto, del primer grupo de abusadores y violadores no son solo actores privados si el Estado permite que abusen y violen a sus víctimas".

Señala que se ha documentado que el Estado, sea por tener recursos y entrenamiento limitado, por falta capacidad y/o corrupción a nivel municipal, departamental y nacional, "no tiene la voluntad para detenerlo".

Prueba de ello, refiere, "es que la mayoría de abusadores y violadores son crónicos y muchas víctimas intentaron denunciar varias veces los ataques sin recibir protección y, a veces, resultaron más avengonzadas debido a las burlas que las autoridades les hicieron. Entonces, el Estado fracasa en su deber de protegerlas y por eso, la única opción que les queda para sobrevivir es huir" en busca de asilo.

A estas personas "la ley nacional e internacional les da derecho a estatus refugiado", asevera.


Persecución de pandillas

En cuanto a la persecución causada por pandillas, Kennedy reconoce que este grupo de individuos, las maras "no son actores privados en ningún sentido", pero sí organizaciones criminales.

Añade que "la definición de crimen organizado incluye a quienes utilizan su influencia política y económica para lograr sus actividades" y que "está documentado en los tres países donde existen maras (El Salvador, Guatemala y Honduras) estos grupos controlan territorio a nivel comunitario, monitoreando a todos sus pobladores".

"Sobornan y amenazan de muerte a las autoridades del Estado, que lo permiten, para que estén informados cuando alguien intenta hacer una denuncia y reciben noticias de operativos antes que estos ocurran. Al mismo tiempo, los políticos al más alto nivel se han sentado en la mesa para dialogar sobre cómo bajar las tasas de homicidios con los grupos que los cometen, y alcaldes y diputados usan sus redes y, a veces, también integran las maras".

El problema, señala, "es que ningún gobierno (en Estados Unidos) ha reconocido que la mayoría de las personas que huyen del Triángulo Norte son refugiados". Y la administración de Trump "es peor que los gobiernos que le precedieron, quizás con la excepción de Reagan. La razón, en parte, es que niegan el papel del Estado corrupto que, más que todo, ignora a su gente más vulnerable y pobre, y los persigue, muchas veces, con políticas militarizadas y fondos enviados por Estados Unidos".

"Es ahí donde encontramos las raíces profundas del sufrimiento actual. Originalmente, las maras surgieron en respuesta al fracaso y la persecución del Estado en barrios con mínimos recursos y donde el Estado tiene historia de no estar presente, permitiendo que la gente sufra pobreza extrema, hambre y muerte temprana. Pero cuando el estado decidió entrar, fue para perseguir a la mara cuando ésta se había organizado y llegaron para reprimirla violentamente".


La verdadera crisis

En abril de 2014 Kennedy aseguró que la oleada migratoria en la frontera no se trataba de una emergencia del gobierno de Estados Unidos, sino de una crisis humanitaria sin precedentes en Centroamérica.

El gran problema "está en los países de donde viven los niños y las familias", dijo en aquella oportunidad la investigadora. "La gente, los adultos y las familias huyen por las mismas razones que los niños y las niñas: la inseguridad y la violencia, que incluye abuso doméstico, violación, pobreza extrema y reunificación familiar".

Entre 2013 y 2014 Kennedy, junto con investigadores de las universidades Estatal de San Diego y de California, realizaron más de 400 entrevistas a migrantes de El Salvador que querían llegar a Estados Unidos. "Se analizó los primeros 322 casos, y entre ellos el 60.1% dijo que huía por el miedo que tienen del crimen, las amenazas de las maras y la violencia".

Agregó que 35% de los migrantes se marchaban en busca de sus familias y que "ese número dice mucho, porque más del 90% tienen familiares en Estados Unidos, y de ellos más del 50% tienen su mamá, su papá o los dos padres allá". Sólo el 35% dio como razón la migración al norte, pero la mayoría argumentó el miedo y la reunificación familiar.

Otros hallazgos revelaron que 31.6% de los migrantes tenía planes de estudiar; más del 50% tenía más que una razón para migrar y que el estudio era una razón que casi nunca está sola: la acompañan el miedo, las maras y la violencia, la principal de todas las razones del éxodo.


Todo sigue igual

"Hasta que no se traten las raíces del problema –las altas cifras de la violencia, la pobreza extrema y familias transnacionales– el éxodo va a seguir. Es importante que los políticos piensen a largo plazo en vista de que se trata de un problema complejo con soluciones complejas", previno Kennedy en hace tres años.

En septiembre de 2015, un año y medio después de la primera advertencia, la investigadora puntualizó que las raíces están "profundas y no pueden ser cambiadas en solo unos pocos meses".

Agregó que los gobiernos (de Guatemala, El Salvador, Honduras y México) "han gastado la mayoría del dinero en campañas de prevención o de concientizar la gente sobre los riesgos de venir a Estados Unidos, y con ello romper los vínculos con las redes criminales de tráfico humano y mejorar los centros de recepción, pero no están combatiendo la principal causa de la migración al norte, la violencia".

"Se necesita que el enfoque sea puesto en reparar el tejido social, disminuir la inequidad, ofrecer trabajos con un salario digno y tener opciones legales para las familias transnacionales y que, por ejemplo sus hijos, puedan visitarles", apuntó.

Los problemas de seguridad en el trayecto entre El Salvador, Honduras y Guatemala y Estados Unidos, y entre México y Estados Unidos también ha sido motivo de preocupaciones. "Los riesgos han aumentado. Los carteles y las maras tomaron más control de las rutas", dice Kennedy. "Las rutas que las personas sin documentos usan son las mismas rutas que emplean los traficantes de drogas, de humanos y de órganos, por eso los migrantes son personas de alta vulnerabilidad, por el contacto que tienen con esos elementos".

A comienzos de abril, Kennedy le dijo a Univision Noticias que la violencia sigue siendo "la principal causa de migración a Estados Unidos", al igual que hace cinco años.

Sessions no hizo una sola mención a los estudios previos sobre la crisis en la frontera. Simplemente se limitó a defender la dura política migratoria del gobierno y atacar a los demócratas con miras a las elecciones de medio tiempo del primer martes de noviembre, cuando los electores acudan a las urnas para elegir una nueva Cámara de Representantes y un tercio del Senado.

"El presidente Trump hizo un generoso ofrecimiento a los demócratas en el Congreso", dijo el fiscal general. "Ofreció dar a los destinatarios de DACA (dreamers) un verdadero estatus legal si podemos construir un muro, cerrar las lagunas y pasar de la migración en cadena y la lotería de visas a un sistema basado en el mérito. La negativa de los demócratas a esta oferta es desconcertante. Simplemente les pidió que aceptaran una solución permanente al problema. ¿Por qué no querrían terminar con la ilegalidad?", preguntó.

No hay respuestas, por ahora.




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