Refugiados

La muerte de otro niño en el Mediterráneo recuerda al mundo el drama de la migración

Una ONG mostró la imagen de un rescatista alemán sosteniendo entre sus brazos el cuerpo inerte de un bebé que se ahogó esta semana en el Mediterráneo.
30 May 2016 – 7:13 PM EDT


Después de que diera la vuelta al mundo la historia del pequeño Aylan Kurdi, el dolor volvió a encarnarse en el inocente cuerpo de un menor. Esta vez, una ONG mostró la imagen de un rescatista alemán sosteniendo entre sus brazos el cuerpo inerte de un bebé que se ahogó en el Mediterráneo, como si estuviera dormido.

“Tomé el brazo del bebé y de inmediato protegí el pequeño cuerpo en mis brazos, como si aún estuviera vivo (…) el sol brillaba en sus ojos inmóviles”, cita la agencia Reuters al rescatista de la estremecedora fotografía.

Sea Watch, una organización humanitaria alemana, difundió la imagen con la esperanza de que las autoridades europeas se convenzan de la necesidad de permitir el paso de los inmigrantes, luego de que en apenas una semana murieran cientos de personas en el intento de buscar una vida mejor.

El niño murió mientras viajaba junto a centenares de personas en un bote de madera que salió de Libia. Hace recordar al niño sirio Aylan, cuyo cuerpo sin vida de apenas tres añitos quedó tendido en una playa turca el año pasado.

Alrededor de mil víctimas en apenas una semana

A partir de los testimonios de los sobrevivientes, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) considera que en la última semana han muerto alrededor de mil personas en distintos naufragios en el Mediterráneo.

Flavio Di Giacomo, portavoz de la OIM en Italia, dijo que en el lapso mencionado se rescató a 13,000 personas que trataban de llegar a Europa a través del Mediterráneo, cifra que en este año ya ha alcanzado las 47,200, dos centenares más de las asistidas en todo 2015.

Di Giacomo descartó que Europa esté enfrentando una invasión, pero sí señaló que se vive una “ emergencia humanitaria porque la gente continúa muriendo de forma excesiva”.

Y es que el Mediterráneo, con todos los peligros que implica, se ha convertido en la principal puerta de entrada al continente europeo tras el cierre de la ruta de los Balcanes.

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