¿En qué se diferencian la nueva y la vieja orden ejecutiva que restringe la inmigración de varios países de mayoría musulmana?

Luego del revuelo causado por la primera orden ejecutiva que prohibía a ciudadanos de siete países de mayoría musulmana viajar a EEUU, el gobierno de Trump lanza un nuevo (y más limitado) decreto que, según prometieron, "será aplicado humana, respetuosa y profesionalmente".


LOS PAÍSES AFECTADOS
ANTES
La anterior orden ejecutiva prohibía viajar a ciudadanos de siete países de mayorías musulmanas a EEUU: Irán, Irak, Libia, Somalia, Sudán, Siria, y Yemen. La lista de países que incluía este decreto estaba justificada en lo que establecía la Ley de Inmigración y Naturalización (INA, por sus siglas en inglés) De hecho, salvo en el caso de los refugiados provenientes de Siria, el texto no nombraba expresamente a ninguno de los países afectados.
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La nueva orden firmada por el presidente Donald Trump quita a Irak (por considerar que está trabajando para contener amenazas terroristas y reforzado los procesos de identificación de sus ciudadanos) de la lista de países con restricciones para ingresar a EEUU quedando conformada así: Irán, Libia, Somalia, Sudán, Siria, y Yemen.

EL FACTOR RELIGIOSO
ANTES
En la anterior orden, se explicitaba que la prioridad a los reclamos para ingresar al país sería dada a individuos que sufrían persecución religiosa siempre y cuando la religión de la persona en cuestión fuera una religión minoritaria en el país de su nacionalidad. El decreto decía que "cuando sea necesario y apropiado" las autoridades pertinentes recomendarían al presidente una legislación para dar esa prioridad. No hacía aclaración sobre ninguna religión en particular, pero al incluir a los siete países que incluía, que eran todos de mayoría musulmana, se desprendía que las minorías religiosas serían no musulmanas.
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El nuevo decreto no contempla explícitamente un trato especial a minorías religiosas. Explica que la anterior orden "no proveía una base para discriminar a favor o en contra de miembros de ninguna religión en particular", con el argumento de que "permitía priorizar solicitudes de refugio a miembros de religiones minoritarias perseguidos" y que eso también "aplicaba a los refugiados de naciones... en las que el Islam es una religión minoritaria" y que abarcaba "a las ramas minoritarias dentro de una religión". Aclara además que la orden no estaba motivada "por la animosidad hacia ninguna religión, sino que pretendía proteger la capacidad de las minorías religiosas -quienesquiera que fueran y dondequiera que residieran-". Esto es importante porque el tema de la discriminación en base al factor religioso fue uno de los puntos que sirvió como argumento para frenar la anterior orden en la Justicia.

LA JUSTIFICACIÓN
ANTES
El texto original argumentaba que “números ciudadanos extranjeros” habían sido sentenciados o habían sido implicados en crímenes relacionados con el terrorismo desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, incluyendo personas que recibieron visas o estatus de refugiados por el proceso legal. Los cinco párrafos introductorios del decreto se limitaban a generalidades sobre la responsabilidad del ejecutivo de proteger a los estadounidenses de “extranjeros con intenciones de cometer ataques terroristas en EEUU”. Ese fue uno de los puntos que los críticos más cuestionaron, pues ningún ciudadano de los países afectados se ha visto involucrado en atentados en territorio estadounidense.
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La nueva orden dedica en cambio los primeros 19 párrafos a explicar el alcance del decreto anterior, justificando la decisión hoy revocada, y rechaza las críticas de que discriminaba en base a la religión de los inmigrantes. A continuación, detalla las razones por las cuales los seis países siguen incluidos en la prohibición de viaje (por ser promotores del terrorismo, o ser zonas de conflicto con gran presencia de grupos extremistas) y por qué Irak queda ahora fuera. El texto remarca el peligro de extranjeros llegados a EEUU por vías legares y ofrece ejemplos, aunque ninguno involucra atentados. La nueva orden empieza enumerando el alcance del decreto anterior en una especie de justificación de la decisión y un rechazo a las críticas de que discriminaba en base a la religión de los inmigrantes.

LA FECHA DE ENTRADA EN VIGENCIA
ANTES
La anterior orden causó caos en los aeropuertos estadounidenses debido a que, entre otras cosas, no estaba definida una fecha de inicio de aplicación sino que comenzó a aplicarse desordenadamente al momento en que salió la orden, el pasado 27 de enero.
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Seguramente, en pos de evitar una nueva ola de protestas en aeropuertos y confusión en los viajeros, la nueva orden aclara en la sección 14 que se hará efectiva a partir del 16 de marzo a las 12:01am ET.

LOS REFUGIADOS
ANTES
Trump ordenó la suspensión del programa de refugiados por 120 días y establecía que al reinicio el programa el gobierno establecería prioridades para quienes buscaran refugio en base a persecución religiosa “minoritaria en el país de origen”, lo que se interpretó como un factor de discriminación contra los musulmanes. Además, argumentando que el “entrada de refugiados de Siria es contraria al interés de EEUU” establecía una suspensión indefinida a la espera de reformas legales que garantizaran un proceso de verificación de antecedentes más profundo.
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La nueva orden mantiene el periodo de 120 días de suspensión del programa de refugiados y limita a 50,000 el número de personas a las que se les podrá conceder el beneficio en 2017. Se elimina la consideración especial que se hacía a los ciudadanos de Siria y cualquier referencia a la religión de los solicitantes que en el decreto previo les concedía ventajas a las “minorías”. De todo modos mantiene la discrecionalidad de los secretarios de Estado y de Seguridad Interior de admitir refugiados según estudios “caso por caso”. anterior orden.

LAS EXCEPCIONES
ANTES
La anterior orden también causó caos porque no estaban definidas las excepciones, lo cual resultó en que muchas personas con residencia permanente (green cards) fueron enviadas de regreso a los países de los que provenían.
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La nueva orden especifica que estará aplicada a extranjeros de los países designados que estén fuera de EEUU en la fecha de vigencia de la orden, los que no tenían un visado válido a las 5:00 pm ET del 27 de enero de 2017 (fecha de la primera orden) y quienes no tengan un visado válido a la entrada en vigencia del nuevo decreto. También aclara que no se aplicará la orden a: cualquier residente legal permanente de EEUU; cualquier extranjero admitido antes, en o después de la fecha de vigencia de esta orden; refugiados y asilados que ya hayan sido admitidos; a personas con doble ciudadanía de los países afectados pero que viaje con un pasaporte de otra nación fuera de las seis designadas; personas con visados diplomáticos.

ASPECTO LEGAL
ANTES
Desde el primer día de su caótica entrada en vigencia, la orden fue desafiada en tribunales por representantes de residentes legales que tuvieron dificultades al regresar a EEUU o personas que habían recibido visas o permisos para venir a EEUU. El decreto terminó bloqueado por el Noveno Circuito de Apelaciones que sostuvo la decisión de un juez de Washington de suspender su aplicación a nivel nacional a la espera de resolver el caso en tribunales. La corte determinó que se había afectado el derecho al debido proceso de personas que gozan de protección constitucional) como residentes permanentes) al no darles notificación previa de una decisión que les afectaría.
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El gobierno ajustó la orden de manera que no afecta a residentes, refugiados personas con visa y establece un claro marco temporal para la entrada en vigencia, reduciendo la discrecionalidad de funcionarios de aduana y la posibilidad de demandas legales. Sin embargo, en sus primeras reacciones a al nuevo decreto organizaciones de defensa de derechos civiles aseguran que sique sin justificarse la lista de países y que el aspecto religioso del llamado “veto de viajes musulmán” sigue permeando, no del texto, sino de la intencionalidad y de la historia de declaraciones del presidente Trump desde sus tiempos como candidato.