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Muertes

A los 95 años muere el dictador Robert Mugabe: héroe anticolonialista que convirtió Zimbabue en su feudo particular

Robert Mugabe fue un revolucionario de Zimbabue, que jugó un papel clave en la independencia de su país, al que luego dirigió con puño férreo durante casi 40 años, perpetuándose en el poder a toda costa.
6 Sep 2019 – 4:38 AM EDT

El expresidente de Zimbabue Robert Mugabe, líder de la independencia de un país al que acabó sometiendo y convirtiendo en su feudo particular durante casi cuatro décadas, murió este viernes a los 95 años en un hospital de Singapur, donde recibía tratamiento.

Mugabe, visto por Occidente como un dictador, se vio obligado a renunciar al poder a finales de 2017, a causa de un golpe militar que terminó con sus 37 años de mandato. Desde el pasado abril estaba hospitalizado en Singapur, en donde llevaba años atendiéndose.

El actual presidente de Zimbabue, Emmerson Dambudzo Mnangagwa confirmó la noticia de su muerte y escribió en Twitter que lo anunciaba con “extrema tristeza”. Sin embargo, una de las principales causas atribuidas al golpe de estado que terminó con el eterno gobierno de Mugabe fue la destitución que hizo el exgobernante a su entonces vicepresidente, que era justamente Mnangagwa, cuya facción política se reveló y protagonizó el levantamiento militar que destronó al nonagenario.

“Mugabe fue un ícono de la liberación, un panafricanista que dedicó su vida a la emancipación y al empoderamiento de su pueblo”, escribió el presidente en Twitter. “Su contribución a la historia de nuestra nación y continente nunca será olvidada. Que su alma descanse en la paz eterna (2/2)”

¿Quién fue Mugabe?

Robert Mugabe nació el 21 de febrero de 1924 cerca de Harare, hijo de un carpintero y una maestra. Se formó en escuelas maristas y jesuitas hasta llegar a ser profesor, y estudió varias carreras -incluida la de Derecho- a través de cursos por correspondencia.

A los 36 años comenzó su lucha política y enseguida se convirtió en dirigente. Militó en varios grupos independentistas de Zimbabue, entonces una colonia británica conocida como Rodesia del Sur. En 1964, sus actividades revolucionarias lo llevaron a la cárcel, en donde pasó toda una década.

Tras la cárcel Mugabe fue obligado a vivir en el exilio y fue uno de los firmantes de los conocidos "Acuerdos de Lancaster House", que dieron al traste con la nueva República de Zimbabue en 1980, convirtiéndose en su primer ministro, un cargo que luego fue abolido para crear la figura del presidente.

El 'reinado' de Mugabe en Zimbabue

Mugabe llegó al poder tras una revolución que derrocó la colonia y pretendía quitar el poder a los blancos para dárselo a los negros. De esta forma, supuestamente comprometido con la lucha anticapitalista y anticolonialista, el nuevo presidente expropió las granjas a los antiguos colonos blancos, por lo cual fue muy criticado: por un lado por la prensa y los líderes occidentales, que denunciaron la expropiación forzosa, y por otro por revolucionarios negros, que no vieron que todas las tierras expropiadas volvieran a manos del pueblo nativo.

Desde sus primeros años, Robert Mugabe atacó a sus críticos y opositores calificándolos de “traidores” y “vendidos a Occidente”, en especial al Reino Unido, antigua metrópolis, a quien acusaba de ser responsable de los principales problemas que vivía el país.

A base de la intimidación a sus opositores y de elecciones de dudosa credibilidad, Mugabe logró perpetuarse en el poder durante casi cuatro décadas, en las que tomó decisiones muy polémicas, achacando la deriva económica del país a las sanciones internacionales.

También fueron muy criticadas y difundidas sus expresiones sobre los homosexuales, a quienes llegó a calificar de “peores que los cerdos”.

Sin embargo, uno de los logros incuestionables de su gobierno fue la generalización de la educación, lo cual convirtió al país en uno de los más alfabetizados de toda África.

Últimos tiempos

Después de décadas de política dura y puño de acero, en los últimos años de su mandato Mugabe inició una campaña para intentar limpiar su imagen y mostrarse como un hombre de familia y un católico devoto.

Aunque su fe no le impidió que mientras su primera esposa moría de cáncer él comenzara una relación con su secretaria Grace, 41 años más joven, quien luego se convirtió en su segunda esposa y en una controvertida figura con aspiraciones políticas, a quien todo parecía indicar, según políticos de su propio partido que la miraban con recelo, que habría nombrado su sucesora de no haber ocurrido el golpe de estado.

En sus últimas apariciones públicas, Mugabe siempre aparecía aferrado del brazo de Grace y se hablaba de su débil salud, a pesar de lo cual, con 93 años, ya había anunciado su decisión de presentarse otra vez a las elecciones al frente de su partido y solo lo detuvieron los tanques militares, que dieron el control del país a los altos mandos del Ejército, aliados y defensores del propio Mugabe durante años.

Ni a él ni a su familia les ocurrió nada, pero fueron retenidos en su residencia y el presidente se vio obligado a dimitir, forzado incluso por su propio partido. Desde entonces se convirtió en una figura sin relevancia política, con muy pocas apariciones públicas y la salud frágil del anciano que era.


Las manos célebres que estrechó Mugabe, el líder más viejo del mundo (fotos)

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