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Separaciones forzadas en la frontera continúan y causan un “daño profundo” de largo plazo, según informe de HRW

El grupo de derechos humanos dice que entrevistó a 28 niños y adultos, y revisó otras 55 declaraciones juradas presentadas ante los tribunales de niños y adultos que permanecieron en celdas de la Patrulla Fronteriza de Texas entre el 10 y el 20 de junio de este año.
16 Jul 2019 – 01:28 PM EDT

Funcionarios federales continúan separando familias migrantes en la frontera con México causándoles “un daño profundo” que se prolonga en el tiempo, según revela un informe de la organización Human Rights Watch (HRW) publicado este martes.

“A través de entrevistas y análisis de presentaciones judiciales, HRW concluyó que es frecuente que se separe a niños y niñas de familiares adultos que no son sus padres”, se lee en el reporte. “Esto significa que, a menudo, los niños y las niñas son separados del cuidado de abuelos y abuelas, tíos y tías, y hermanos y hermanas mayores aun cuando exhiben documentos que acreditan la tutela o autorizaciones escritas emitidas por sus padres y madres”, agrega.

El grupo de derechos humanos dice que entrevistó a 28 niños y adultos, y revisó otras 55 declaraciones juradas presentadas ante los tribunales de niños y adultos que permanecieron en celdas de la Patrulla Fronteriza de Texas entre el 10 y el 20 de junio de este año.

HRW también advierte que, en algunos casos “se ha separado a padres y madres de sus hijos de manera forzosa; por ejemplo, cuando el padre o la madre tiene antecedentes penales, incluso si se trata de una infracción menor que no incide en su capacidad para cuidar de sus hijos”.

“Como consecuencia, en los casos analizados, niños y niñas de tan solo cinco años han sido mantenidos en centros de la Patrulla Fronteriza sin sus cuidadores adultos”, denuncia.


Relatos publicados por Univision

Entre el 1 de junio y el 2 de julio Univision Noticias publicó en exclusiva una treintena de cartas escritas de puño y letra por migrantes de entre 13 y 17 años que pasaron por las instalaciones de la Patrulla Fronteriza luego de pedir asilo en Estados Unidos.

Los menores, muchos de los cuales fueron trasladados a diversos centros bajo el cuidado del Departamento de Salud y Recursos Humanos (HHS) mientras continúan sus casos de asilo, denunciaron malos tratos, falta de higiene (no se bañan en días y no los dejan lavarse los dientes). Además indicaban que dormían en el piso y "había niños de 6 a 8 años llorando y pidiendo por sus papás porque tenían frío o les hablaban muy fuerte", según una de las misivas.

En otra, un menor relató: “Incluso había un bebé de 2 añitos, y había niños y niñas que los separaban de su tía o de su tío, y que iban solos y, a veces, ni el número llevaban porque no les prestaban pluma para apuntar un número de algún familiar que los pudiera reclamar”.

Un tercer relato narraba que “había un niño de 9 años que tenía dos meses de estar ahí porque al abuelo lo deportaron. Y a él solo lo dejaron solo y tenía esa cantidad, porque él no tiene comunicación con nadie”.

Otro testimonio que corrobora la denuncia de HRW sobre separaciones forzadas en la frontera cuenta que vio "cuando algunos niños se sentían mal al ver a sus mamás al otro lado (de las paredes de las jaulas donde se encontraban). A veces les decían a los niños: 'Salgan de ahí'. Y a veces no les permitían que hablaran con su mamá”.

La Patrulla Fronteriza respondió que no creía en los testimonios de puño y letra publicados por Univision Noticias, pero que investigaría las denuncias.


Situaciones “graves”

HWR señala en el reporte que los testimonios obtenidos por sus investigadores provienen de “audiencias del Congreso”, relatos que cuentan “los enormes daños ocasionados a niñas y niños, y a sus familias en las celdas de detención en la frontera”.

“Las autoridades del área de inmigración deberían aprovechar esta oportunidad para reconocer estas graves situaciones y anunciar que se pondrá fin, de manera inmediata, a la separación de las familias y abordar esos perjuicios”, dice Michael García Bochenek, asesor legal principal sobre los Derechos del Niño de. HRW.

El informe incluye una serie de relatos similares a los publicados por Univision Noticias, donde migrantes menores relatan cuándo y cómo fueron separados por la Patrulla Fronteriza tras entregarse y pedir asilo en la frontera sur del país.



Nada exige separarlos

El reporte secalca que “ninguna ley ni reglamento federal exige que los menores sean separados sistemáticamente en la frontera, salvo que el padre o la madre representen una amenaza para el niño o la niña”.

En mayo del año pasado el gobierno de Trump puso en vigor una política se separaciones forzadas en la frontera con México que afectó a más de 2,500 menores tras formularle a sus padres cargos criminales por ingreso ilegal al país por lugares no autorizados, sin tener en cuenta que venían en busca de asilo.

El 26 de junio un juez federal de San Diego detuvo la medida y le ordenó al ejecutivo detener la medida por tratarse de una política ilegal. Posteriormente, un informe del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) concluyó que la política de separaciones forzadas del gobierno había sido implementada varios meses antes de lo reconocido por el gobierno y que el número de familias afectadas eran varios miles”.

En noviembre del, año pasado, cinco meses después del fallo de la corte de San Diego prohibiendo las separaciones de familias en la frontera, la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (CBP) dijo a Univision Noticias que El CBP dijo que “la separación de adultos y niños puede ocurrir para garantizar la seguridad del niño cuando los siguientes factores están presentes:


  • El padre o tutor presenta un peligro para el niño;
  • El padre tiene antecedentes penales;
  • El padre tiene una orden penal pendiente;
  • El padre tiene una enfermedad contagiosa;
  • Reclamo fraudulento de tutela; y,
  • Contrabando de narcóticos en el momento de la entrada, u otra actividad criminal relacionada con la entrada que resulte en que el adulto sea acusado penalmente.


"Esto no es una nueva ley"

La agencia precisó además que “no tiene una política para separar a las familias” y reiteró que “el 5 de mayo, bajo la dirección del presidente, y junto con el memorando del Departamento de Justicia que adoptó una política de 'tolerancia cero' para con los infractores de la sección 8 USC 1325 de la Ley de inmigración y nacionalidad, el CBP implementó una guía para referir a todos los cruces de fronteras ilegales para enjuiciamiento”.

“Esto no es nueva ley. Esto es hacer cumplir las leyes que tenemos en los libros y no eximir a las clases de personas del procesamiento por violaciones a la ley. La aplicación de esta ley hizo que algunos padres se separaran de sus hijos”, indicó la agencia en esa ocasión.

Agregó que “de acuerdo con la Orden Ejecutiva presidencial del 20 de junio del 2018, el CBP ordenó la suspensión temporal de las remisiones para procesamientos por ingreso ilegal para los adultos que viajan con su hijo o hijos, mientras trabajamos en un proceso con el Departamento de Justicia para mantener la unidad familiar mientras se hace cumplir esfuerzos de persecución”.

Sin embargo, las cartas publicadas por Univision Noticias y los testimonios denunciados por el informe de HRW evidencian que las separaciones continúan.


Las separaciones no paran

Human Rights Watch denunció además que los casos analizados por los investigadores de campo “demuestran que continúa la separación familiar forzada” de familias migrantes en la frontera con México. Y que en el caso de otros familiares que no son los padres, “la separación forzada parece ser una práctica de rutina”.

Añade que para muchos niños y niñas, la separación de familiares que se han desempeñado como cuidadores primarios “puede resultar tan traumática como la separación del padre o de la madre”, y que entre julio de 2018 y febrero de 2019, “funcionarios fronterizos estadounidenses separaron al menos a 200 niños y niñas de sus progenitores”.

Citando un estudio elaborado por el diario The New York Times, HRW dice que en algunos casos, “los agentes separaron a las familias a causa de condenas leves o muy antiguas”. Y que las autoridades de inmigración “nunca revelaron el número de familiares —que no fueran el padre o la madre— que habían sido separados forzosamente de sus hijos e hijas en la frontera”.

El reporte concluye, además, que “la separación forzosa resulta tan traumática para niños como para los adultos”. Y que los niños y las niñas entrevistados “dijeron que habían pasado noches sin dormir, y que habían tenido dificultades para concentrarse, cambios repentinos del estado de ánimo y ansiedad constante. Estas condiciones, según lo refieren, comenzaron después de que agentes de inmigración los separaron forzosamente de sus familiares.

En fotos: el hacinamiento e insalubridad que sufren los inmigrantes indocumentados en un centro de CBP en El Paso

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