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Legisladores demócratas piden al gobierno de Trump que renueve el TPS de Honduras

Esta semana el gobierno de Donald Trump deberá anunciar si prorroga o cancela el programa, que otorga un amparo de deportación y un permiso temporal de trabajo a unos 56,000 indocumentados de ese país centroamericano.
2 May 2018 – 10:07 AM EDT
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Un grupo de 53 legisladores demócratas pidió al gobierno de Donald Trump que otorgue una nueva prórroga al Estatus de Protección Temporal (TPS) de Honduras, que ampara de la deportación a unos 56,000 indocumentados que llevan casi dos décadas en Estados Unidos.

Las condiciones simplemente no han mejorado lo suficiente para reintegrar de una manera segura y productiva a los beneficiarios en sus comunidades”, se lee en la misiva dirigida a la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kirstjen Nielsen, difundida este martes

El TPS de Honduras fue otorgado en enero de 1999 durante el gobierno del expresidente Bill Clinton como respuesta humanitaria tras el paso del huracán Mitch por costas centroamericanas, fenómeno meteorológico que dejó una estela de muerte en la costa atlántica de Honduras y Nicaragua.


El programa favoreció originalmente a unos 89,000 hondureños y poco más de 6,000 nicaragüenses. Pero el TPS de Nicaragua fue cancelado el 6 de noviembre del año pasado y el gobierno les otorgó un último plazo de permanencia hasta el 6 de enero de 2019.

Cuando el DHS canceló el TPS de Nicaragua el DHS argumentó que las condiciones que motivaron el TPS en 1999 ya mejoraron lo suficiente como para cancelar el programa humanitario. También dijo que el último plazo concedido daba tiempo para que algunos receptores del beneficio pudieran legalizar sus permanencias por otras vías o para abandonar el país.

Futuro incierto

Los congresistas demócratas señalan que la situación en Honduras se ha agravado por irregularidades en las elecciones presidenciales del pasado noviembre y debido a la agitación social, así como por las protestas callejeras registradas posteriormente, que dejaron un saldo de al menos una docena de muertes.

“A pesar de los esfuerzos sustanciales realizados por Estados Unidos y por la comunidad internacional por mejorar las condiciones, el daño de estos eventos, agravados por los efectos residuales de la enfermedad, la violencia y la pobreza han resultado en una recuperación estancada”, escribieron.

Cuando en noviembre el DHS anunció la cancelación del TPS de Nicaragua, otorgó una extensión de seis meses a la protección de Honduras mientras revisaba información presentada por el gobierno de Tegucigalpa para justificar el amparo.

Ese plazo vence el 6 de julio. Por ley, el gobierno está obligado a anunciar 60 días antes de la expiración del amparo si decide finalmente prorrogar o cancelar el amparo. De no hacerlo, el programa finaliza al vencer la última prórroga.

Además de amparar de la deportación, el TPS concede una autorización temporal de empleo.

Aportes significativos

El grupo de demócratas también señala que los beneficiarios de TPS hondureños “son trabajadores que contribuyen a la economía estadounidense y no representan un riesgo para la seguridad pública”.

Añaden que es necesario “darle a Honduras más tiempo para reconstruir y recuperarse de los eventos extraordinarios”, ya que esto “protegerá las vidas de las personas vulnerables y fortalecerá nuestras comunidades locales”.

La carta del grupo de 53 representantes demócratas se suma a otra carta enviada en abril por un grupo de 24 senadores, también demócratas, quienes le pidieron al gobierno de Donald Trump que amplíe el TPS para los hondureños.

Encabezados por los senadores Tim Kaine (Virginia), Ben Cardin (Maryland) y Bob Menéndez (Nueva Jersey), el grupo dirigió la carta a Nielsen y al secretario de Estado interino, John Sullivan.

En la misiva argumentan que poner fin al programa "forzaría a más de 56,000 personas a volver a un país con severos retos de seguridad".

"También estamos preocupados porque el Gobierno de Honduras carece de la capacidad para facilitar su vuelta, lo que podría hacer difícil garantizar su protección".

"Y más importante, estamos extremadamente preocupados por los más de 53,500 niños nacidos en Estados Unidos que tendrían que acompañar a sus padres con TPS y que serían vulnerables a ser reclutados por las pandillas en Honduras", añaden.

Inmigrantes amparados por el TPS que viven en el sur de Florida, dijeron a Univision Noticias que "si Trump nos quita el TPS, formaría un caos en Honduras".

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