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La propuesta migratoria de Trump no tiene apoyo suficiente para ser aprobada en el Congreso

Trump planteó, entre otras recomendaciones, acelerar las deportaciones en la frontera, aumentar significativamente la cuota de trabajadores extranjeros calificados, cambios a la ley de asilo, crear un nuevo sistema de visas y green cards y un sistema de inmigración futura basada en méritos.
17 May 2019 – 7:22 AM EDT

La nueva propuesta migratoria que el presidente Donald Trump presentó este jueves en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca no va para ninguna parte. Por un lado, los demócratas dicen que se trata de una declaración de principios como la de enero de 2018, cuando ofreció legalizar a los dreamers a cambio de 25,000 millones de dólares para construir el muro en la frontera con México. Y grupos conservadores advierten que no todos los republicanos quedaron contentos, como sucedió a principios del año pasado, porque la inmigración por méritos propuesta por el mandatario deja por fuera a una parte importante de las familias de inmigrantes legales.

“Estamos agradecidos de que nos reunamos esta tarde con un gran número de personas de la Cámara de Representantes, el Senado y mi Gabinete. Y los quiero a todos, pero no los presentaré a todos porque estaría aquí todo el día”, dijo Trump despertando risas entre los asistentes. Pero no mencionó que para aprobar una ley en el Congreso hacen falta 60 votos en el Senado y 218 en la Cámara de Representantes. Es decir, 278 legisladores. “Están todos aquí”, apuntó el presidente, pero no era cierto.

“A decir verdad, no es un intento serio de reforma migratoria”, dijo el senador Charles Schumer (Nueva York), líder de la minoría demócrata en el Senado. “Se trata de un documento político, una reforma antiinmigrante”, agregó y descartó que sea una reforma migratoria, como pregona la Casa Blanca.

A su vez, Schumer dice que el discurso de Trump utiliza “las mismas políticas partidistas y radicales contra los inmigrantes que ya ha impulsado su gobierno” desde que llegó a la Casa Blanca en enero del 2017 y advierte que es prácticamente imposible que el mandatario “consiga incluso una mayoría simple” si lo hace por medio de la llamada opción nuclear (con la que solo requiere 51 votos), “mucho menos 60 votos”.

En la Cámara de Representantes, controlada por los demócratas desde el pasado 3 de enero, las opiniones son similares. “La última ‘propuesta’ de inmigración de @realDonaldTrump presenta lo peor de sus políticas fallidas: la detención familiar, su ineficaz muro, el abandono de los soñadores y la eliminación de las protecciones de asilo y refugiados. En otras palabras, está muerto a la llegada”, escribió la presidenta del Congreso, la demócrata Nancy Pelosi, en su cuenta de la red social Twitter.


Propuesta “cruel”

Trump planteó, entre otras recomendaciones, acelerar las deportaciones en la frontera, aumentar significativamente la cuota de trabajadores extranjeros calificados, cambios a la ley de asilo (que propondrá un grupo de senadores republicanos encabezados por Lindsey Graham, de Carolina del Sur), crear un nuevo sistema de visas y green cards y un sistema de inmigración futura basada en méritos, algo que ya había advertido en agosto de 2017 cuando respaldó el fallido plan de reforma migratoria de los senadores republicanos David Perdue (Georgia) y Andrew Cotton (Arkansas).

“Las manos de Stephen Miller están en todo este plan”, dijo Schumer, añadiendo que el asesor del presidente estuvo presente ayer en un almuerzo con republicanos al que también asistieron otros funcionarios de la Casa Blanca para hablar de la propuesta.

Schumer tildó de “cruel” el proyecto de Trump porque los inmigrantes que “potencialmente pueden ingresar al país, deben ser deportados”, señalando que ese tipo de lógica “es descabellada” y “arbitraria”.

“Si (el migrante que llega a la frontera) tiene un reclamo adecuado, será admitido rápidamente”, aseguró Trump. “Si no lo hace, será devuelto (deportado) a su hogar (país de origen)”, precisó.

El mandatario no explicó la existencia de una ley de prevención de tráfico humano de 2008 aprobada por el Congreso que impide la deportación acelerada de menores de países no fronterizos detenidos en la frontera, quienes deben ser conducidos ante una corte de inmigración para que sea un juez quien cedida su futuro en Estados Unidos.

El presidente también volvió a criticar dos acuerdos judiciales vigentes, uno que prohíbe la encarcelación de menores de edad y otro que garantiza un juicio para salir libre bajo fianza después de seis meses de encierro en los que el caso no ha sido resuelto. “Nuestro plan cierra las lagunas legales en la ley federal”, insistió Trump.


Cautela conservadora

Fuentes conservadoras dijeron a Univision Noticias que “desde hace un tiempo a la fecha, hemos señalado y advertido que un sistema de inmigración basado en méritos debe ser modernizado, pero no puede dejar de lado a inmigrantes de bajas calificaciones o de menos recursos”.

Agregaron que el plan mostrado por el presidente este jueves “no será respaldado” por todos los senadores republicanos que la Casa Blanca necesita para convencer al Congreso, situación que debilita el plan del presidente. Pero sí es un primer paso que revive la posibilidad de negociaciones".

Tanto en los debates de principios del 2018 como de este año por el presupuesto de gastos, que incluso provocó un cierre parcial del gobierno durante 35 días que dejó a más de 800,000 trabajadores federales sin salario, un importante sector republicano rechazó los planes de Trump de conseguir fondos para construir el muro y desarrollar su política de tolerancia cero.

“Esta propuesta se encamina al mismo fracaso. Si no se corrige, no repara la inmigración en cadena y no incluye a los 10.4 millones de indocumentados y a los dreamers, no prosperará en ninguna de las dos cámaras porque carece de respaldo bipartidista e incluso de la totalidad de los votos republicanos”, agregó.

El plan de Trump fue debatido a puertas cerradas durante varias semanas en reuniones comandadas por Miller y el asesor principal de la Casa Blanca y yerno del mandatario, Jared Kushner. “A ninguna de ellas fuimos invitados”, dijo a Univision Noticias la oficina de Schumer.

Incluso en el almuerzo de ayer mencionado por Schumer, se habló de ampliar el sistema de méritos para incluir a migrantes con menos conocimientos y recursos, pero las recomendaciones fueron desestimadas por la Casa Blanca y rechazadas por el presidente.


Llamado de atención

A mediados de febrero Trump declaró una emergencia nacional para poder conseguir el dinero del muro en la frontera con México, saltándose así al Congreso para obtener los fondos de su polémica promesa. El mandatario dijo que iba a destinar aproximadamente 8,000 millones de dólares para levantar la barrera, que servirá para frenar lo que el presidente calificó como una "invasión".

A mediados de marzo, cuatro semanas más tarde, el Senado, controlado por los Republicanos, dio un duro golpe a la política migratoria de Trump tras aprobar, con el apoyo de varios republicanos, la anulación de la declaración de emergencia nacional del presidente con la que busca financiar su polémico muro con México. Y lo hizo con el apoyo de 12 republicanos: el voto final fue de 59 a 41.

La Cámara de Representantes, bajo control demócrata, también aprobó la medida. Pero Trump utilizó su poder de veto y desestimó la iniciativa de ley.

Los senadores republicanos que han votado contra la medida de Trump fueron: Roger Wicker (Mississippi), Marco Rubio (Florida), Rob Portman (Ohio), Susan Collins (Maine), Lisa Murkowski (Alaska), Pat Toomey (Pennsylvania), Roy Blunt (Missouri), Lamar Alexander (Tennessee), Mitt Romney (Utah), Rand Paul (Kentucky), Jerry Moran (Kansas) y Mike Lee (Utah).

El martes, Collins le preguntó a Kushner sobre las protecciones para los beneficiarios del DACA en el plan migratorio que junto a Miller redactaba para el presidente, pero no obtuvo una respuesta específica, señalaron los republicanos, de acuerdo con informes de la agencia The Associated Press.

“No pueden ser excluidos de ningún paquete migratorio”, declaró Collins posteriormente.

Las fuentes conservadoras entrevistadas por Univision Noticias dijeron que las “preocupaciones” en ambas cámaras “deben ser tenidas en cuenta” si se quiere avanzar en el tema. Pero más importante es abrir el debate para que tanto demócratas como republicanos crucen el pasillo y hagan sus propias propuestas para afinar un proyecto de ley que tenga respaldo conjunto y el apoyo del presidente. De lo contrario, esto no va para ninguna parte”, advirtió.

Las advertencias, sin embargo, esconden reuniones y conversaciones privadas entre congresistas y senadores de ambos partidos que, por ahora, se mantienen fuera del foco público y que están preocupados por el curso que ha tomado la reforma migratoria, lejos del último plan aprobado por el Senado el 27 de junio de 2013 y que fue impulsado por el Grupo de los Ocho, del cual formaba parte Graham. El senador por Carolina del Sur se ha convertido en un defensor de la política migratoria de Trump. Aquel proyecto (S. 744) incluía además de un fuerte componente de seguridad nacional, un camino a la ciudadanía para la mayoría de los 11 millones de indocumentados que viven en el país (ahora 10.4 millones según últimos datos de la Oficina del Censo). La Cámara, entonces controlada por los republicanos, desestimó el proyecto aduciendo "razones de seguridad nacional".

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