La deportación de dreamers a partir del 5 de marzo y otras ideas erróneas de la negociación sobre inmigración en el Congreso

El programa sigue vigente tras el fallo de un juez emitido el 9 de marzo y el servicio de inmigración está aceptando solicitudes de reinscripción. Y no es cierto que a partir del 6 de marzo el DHS comenzará a deportar dreamers.

Después del 5 de septiembre, cuando el gobierno de Donald Trump canceló la Acción Diferida de 2012 (DACA), que ampara de la deportación a cerca de 800,000 dreamers, un mar de dudas existe ante lo que puede ocurrir. Y el 9 de enero, tras el fallo de un juez federal de California que temporalmente detuvo la cancelación de DACA y le ordenó al gobierno volver a reinscribir a los soñadores, las dudas aumentaron.

Univision Noticias habló con abogados sobre el tema para despejar las interrogantes y mostrar los malentendidos sobre la vigencia, ahora temporal, del programa. Y también sobre el futuro inmediato de los jóvenes que entraron antes de cumplir 16 años y se les conoce como dreamers.

DACA está vigente

El programa no está cancelado. El 9 de enero, el juez federal de California Willam Alsup canceló temporalmente la orden del gobierno de Donald Trump de eliminar el programa mientras siguen en litigio varias demandas.

Según la decisión del juez, el gobierno –a través de la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS)– debe mantener el programa en los mismos términos que estaba antes de ser cancelado por el secretario de justicia, Jeff Sessions.


El 5 de marzo no se acaba DACA

No. Cuando el fiscal general Sessions canceló DACA, anunció que todos aquellos dreamers cuyos permisos de trabajo vencen entre el 5 de septiembre de 2017 y el 5 de marzo de 2018 pueden renovar por otros dos años el amparo de sus deportaciones. Y el presidente Trump le dio plazo hasta ese día al Congreso para legislar sobre el tema.

Pocos días más tarde, el mandatario aseguró que, si el Congreso no se ponía de acuerdo para aprobar una ley y legalizar a los dreamers, actuaría por su cuenta, pero no dijo cómo.

Pero como está vigente la orden del juez Alsup, la fecha del 5 de marzo no tiene mayor relevancia por el momento, a penos que una corte superior anule el fallo.

No existe una amenaza inminente de deportación

Al estar vigente el fallo del juez Alsup, los casi 800,000 dreamers pueden seguir renovando el amparo de sus deportaciones. Es decir, después del 5 de marzo ningún dreamer debería estar sin la protección debida siempre y cuando haya solicitado a tiempo la renovación de su permiso de trabajo o no tenga faltas que lo conviertan en inadmisible.

A su vez, la secretaria del DHS, Kirstjen Nielsen, aseguró ante una comisión del Congreso a mediados de enero, que esa "no es la política del DHS", aunque advirtió que "se seguirá cumpliendo la ley", por lo que se exigirá que los soñadores no tengan antecedentes penales.

La negociación en el Congreso no afecta solo a los dreamers

Si no hay acuerdo bipartidista para votar la legalización de los dreamers en el Congreso, la culpa será tanto de demócratas, de republicanos como del presidente Trump. Si bien en la Cámara de Representantes los republicanos tienen suficientes votos para aprobar una ley, el liderazgo de la Cámara no se ha pronunciado sobre el tema. Una de las razones es porque un importante sector ultraconservador rechaza darle la ciudadanía a los dreamers, un punto clave para conseguir votos demócratas en el Senado.

En el Senado se necesitan 60 votos y los republicanos solo tienen 51. Los demócratas han reiterado que, sin la inclusión de la ciudadanía, no habrá acuerdo para aprobar la legalización de los dreamers.

Además, si el Congreso aprueba una ley a favor de los dreames, deberá enviar la iniciativa a la Casa Blanca para que lo firme el presidente Trump.

Después de los dreamers, ¿reforma migratoria?

No. Ayer la Casa Blanca entregó un marco de principios para acordar una vía de legalización de 1.8 millones de dreamers a cambio de $25,000 millones para el muro, seguridad fronteriza y fortalecer la fuerza nacional de deportaciones de Trump.

El plan puso en la mira de ICE a los otros 9.2 millones de indocumentados para que sean ubicados, arrestados y deportados de manera expedita. De conseguirlo, el país se quedará sin indocumentados y el tema de la reforma migratoria no tendría la urgencia de los últimos 15 años.

La propuesta de dar ciudadanía a 1.8 millones no es la mayor de la historia

Algunos republicanos han dicho que el plan de Trump para legalizar a los dreamers es el plan más generoso de la historia migratoria.

En 1986, durante el gobierno del republicano Ronald Reagan, el Congreso aprobó la llamada Amnistía del 86 que legalizó a cerca de 3 millones de inmigrantes indocumentados, la mayoría de ellos de origen mexicano.

Y puede tener trampa

Univision Noticias detectó al menos seis peligros en las líneas básicas de la propuesta migratoria del presidente Trump para legalizar a 1.8 millones de dreamers que pueden colocar a cerca 9 millones de inmigrantes indocumentados al borde de la deportación en EEUU.

Entre los riesgos se cuentan, por ejemplo, darle poderes extraordinarios al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para deportar indocumentados, criminalizar la estadía indocumentrada, acelerar las deportaciones y negarle la presentación a extranjeros que hayan entrado al país con una visa, se quedaron y dejaron vencer sus permisos de estadía.