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Inmigrantes indocumentados

ICE se queda sin dos cárceles en California y los migrantes tendrán que ser trasladados a otros estados

La finalización de un contrato con el Sheriff del condado de Orange deja al Servicio de Inmigración y Aduanas sin más de 950 camas en el sur de California. Una de las prisiones que dejará de recibir inmigrantes es Theo Lacy, la cual ha estado en la lista de las peores en EEUU. Una vez que se venza el acuerdo, ICE tendrá un plazo de 120 días para reubicar a estos detenidos.
27 Mar 2019 – 5:59 PM EDT

Dos cárceles para inmigrantes en California ampliamente criticadas por supuestos maltratos y abusos dejarán de recibir detenidos del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) a partir del 1 de agosto, cuando se vence un viejo contrato que ha tenido la agencia federal y el Sheriff del condado de Orange (OCSD).

El anuncio lo hizo este miércoles el sheriff Don Barnes, citando una serie de medidas para brindar una mejor atención a un creciente grupo de reos con enfermedades mentales que llegan a sus penales. Advirtió, sin embargo, que la cancelación del acuerdo con ICE afectaría a los migrantes y a sus familias.

"Desafortunadamente, basados en el lenguaje de la ley santuario SB 54, es posible que esas personas detenidas en nombre de ICE sean transferidas fuera de California, separándolas de sus familias que viven en este estado", expresó Barnes en un video publicado en Twitter.

ICE, por su parte, coincide en que esta decisión no solo afectará sus operaciones, sino a los que visitan a las personas bajo su custodia, incluyendo parientes y representantes legales.

"Ahora, en lugar de estar cerca de miembros de la familia o abogados locales, ICE tendrá que depender de su sistema nacional de espacios de camas en centros de detención para ubicar a los detenidos en lugares más alejados, lo que reduce las oportunidades de visitas personales y la coordinación con abogados", mencionó la dependencia en un comunicado.

Una vez que el contrato se termine formalmente, ICE tendrá un plazo de 120 días para reubicar a sus detenidos, indicó Barnes. Según organizaciones, los primeros cinco años de este acuerdo le dejaron al Sheriff del condado de Orange una ganancia de 100 millones de dólares.

El final de esta colaboraciónde la agencia federal con las autoridades locales se revela unas semanas después de que el sheriff del condado de Los Ángeles (LASD), Alex Villanueva, limitara la presencia de funcionarios migratorios en sus cárceles, estaciones policiales y en cortes de su jurisdicción.

No es el primer revés que recibe ICE. En 2017 se quedó sin la cárcel municipal de Santa Ana, que tenía un módulo especial para reos de la comunidad LGBT, también objeto de múltiples denuncias.

Las dos prisiones del condado de Orange que desde 2010 albergaban inmigrantes detenidos son Theo Lacy y James Musick. Ambas tienen capacidad para recibir a un máximo de 958 migrantes. El Sheriff de OC recibe un pago de 118 dólares diarios por cada persona bajo custodia federal.

Ambos penales han tenido a más de 10,440 migrantes entre julio de 2015 y octubre de 2018, según un reporte que hace un par de meses publicó la Fiscalía general de California tras inspeccionar 10 centros de detención de ICE en el estado.

Los investigadores estatales encontraron que la mayoría de los detenidos en esas cárceles son originarios de México. Aunque el período que pasaron en cada una de estas es distinto: mientras en Theo Lacy el promedio de estadía es de 107 días y un detenido permaneció más de dos años y medio; en Musick pasaron un promedio de 81 días y un migrante se quedó ahí por más de cuatro años.

Una cárcel donde dan "golpizas" a los migrantes

Theo Lacy es una prisión de máxima seguridad. Una vez fue considerada la peor cárcel para inmigrantes de California y estuvo entre las 10 con peor reputación en todo el país. Un reporte que en 2012 publicó la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) alega que los migrantes eran víctimas de golpizas, abusos e insultos raciales.

Otra organización documentó cinco presuntas agresiones contra migrantes por parte de sheriffs en 2014 y 2015. Uno de esos casos cita que el reo Félix Alvarado fue "golpeado por varios agentes" que lo acusaron de tener un lápiz con la punta afilada. La paliza continuó incluso ya estando esposado.

Carlos Hidalgo, quien en 2015 pasó cuatro meses en Theo Lacy y se dedicó a documentar algunas de las experiencias que vivió allí, aseguró que los migrantes recibían golpizas en sitios solitarios de la cárcel. "Los llevaban al baño, a un lugar aislado y se ponían toallas o una camisa en las manos para no dejarles moretones y ahí les daban", afirmó en una entrevista a Univision Noticias.

Pero los maltratos parecen no haber terminado ahora. El mexicano Jaír Solís, quien salió la noche del pasado 13 de marzo después de pasar 22 días en Theo Lacy, contó que lo peor en ese lugar fueron los operativos por la madrugada para revisar que todo estaba bien. "Te tiran las camas, la comida. La patean y se ríen de uno. Y después te sacan en puro bóxer", relató.

Otras irregularidades fueron reveladas en marzo de 2017 tras una inspección federal, como el que los castigos contra los migrantes implicaban una segregación excesiva sin derecho a visitas, salidas al patio, llamadas telefónicas, duchas diarias, ni la oportunidad de apelar a dicho correctivo, todas violaciones a las políticas de ICE.

También se descubrió que los alguaciles de Orange habían servido comida descompuesta a los indocumentados, que la prisión tenía baños en pésimas condiciones y teléfonos inservibles.

'Los Paisas' controlan James Musick

La cárcel de James Musick también ha sido el blanco de múltiples críticas de activistas y reportes.

En 2016, una inspección descubrió fallas en la comunicación entre guardias y detenidos, en el uso de la fuerza y restricciones, acceso a teléfonos, visitas, sistema de quejas, así como las bibliotecas legales y material legal.

Tanto el Gran Jurado del condado de Orange, como organizaciones no gubernamentales, han reportado que en esa prisión la atención médica y de salud mental es inadecuada; que es limitado el acceso a llamadas telefónicas a tribunales o representantes legales; y que se impide obtener documentos importantes, así como registros médicos y evidencias relacionadas con los detenidos.

Jeremías Estrada, un guatemalteco que pasó 15 meses en Theo Lacy y James Musick, dijo a Univision Noticias en septiembre pasado que el maltrato y el acoso por parte de los guardias era constante. También aseguró que la comida que recibían era pésima y que los agentes del Sheriff permitían que el control de estas cárceles estuviera en manos de pandilleros, específicamente en una banda llamada 'Los Paisas'.

"En Theo Lacy las agresiones de los pandilleros ocurren todos los días", afirmó Jeremías, quien alega que los agentes pedían que usaran a estos pandilleros como intermediarios, incluso para asuntos sencillos.

En 2008, dos años antes de que el Sheriff firmara un contrato con ICE, un gran jurado encontró que se permitía que algunos convictos en Theo Lacy usaran la brutalidad para mantener el orden en los dormitorios, esto mientras los agentes jugaban videojuegos, veían televisión y tomaban siestas en horario de labores.

Todo se ha resuelto, asegura el Sheriff

El Sheriff asegura que ha atendido cada una de las quejas que ha recibido para ofrecer un trato digno a los migrantes. Sobre la presencia de pandilleros, la agencia menciona que "sigue los estándares de detención establecidos por el gobierno federal y aloja a los detenidos en base a estos", mientras que ubica a los migrantes basado en si representan "un riesgo para la seguridad".

Respecto a las quejas relacionadas con los alimentos, la dependencia asegura que brinda "excelentes comidas". Sobre las fallas detectadas en inspecciones federales mencionó en su momento que ya las atendió en colaboración con ICE, insistiendo en que "permanece comprometido con la salud y la seguridad de todos los inmigrantes detenidos" en sus prisiones.

En relación con las supuestas golpizas contra migrantes bajo custodia federal, el Sheriff de OC subrayó que proporciona a los reclusos un "ambiente seguro y humano".

Ningún migrante ha fallecido en la cárcel James Musick. La última muerte de un migrante detenido en Theo Lacy fue la del hondureño José Aguilar-Espinoza, quien perdió la vida por un ataque al corazón el 31 de enero de 2011.

Pero activistas creen que otra muerte está ligada a esa cárcel, la de Raúl Ernesto Morales-Ramos, quien falleció por causas aún desconocidas en el centro de detención en Adelanto, California, pero después de no recibir atención médica durante "un lapso crítico" en Theo Lacy, donde estuvo detenido unos meses.


En fotos: Así es el centro de detención para inmigrantes más grande de California

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