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Inmigrantes indocumentados

Abusos en centros de ICE: un migrante pasa 4 años detenido y a otro le dicen “vuelve a tu país”

Barreras para acceder a la representación legal, obstáculos para comunicarse con sus familias, dificultades para recibir atención médica, maltratos y castigos severos, son algunas de las fallas que la Fiscalía californiana encontró en las cárceles migratorias.
26 Feb 2019 – 6:54 PM EST

LOS ÁNGELES, California.-Una inspección que realizó la Procuraduría General de California a diez centros de detención del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en el estado detectó varias irregularidades, incluyendo que un migrante pasó más de cuatro años en la cárcel James Musick del condado de Orange y que otros permanecieron hasta 22 horas al día en celdas de castigo.

Este informe, que acata las revisiones a lo largo de una década que le exige la ley AB103, también descubrió barreras para acceder a la representación legal, obstáculos para comunicarse con sus familias, dificultades para recibir atención médica y de salud mental, maltratos por parte de los guardias, castigos severos que incluyen largos períodos de confinamiento y falta de traductores.

Más de 74,000 migrantes de más de 150 países, incluyendo jóvenes, han estado alojados en cárceles de ICE en California durante los últimos tres años, cita el análisis. En el ciclo fiscal 2017, más de 323,000 personas estuvieron en custodia de esa agencia en todo el país. Cada día -en promedio- 38,106 personas estuvieron en esas cárceles, esto es 22.5% menos comparado con las cifras de 2018, señala el reporte.

Durante esta evaluación realizada el año pasado los inspectores encontraron que los migrantes tenían un amplio rango de edades, entre los 13 y los 95 años, así como de nacionalidades. Sin embargo, los jóvenes latinoamericanos siguen siendo la mayoría.


“El perfil más común de los inmigrantes detenidos en California es el de un hombre entre 25 a 34 años descendiente de México, India, Guatemala, Honduras o El Salvador”, concluye la Fiscalía.

Si bien la estadía promedio en estas cárceles es de 51 días, los inspectores encontraron que un detenido estuvo alojado en el penal James Musick, en el condado de Orange, durante 1,500 días o más de cuatro años. En ese centro, los migrantes estuvieron un promedio de 81 días.

Considerando que el gobierno federal le paga al Sheriff del condado de Orange (OCSD), que vigila esa cárcel, unos 118 dólares al día por cada migrante, dicha detención habría costado 177,000 dólares.

La Fiscalía californiana encontró otros casos de este tipo: un migrante pasó 926 días en el centro de ICE en Yuba, en el norte de California; mientras que una persona estuvo 1,055 días bajo custodia en la cárcel de Otay Mesa, cerca de la frontera con México.

El reporte muestra además cambios en el perfil del migrante bajo custodia, reflejo de las nuevas oleadas de personas entregándose en las garitas fronterizas, detenidas intentando cruzar ilegalmente a EEUU y que fueron arrestadas en operativos de ICE. Por ejemplo, en la cárcel de Imperial, los casi 6,000 detenidos hindúes el año pasado constituyeron el grupo más grande.

Los inspectores también encontraron personas originarias de varios países, como China, Armenia, Francia, Alemania, Ghana, Haití, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Nigeria, Rusia, España, Sudáfrica y Siria.

Para la Fiscalía, este informe es un “importante paso hacia adelante” en la comprensión de las condiciones en las que viven los detenidos por ICE. La dependencia, de hecho, comenzó a tomar nota sobre lo que pasa en estas cárceles cuando varias muertes en un corto período se registraron en el centro de Adelanto, una cárcel privada que se localiza a unas 100 millas al este de Los Ángeles.

“Estamos comprometidos a defender el bienestar de todas las personas en California, incluidas las que se encuentran en los centros de detención locales en espera de procedimientos de inmigración”, declaró el fiscal estatal Xavier Becerra en un comunicado.

ICE no ha respondido a los mensajes de Univision Noticias pidiendo un comentario sobre este reporte.


“Ya me quiero ir”

Cuando la lupa de la Procuraduría estatal fue puesta sobre el Centro de Detención Juvenil del condado de Yolo, ubicado en Woodland, salieron a la luz las duras condiciones que enfrentan unos 20 menores inmigrantes detenidos de entre 13 y 17 años.

“Ya me quiero ir” y “pelear es lo único que me distrae”, fueron algunas declaraciones que hicieron dos jóvenes a los inspectores que visitaron el lugar, también conocido como ‘Yolo’.

Al preguntarles cuál era la disciplina del personal que han experimentado o que han observado ahí, la respuesta más común fue “los tumban”. Se referían a que son derribados y esposados si se niegan a seguir instrucciones, son considerados una amenaza para otros o si creen que intentan suicidarse.

Entre enero y agosto de 2018, en al menos 27 ocasiones uno o más jóvenes detenidos fueron sometidos usando la fuerza, alerta el reporte.

“Les quiero decir que no importa lo que les pongan en el camino, que siempre sigan adelante. Estas son mis últimas palabras, de este poeta nocturno, de un preso juvenil”, escribió a sus compatriotas un menor salvadoreño en ‘Yolo’, quien afirmó que solo la poesía le ayudaba a sobrellevar su tristeza.


“Vuelve a tu país”

Varios migrantes adultos también contaron a los inspectores que la pasan mal. Algunos en la cárcel Theo Lacy, en el condado de Orange, relataron que ahí los maltratos por parte de los agentes del Sheriff son comunes.

“Muchos informaron que los alguaciles gritan, usan malas palabras, se burlan de los detenidos y los amenazan físicamente si no es que abusan de ellos”, advierte el reporte de la Fiscalía.

Un detenido informó que una vez le pidió a un oficial del Sheriff un intérprete para que se quejara de la confiscación de su biblia. El reporte menciona que, lejos de ayudarle, el alguacil le expresó: “vuelve a tu país”, “cállate”, “este no es un hotel de lujo” y “no estás en tu casa, estás en la cárcel”.

Theo Lacy, que tenía casi 6,000 migrantes detenidos durante la inspección, ha estado en el ojo del huracán por una serie de fallas operativas señaladas por otros organismos, incluyendo castigos excesivos, instalaciones sucias, alimentos en mal estado y la segregación por largos períodos.

Esta vez, la Fiscalía detectó que más de 100 detenidos estuvieron recluidos hasta por 22 horas al día en una celda pequeña, solos o con un compañero. Uno de ellos llevaba un mes en confinamiento total, sin la opción de caminar en el patio de la cárcel, “por una conducta que no representaba una amenaza para la seguridad operacional, una violación de las normas de detención de inmigración”, cita el reporte.

Los inspectores entrevistaron a un joven que estaba en Theo Lacy luego de ser arrestado por agentes de ICE en su casa. Contó que estos tocaron a su puerta vistiendo uniformes en los que se leía ‘Policía’, una práctica común de la agencia. A su madre, quien estaba con él, le mostraron la foto de otra persona y le preguntaron quién la acompañaba. Ella no les mintió y el joven salió a ver qué pasaba.

“Cuando su hijo llegó a la puerta, ICE lo arrestó y lo sacó de la casa sin zapatos”, señala la Fiscalía.

En fotos: Así es el centro de detención para inmigrantes más grande de California

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