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Fallo judicial: dos DUI abren automáticamente la puerta de la deportación de EEUU

La decisión esclarece uno de los principales requisitos que exige el servicio de inmigración para casos en los que un inmigrante indocumentado enfrenta deportación y solicita la cancelación del proceso por tener más de 10 años en el país, está casado con una residente o ciudadana y tiene hijos menores de edad.
30 Oct 2019 – 2:10 PM EDT

Un reciente fallo emitido por la Oficina de Revisión de Casos de Inmigración (EOIR) determinó que dos o más condenas por conducir bajo la influencia (de alcohol o drogas) “establece una presunción de que un extranjero carece de buen carácter moral bajo la Ley de Inmigración y Nacionalidad”.

La decisión esclarece uno de los principales requisitos que exige el servicio de inmigración para casos en los que un inmigrante indocumentado enfrenta deportación y solicita la cancelación del proceso por tener más de 10 años en el país, está casado con una residente o ciudadana y tiene hijos menores de 21 años.

La ley permite que en estos casos el inmigrante indocumentado solicite al juez, por medio del Formulario 42B, que cancele la orden de expulsión y, en su lugar, le otorgue la residencia permanente (green card), siempre y cuando cumpla con los tres requisitos señalados, además de tener buen carácter moral.

“Si bien esta decisión es muy específica, que afecta únicamente a los casos relacionados con el Formulario 42B, la decisión establece la presunción de no tener una buena conducta de carácter moral en un período de 10 años, pudiendo afectar entonces los casos de residencia y también de ciudadanía (naturalización)”, advierte Alex Gálvez, un abogado de inmigración que ejerce en Los Ángeles, California.


Alcance del fallo

Gálvez dice además que, si bien “la decisión específicamente dice que el análisis es sólo sobre la 42B y no para aplicaciones normales de residencia permanente, recomienda que los oficiales de inmigración apliquen un buen análisis cuando estén adjudicando la green card (tarjeta vrde)”.

Se desconoce por ahora si el dictamen afectará o tendrá impacto en otras determinaciones de beneficios migratorios o decisiones en las cortes de inmigración.

“Lo que está claro es que tener dos DUI durante en un período de 10 años requeridos para poder presentar un Formulario 42B y batallar por permanecer legalmente en Estados Unidos, resultará en la presunción de no tener un bien carácter moral, y con ello perder el caso”, agrega.


Gálvez advierte que el DUI es uno de los “cinco pecados capitales” del indocumentado, y “una falta imperdonable para las autoridades de inmigración”.

“El problema es que la gente se da cuenta de lo serio de este problema recién cuando cae en manos de ICE (Oficina de Inmigración y Aduanas). Piensan que por tratarse de una falta menor (Misdemeanor) no es tan grave como una felonía, pero están equivocados”, subrayó.

Los cinco pecados capitales mencionados por Gálvez son:


  • Violencia doméstica
  • Posesión de drogas para uso personal
  • Robar
  • DUI
  • Prostitución

“Todos estos crímenes están en la lista de delitos menores, pero deportables”, recalca.


“Supremamente serio”

“Los inmigrantes deben saber que manejar borracho o bajo la influencia de alguna droga es un crimen supremamente serio en Estados Unidos, no solo para los inmigrantes”, dice Rebeca Sánchez-Roig, una abogada que ejerce en Miami, Florida, y que durante 15 años sirvió como Fiscal de Inmigración.

“Cuando era fiscal me tocó un caso donde un inmigrante tenía acumulados siete y ocho arrestos por este delito, incluso el día en que había nacido su hijo. El gobierno piensa que, si una persona no puede estar esa noche con su esposa y su hijo, es un caso grave donde además pone en peligro la vida de terceras personas”, explica.

Sanchez-Roig comenta que el DUI se convirtió en una de las principales causas de deportación en 2010, a raíz del caso Martinelly Montaño, un indocumentado boliviano que iba conduciendo borracho y chocó un vehículo en el que viajaban tres religiosas rumbo a la misa del día domingo en Prince William, Virginia. Una de ellas, Denise Mossier, perdió la vida y las otras dos resultaron gravemente heridas.

El caso Martinelly cobró notoriedad nacional porque no solo se encontraba ebrio al momento del accidente, sino que tenía otras infracciones por el mismo delito, además de una orden de deportación pendiente. “El DUI es una falta deportable, un crimen penal”, advierte Sánchez-Roig. "Es una prioridad de deportación para el gobierno”.

Los abogados consultados por Univision Noticias indicaron que el fallo de la EOIR, avalado por el fiscal general William Barr, "es muy probable" que sea apelado en las cortes federales.


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