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Inmigrantes indocumentados

Denuncian la “misteriosa” muerte de un dreamer detenido en el centro de ICE de Adelanto, en California

La familia del dreamer José Ibarra Bucio exige respuestas de las autoridades respecto a este deceso. El migrante colapsó cuando iba camino a una audiencia de una corte de inmigración el 7 de febrero, cayó en coma y posteriormente perdió la vida por complicaciones.
9 Abr 2019 – 3:14 PM EDT

Defensores de los derechos de los inmigrantes denunciaron la muerte “bajo circunstancias misteriosas” de un dreamer que estuvo en el mayor centro de detención de California, situado en la ciudad de Adelanto. Las autoridades aún no han confirmado este fallecimiento. En los últimos 11 meses, cuatro personas perdieron la vida mientras estaban bajo custodia federal en dicha cárcel.

La Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA) indicó en un comunicado que José Ibarra Bucio, de 27 años de edad y beneficiario de DACA, colapsó cuando iba camino a una audiencia de la corte de inmigración el pasado 7 de febrero. Según la organización, el inmigrante fue trasladado al Loma Linda University Hospital donde entró en coma.

“Posteriormente murió por complicaciones”, indica el boletín. Cuatro días después, nació su primer hijo. “En una decisión que desconcierta, los funcionarios de inmigración ordenaron que José fuera encerrado en una cama de hospital mientras estaba en coma”, reclamó CHIRLA.

La organización denunció además que la familia del fallecido no recibió información por lo sucedido por aproximadamente 24 horas. “La familia exige una explicación completa a GEO (la empresa que es dueña de la cárcel de Adelanto), ICE y DHS sobre las circunstancias que llevaron a la muerte prematura y repentina de José mientras estaban bajo su custodia y bajo su cuidado”, menciona el grupo.

CHIRLA realizará una conferencia de prensa este miércoles para dar más información sobre el caso y exigir al gobierno más detalles sobre lo sucedido a Ibarra. Su viuda y familiares dijeron que asistirán.

Ni el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), ni la empresa GEO Group, han confirmado el fallecimiento de Ibarra. En un comunicado, la dependencia federal solo mencionó su encuentro con la justicia y que es un mexicano que ingresó a EEUU sin autorización en julio de 1996.

La agencia dice que el 24 de mayo de 2018, el dreamer fue convicto de un delito grave, por huir de un oficial de tránsito mientras conducía de manera imprudente. Tras pasar ocho meses en la prisión estatal en Corcoran, en California, las autoridades migratorias tomaron su custodia el pasado 29 de enero.

Fue transferido a la cárcel de Adelanto en espera de un proceso de deportación. ICE menciona que el joven fue "liberado" el 22 de febrero “con respecto a preocupaciones humanitarias”. Sin embargo, activistas reclaman que se trataba del estado de coma en el que se encontraba el dreamer.

Las otras tres muertes de migrantes

Esta muerte se produce en medio de la decisión de la ciudad de Adelanto de finalizar su contrato con las autoridades de inmigración y la compañía privada de prisiones GEO con el fin de cerrar así el centro con más indocumentados del estado. Al momento, el futuro de la cárcel de Adelanto sigue en vilo. La instalación se ha visto plagada de acusaciones de maltrato, negligencia y abusos.

Desde su apertura en 2011 ha estado en el ojo del huracán porque ahí han fallecido siete migrantes.

Pero el 2018 fue el período en que más muertes se registraron. Antes que José Ibarra, el hondureño Vicente Cáceres falleció la tarde del 31 de mayo de ese año mientras jugaba futbol en la cárcel de Adelanto. Su viuda María Isabel Juárez, aseguró a Univision 34 que su marido no estaba enfermo, como lo indica ICE, y duda que él haya muerto por una deficiencia cardiaca durante un partido de balompié, según cita un reporte preliminar.

Dos meses antes, Osmar Epifanio González Gabda, de 32 años y originario de Nicaragua, murió luego de que seis días antes fuera hospitalizado tras intentar ahorcarse.

Mientras que Sergio Alonso López, un inmigrante mexicano de 55 años, falleció el 13 de abril de ese año después de que empezara a vomitar sangre. De acuerdo con las autoridades, el detenido tenía graves problemas de salud relacionados con el abuso de alcohol y la dependencia a los opioides.


Un reporte de la organización Disability Rights California (DRC) señala que ICE y los funcionarios de GEO Group habrían ocultado varios intentos de suicidio en esa cárcel y advierte sobre la sospecha de que algunos se debieron a los maltratos que ocurren en ese lugar.

En tanto, inspectores del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) descubrieron que la atención médica es inadecuada y que hay distintas violaciones graves de las normas de detención en esa cárcel. Esto se suma a una larga lista de acusaciones, incluyendo agresiones físicas contra los detenidos y las muertes de tres migrantes desde marzo de 2017.

Tanto ICE como GEO responden que han acatado las preocupaciones citadas en los informes y aseguran que ofrecen a los detenidos un trato digno que cumple con los estándares del gobierno federal.

En vilo el contrato en cárcel de Adelanto

Aún no está claro si la polémica prisión ubicada en el condado de San Bernardino dejará de recibir a personas arrestadas por ICE, así como otros bajo su custodia como los solicitantes de asilo.

Si eso ocurre, la segunda zona metropolitana de Estados Unidos con más indocumentados (se calcula que aquí viven alrededor de un millón) se quedaría sin una cárcel para migrantes. Solo tendría una instalación de procesamiento en el centro de Los Ángeles.

El problema se ha complicado para ICE porque el Sheriff del condado de Orange anunció hace unos días que también planea rescindir un acuerdo con la agencia migratoria por el cual acomoda actualmente unos 958 migrantes en dos prisiones, Theo Lacy y James Musick. El contrato vence el 1 de agosto.

La cárcel de Adelanto tiene una capacidad para alojar hasta 1,940 detenidos. Es administrada por GEO Group, que cobra 113.51 dólares diarios por cada una de las 1,455 camas, una tarifa que baja a $43.77 si aumenta el espacio requerido. En 2015 amplió el centro para recibir mujeres.

Entre junio de 2017 y octubre de 2018, ICE alojó en ese centro a unos 10,000 detenidos de más de 100 países de origen, según un análisis de la Procuraduría general de California. El 35% de estos eran de México. El segundo grupo más grande (22%) eran personas provenientes de India y el tercero de Guatemala (10.3%).

El promedio de estadía en ese lugar era de 60 días, pero un migrante permaneció ahí 472 días, según el informe de la Fiscalía californiana.

En fotos: Así es el centro de detención para inmigrantes más grande de California

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