El Congreso aún no sabe qué hacer con los dreamers a seis días de que se cumpla el plazo sobre el presupuesto

En la Cámara de Representantes el escenario no fácil para Donald Trump, por eso crítica y apela al apoyo de Pelosi, para mover votos demócratas que respalden su plan migratgorio de cuatro pilares que presentó el martes en el Congreso.
2 Feb 2018 – 2:08 PM EST

A seis días del vencimiento del plazo para que el Congreso apruebe el presupuesto, impida un cierre del gobierno y tome una decisión sobre el futuro de DACA, demócratas y republicanos no saben todavía qué harán con los dreamers y revisan sus planes a puerta cerrada.

Al mismo tiempo, el presidente Donald Trump presiona a través de su cuenta en la red social Twitter para que la oposición respalde su plan migratorio que ofrece la ciudadanía para 1.8 millones de dreamers, pero deja fuera a más de 9 millones de indocumentados.

En la Cámara de Representantes, las reuniones están siendo lideradas por el comité judicial, presidido por el republicano Bob Goodlatte (Virginia), un aliado del presidente. En el Senado, un grupo bipartidista de 39 miembros, que apoyó una resolución para extender el presupuesto hasta el 8 de febrero, mantiene los canales de comunicación abiertos, pero sin que hasta ahora "hayan tomado decisiones finales", dijo a Univision Noticias una fuente conocedora de las pláticas.

El martes, durante su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Congreso, Trump pidió la unidad bipartidista para negociar una reforma urgente del sistema migratorio sobre un plan basado en cuatro pilares:


  1. Un camino a la ciudadanía para 1.8 millones de dreamers.
  2. La construcción del muro en la frontera con México y el fin de la inmigración indocumentada.
  3. Reducir la inmigración legal, terminar con la lotería de visas y establecer un sistema de méritos para futuros inmigrantes.
  4. Reducir la reunificación familiar que Trump y los republicanos ultraconservadores denominan "inmigración en cadena".


Reacciones inmediatas

El representante Steve Scalise (republicano por Luisiana), que está a cargo de contar los votos de su partido, dijo el miércoles que "va a requerir trabajo de nuestra parte para construir un consenso", y recordó que el año pasado tardaron "semanas y semanas" en elaborar una iniciativa de ley fiscal.

Por su parte, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Charles Schumer (Nueva York), ha acusado a Trump de utilizar a los dreamers como un "instrumento para destrozar nuestro sistema de inmigración legal", señalando que el plan migratorio del mandatario se trata de “una lista de deseos que los sectores intransigentes contrarios a la inmigración han defendido durante años”.

El jueves Trump acusó a través de un tuit a los demócratas de no estar haciendo nada por DACA. “Nancy Pelosi y Chuck Schumer tienen que moverse rápido o te decepcionarán de nuevo. Tenemos una gran oportunidad de hacer un trato o, ¡culpemos a los demócratas! El 5 de marzo se acerca rápidamente”, apuntó.


Un mes más de espera

Una fuente republicana dijo que en la Cámara Baja las negociaciones por ahora van encaminadas a extender el presupuesto por otras cuatro semanas para evitar un nuevo cierre del gobierno, mientras que "la negociación sobre DACA continúa".

Precisó, además, que de todas las iniciativas de ley sobre los dreamers presentadas hasta el momento, el plan patrocinado por los representantes Goodlatte y Raúl Labrador (Idaho), "tiene un buen chance de ser aprobado".

Si bien no se trata de un "producto final", añadió, "será usado para las negociaciones con el Senado".

El Caucus Congresional Hispano confirma las reuniones privadas. "Las conversaciones están siendo lideradas por los números dos de cada bancada", dijo a Univision Noticias Carlos Paz, portavoz del Caucus.

Para los demócratas la clave para que la Cámara actúe y se ponga de acuerdo con el Senado es aumentando la presión sobre presidente del Congreso, Paul Ryan (republicano por Wisconsin). "Si no hay presión nada se mueve en el pleno", dijo Paz.

El 5 de marzo, fecha límite

La fecha del 5 de marzo fue fijada por el propio Trump cuando canceló DACA en septiembre. Pero desde el 9 de enero el programa permanece activo temporalmente después de que un juez federal de California ordenara que se mantenga mientras se resuelven varias demandas en contra de la decisión del presidente.

El plan Goodlatte-Labrador ( Securing America’s Future Act, Asegurando el Futuro de América H.R. 4760), presentado el 11 de enero, cuenta con el apoyo de Trump. La iniciativa propone legalizar a los dreamers protegidos por DACA y que los beneficiarios accedan a un permiso migratorio que les autorice a permanecer en el país sin ser deportados durante tres años. Al término de ese plazo, podrán renovar indefinidamente la autorización de permanencia, pero no menciona una green card o residencia legal permanente que les permita convertirse en ciudadanos estadounidenses.

El plan, además, incluye los cuatro pilares del proyecto de la Casa Blanca de Trump.

"Los republicanos saben y esperan que haya cambios a esta iniciativa, lo cual sería inteligente sabiendo que en el Senado necesitan apoyo demócrata", dijo la fuente. “Y también cuando vaya a (comité de) conferencia” en caso de que las cámaras aprueben versiones distintas.


Cuesta arriba

En la Cámara de Representantes el escenario no fácil para Trump, por eso crítica y apela al apoyo de Pelosi para mover votos demócratas que respalden su postura. "No tiene asegurado todos los votos republicanos porque el ala ultraconservadora se niega a darle una amnistía a los dreamers", dice otra fuente conocedora de las negociaciones que tampoco quiere mostrarse. "Menos aún un camino directo a la ciudadanía", como pide el presidente.

Para convencer a Pelosi, el presidente tendrá que hacer algo más que publicar tuits criticando a la líder de la minoría demócrata. La representante por California dijo el miércoles que Trump, en su discurso sobre el Estado de la Unión, empleó "palabras ofensivas, ignorantes y prejuiciosas" para hablar de inmigración. Y la legisladora Michelle Lujan Grisham, quien preside la bancada hispana del Congreso, añadió que los comentarios del mandatario fueron dirigidos a "inflamar las tensiones sobre los inmigrantes" y provocar a la base conservadora del mandatario, pero que simultáneamente dañaron las negociaciones con la oposición en el Congreso.

La pregunta ahora es si de verdad las negociaciones están dañadas o si todo forma parte de un duro proceso político para llegar a un acuerdo, en el que ambos bandos deberán ceder algo más de que han dicho hasta ahora.

"La mayoría de los estadounidenses respaldan una reforma integral de inmigración", recuerda Roberto Izurieta, director de programas de América Latina y Campañas Políticas de la Universidad George Washington. "El plan de Trump es parcial, deja afuera a muchos que necesitan (regularizar sus permanencias) y endurece demasiado (los requisitos para la inmigración legal). Pero, como toda reforma importante, requiere, en realidad, de un trabajo bipartidista”.

"Me parece muy bueno que estemos hablando del tema y que el presidente mencione la necesidad de una reforma, de la necesidad de asegurar a los dreamers. Ojalá sea el principio y se llegue a un acuerdo integral", añadió Izurieta.

Respecto al apoyo de los demócratas en el Senado, Izurieta precisó que el presidente no necesita de la totalidad de la bancada de la oposición para aprobar un proyecto de ley, sino de diez. "A eso apunta", dijo. Pero también señaló que el haber asociado inmigración y crimen, como lo hizo el martes cuando se dirigió al Congreso, "fue una ofensa, un insulto y debe ser rechazado".

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