Annie Ramos, de 22 años y esposa del sargento Matthew Blank, fue puesta en libertad la tarde de este martes, según publicó el diario The New York Times y confirmaron fuentes a N+Univision. Ramos permaneció cinco días en un centro de detención de inmigrantes. La joven, una estudiante universitaria sin antecedentes penales, había sido arrestada por agentes de ICE el 2 de abril mientras realizaba trámites para obtener su identificación como cónyuge de un militar en Fort Polk.
Annie Ramos, esposa de un militar estadounidense, fue liberada del centro de detención para inmigrantes
El caso de la pareja recién casada generó una ola de reacciones en redes sociales que sirvieron para que la joven fuera liberada la tarde de este martes.
Pese a haber iniciado trámites legales para regularizar su situación, Ramos fue detenida debido a una orden de deportación emitida en 2005, cuando tenía apenas 22 meses de edad. En aquel momento, sus padres no atendieron los procesos de regularización y la orden fue emitida para toda la familia. El arresto del jueves pasado ocurrió frente a su esposo, quien se preparaba para un próximo despliegue con las Fuerzas Armadas.
El sargento primero Matthew Blank contó que llevó a su esposa, Annie Ramos, de 22 años, a su base en Fort Polk, Luisiana, para que pudiera iniciar el proceso para recibir prestaciones militares y dar pasos hacia la obtención de la residencia permanente. La pareja se casó en marzo.
Agentes federales de inmigración detuvieron a Ramos como parte de las deportaciones masivas del gobierno del presidente Donald Trump, el cual, según expertos legales, ha dejado de lado la práctica del Departamento de Seguridad Nacional de mostrar indulgencia hacia las familias de miembros de las fuerzas armadas.
“Nunca imaginé que intentar hacer lo correcto llevaría a que me la arrebataran”, comentó Blank, de 23 años, en un comunicado a The Associated Press. “Lo que se suponía que sería la semana más feliz de nuestras vidas se ha convertido en una de las más difíciles”.
La detención de Ramos fue reportada en primera instancia por The New York Times y de inmediato cobró relevancia en redes sociales.
La liberación se produjo tras la vertiginosa difusión del caso en medios nacionales y la intervención directa del senador Mark Kelly (Arizona). El estado de donde es originaria la familia Matthew Blank. El senador Kelly confirmó haber gestionado el caso ante el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, para agilizar la salida de la joven del centro de detención en Basile, Luisiana.
Ramos ingresó a Estados Unidos en 2005, cuando tenía menos de 2 años. Ese mismo año, su familia no se presentó a una audiencia de inmigración, lo que llevó a un juez a emitir una orden final de expulsión, según el DHS.
“Ella no tiene estatus legal para estar en este país”, indicó el DHS en una declaración enviada por correo electrónico. “Este gobierno no va a ignorar el Estado de derecho”.
En 2020, Ramos solicitó inscribirse en el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, también conocido como DACA, pero su esposo afirma que su solicitud ha permanecido “en el limbo” en medio de disputas legales para poner fin al programa.
En abril del año pasado, el DHS eliminó una política de 2022 que consideraba el servicio militar de un familiar inmediato como un “factor atenuante significativo” al decidir si se debían o no emprender acciones de control migratorio. La nueva política del gobierno establece que “el servicio militar por sí solo no exime a los extranjeros de las consecuencias de violar las leyes de inmigración de Estados Unidos”.
Antes de la campaña de deportaciones masivas del gobierno de Trump, el DHS por lo general permitía que los cónyuges de militares en servicio activo obtuvieran estatus legal mediante políticas como el permiso de permanencia en el país y la acción diferida, que los reclutadores militares promueven, según Margaret Stock, experta en derecho migratorio militar.
El caso de Ramos habría sido fácil de resolver en el pasado, señaló Stock, pero ahora el DHS parece estar enfocándose en detener a integrantes de familias militares cada vez que surge la oportunidad, incluso cuando intentan solicitar estatus legal, como Ramos.
“No tiene ningún sentido: ¿los van a arrestar por cumplir la ley? Eso es estúpido”, indicó Stock. “Es malo para la moral, altera la preparación de los soldados”.
En septiembre, más de 60 miembros del Congreso escribieron al DHS y al Departamento de Defensa de Estados Unidos para advertir que los arrestos de familiares de personal militar y de veteranos estaban “traicionando sus promesas a los militares que desempeñan un papel clave en la protección de la seguridad nacional de Estados Unidos”.
Al ser liberada, la Sra. Ramos expresó su agradecimiento, mientras que el sargento Blank manifestó su alivio para enfocarse en su servicio al país. "Me siento completo y listo para servir. "Este también es el país de ella", afirmó el militar.







