null: nullpx

Día de las Madres en Nicaragua salpicado de sangre: al menos 13 muertos y decenas de heridos por ataques y represión

Una multitudinaria marcha en Managua en honor a las madres que perdieron a sus hijos en las recientes protestas fue fuertemente reprimida también dejando decenas de heridos. También hubo muertos en Estelí y en Masaya. Por otra parte, la policía denunció la muerte de dos miembros de la Juventud Sandinista en un ataque de encapuchados.
31 May 2018 – 1:39 AM EDT

MANAGUA, Nicaragua.- Grupos armados simpatizantes del presidente Daniel Ortega y efectivos de la Policía Nacional reprimieron con armas de fuego la mayor demostración cívica en contra del gobierno sandinista realizada en estos 43 días ininterrumpidos de protestas en Nicaragua: la marcha de las “Madres de Abril”.

Choques entre civiles y fuerzas represivas dejaron al menos 11 muertos, en su mayoría jóvenes, según indicó el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh). La mayoría de los fallecidos acompañaban a las mujeres este 30 de mayo cuando se celebra el día de las madres en el país centroamericano. En otros enfrentamientos por el resto del país se contaron al menos otros cinco fallecidos: cuatro en Estelí, en el noreste del país,masaya y uno en Masaya, cerca de la capital.

Posteriormente, en otro comunicado, el ejército confirmó dos muertes más (dos civiles herido por armas de fuego) y ocho heridos que fueron atendidos en el Hospital Militar, entre ellos seis policías.

De los fallecidos confirmados por el Cenidh, hay seis que fallecieron en Managua (entre ellos un joven de 15 años), cuatro en la ciudad norteña de Estelí y uno en Masaya.

La manifestación de la capital partió desde la rotonda Jean Paul Genie, sobre Carretera Masaya, una de las principales vías de acceso a Managua. Centenares de miles de personas desbordaron los ocho carriles de la autopista y se dirigieron hacia la Universidad Centroamericana (UCA), donde las madres de las víctimas de la represión —que deja cerca de 80 muertos— tenían previsto culminar su expresión de luto en esta fecha habitualmente festiva, y demandar al gobierno justicia por los asesinatos de su hijos.


Aunque el régimen Ortega y su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo han reprimido las protestas opositoras durante abril y mayo, en este tiempo habían evitado confrontar las tres marchas multitudinarias previas convocadas por el sector privado, la iglesia católica y los universitarios.

La movilización de este 30 de mayo rebasó a las anteriores con creces, en un recorrido de 2.5 millas (4 kilómetros) que los manifestantes caminaron sin ningún temor. Lo impensable sucedió a las 4:40 de la tarde, cuando la marcha estaba a escasa distancia de finalizar.

Paramilitares y efectivos policiales estaban apostados en las inmediaciones del Estadio Nacional de béisbol Dennis Martínez, cerca de la Avenida Universitaria. Algunos jóvenes que participaban en la marcha se enteraron de la presencia armada y decidieron ir a corroborar. Al llegar a la zona del estadio comenzó el violento enfrentamiento sin quedar claro qué elemento lo detonó.

Al propagarse la noticia de la confrontación, más jóvenes abandonaron la movilización para apoyar a sus compañeros. Decenas de motorizados también acudieron al frente de batalla. Minutos después regresaban con heridos a cuestas. Univision Noticias estuvo en la zona del conflicto, en el portón principal de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), donde los paramédicos atendían a las primeras víctimas.

Un joven de 14 años con un balazo en la cara. Otro con una herida de AK-47 en la cabeza. Más muchachos desvaneciéndose en ambulancias y camionetas. Lesiones pavorosas que salpicaban sangre y provocaban horror entre los manifestantes que se dispersaron cuando una ráfaga de unos 20 disparos impactó en la barricada recién levantada frente al portón principal de la UNI y en algunas personas.

Doctores de los hospitales privados Bautista y Vivian Pellas confirmaron a Univision Noticias la noche de este miércoles que al menos fallecieron cuatro personas. Dos en cada centro hospitalario. Los fallecidos del Bautista son Edgar Guevara Portobanco, 38 años, con una lesión cardiovascular a causa de una bala y Francisco Reyes Zapata, 33 años, con exposición de masa encefálica.

En el Vivian Pellas murieron Maycol González Hernández y Daniel García Reyes, según confirmó el Cenidh, mientras que Orlando Córdoba de 15 años falleció en el hospital Fernando Vélez Paiz. Esa organización también confirmó la muerte de Jorge Guerrero Rivas quien fue abatido delante de su madre cuando concluía la marcha frente a la UNI.

En el hospital del ejército fallecieron Heriberto Manuel Pérez y Kevin Antonio Kuti Reyes, mientras que los fallecidos en Estelí son Alberto Obregón, Dodany Castiblanco, José Manuel Quintero y Jairo Antonio Osorio y el de Masaya Carlos Manuel Díaz, informó el Cenidh.

En los hospitales de Managua los heridos de bala suman más de 45. Uno de los heridos en el Vivian Pellas sufre muerte cerebral. Quienes no resultaron heridos se refugiaron en el campus de la UCA, y los campesinos que llegaron a la capital se resguardaron en la Catedral Metropolitana de Managua.

"¡Masacre! disparan ráfagas contra manifestantes pacíficos", denunció el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, en redes sociales.

La UCA condenó los ataques a través de un comunicado. La universidad informó que alrededor de 5,000 personas se refugiaron en el campus ante el asedio de los paramilitares y las turbas.

“Esto es una irracionalidad, es un salvajismo… esto ya se fue de las manos”, dijo el rector de la UCA y sacerdote jesuita, José Idiáquez. “Creo que el señor Ortega y la señora Murillo se han aferrado tanto al poder, que el poder emborracha. Hay que reconocer que este pueblo está harto, cansado, y que no es matándonos que van a resolver el problema, a menos que ya sea una decisión de matar al pueblo”, dijo.

En paralelo a las marcha en la capital nicaragüense, ocurrieron disturbios en otras ciudades: Estelí, Masaya, Juigalpa y Chinandega. En un ataque por la mañana a una caravana sandinista en la carretera panamericana Norte hubo otro fallecido y 22 lesionados, según denunció el alcalde de Estelí, Francisco Valenzuela.

Amnistía Internacional, que este martes presentó en Managua un informe en el que plantea que el régimen Ortega-Murillo ha desatado una “estrategia letal de represión contra manifestantes”, condenó los actos de violencia de este miércoles.

“La simulación del gobierno del presidente Daniel Ortega ha alcanzado hoy niveles de perversión inconcebibles. Por la mañana su gobierno firmaba un acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para la creación de un Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes para investigar las graves violaciones de derechos humanos cometidas hasta ahora, y por la tarde se atacaba violentamente una marcha multitudinaria convocada por las madres de jóvenes ejecutados en el contexto de las protestas”, expresó Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

Pocos kilómetros al norte, el comandante Daniel Ortega y Rosario Murillo asistieron a un mitin político que denominaron una “Cantata a las madres nicaragüenses”. Ortega dijo al público —nutrido por los empleados públicos— que “Nicaragua nos pertenece a todos y aquí nos quedamos todos”, en una contestación al grito de los ciudadanos de “que se vayan”.

“Nicaragua no es propiedad privada de nadie, la dueña de Nicaragua somos todos los nicaragüenses independientemente del pensamiento político, del pensamiento religioso, del pensamiento ideológico”, remarcó Ortega, al mismo momento que sus paramilitares y tropas masacraban a los manifestantes.

Las declaraciones de Ortega parecían responder al adelanto de los comicios solicitado públicamente por dos de los empresarios más exitosos de Nicaragua, Carlos Pellas, dueño del Grupo Pellas, y Roberto Zamora, presidente del Banco Lafise.

El subdirector de la Policía Nacional, Francisco Díaz, declaró a medios oficialistas que por la tarde "sujetos encapuchados, atacaron con armas de fuego y morteros a familias que participaban" en el acto del gobierno en Managua, "resultando 12 personas lesionadas, entre ellas cinco policías".

"De estos 12 heridos ya se ha confirmado la muerte de dos compañeros de la juventud sandinista" (progobierno), añadió el funcionario policial.


Acepta la Comisión Internacional de la Verdad

Mientras la marcha de las “Madres de Abril” iniciaba en Managua, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) informó que el gobierno de Ortega-Murillo aceptó la instalación de un Grupo Internacional de Expertos Independientes para la investigación de los hechos de violencia desde 18 de abril.


El grupo internacional será integrado por cuatro expertos independientes “de alto nivel técnico” y trayectoria reconocida en protección de derechos humanos, que serán seleccionadas por la CIDH y designados por el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro.

La noticia fue recibida con beneplácito por las madres de las víctimas, que han expresado su desconfianza en el sistema judicial nicaragüense. Pero el alivio no duró mucho. La represión que se pronlongó hasta la madrugada del jueves, volvió a cegar vidas, hijos de otras madres que llegaron a la marcha a acompañar a las madres que ya habían perdido hijos. Más asesinados, más dolor, más bala y más impunidad en el día de las madres. En las redes sociales ya le llaman la “masacre del 30 de mayo”.

'Día de la Madre' en Nicaragua: el festejo da paso al luto por la muerte de jóvenes en las protestas (fotos)

Loading
Cargando galería
Publicidad