"Con una jeringa me marcaron el brazo": un adolescente denuncia torturas de la policía en Nicaragua

El joven de 14 años denunció ante organismos de derechos humanos que ocho agentes lo retuvieron cuando iba a la escuela, lo golpearon y le tatuaron las siglas del FSLN, el partido del presidente Daniel Ortega.
23 Ago 2018 – 8:12 PM EDT

MANAGUA, Nicaragua.- Un joven de 14 años denunció este miércoles que un grupo de ocho antimotines de la Policía Nacional de Nicaragua lo detuvo el día anterior cuando el estudiante se dirigía a su escuela y lo encerraron en un quiosco policial del Distrito V de la ciudad de Managua para torturarlo.

“Con una jeringa me marcaron en el brazo las letras FSLN”, denunció la víctima ante organismos de derechos humanos. Las iniciales corresponden a las del Frente Sandinista de Liberación Nacional, el partido político de Daniel Ortega.


El caso de este adolescente engrosa el compendio de violaciones a los derechos humanos ocurridas en Nicaragua desde el 18 de abril, fecha en que comenzó una ola de protestas ciudadanas contra el gobierno de Ortega, que ha reprimido las protestas sociales. El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) ha contabilizado contabiliza 317 muertos, miles de heridos, más de 400 presos políticos y un número indeterminado de desaparecidos, la mayoría de manos de policías y grupos armados afines al gobierno, según organismos internacionales.

El menor de edad se dirigía el mediodía de este martes al instituto público Salvador Mendieta, ubicado en la periferia del Centro Comercial Managua, uno de los centros de compras más antiguos de la capital. Dentro de ese perímetro se ubica la estación V de la Policía Nacional.

“Al cruzar la calle miré una camioneta de la DOEP (Dirección de Operaciones Especiales de la Policía) con ocho oficiales. En lo que me voy cruzando, uno de los antimotines me agarró. En el quiosco me dijo: ‘Esto es lo que le pasa a los sapos (traidores)'”, relató el adolescente.

“Me ardía mucho”

El menor de edad, que pidió que no se publicara su nombre para proteger su identidad, recibió dos puntapiés en sus muslos y fue encañonado con un rifle AK-47, según su testimonio. “La herida me la hicieron con una jeringa que tenía un líquido que me ardía mucho. Mientras me ponían esas letras, los otros policías se burlaban. Cuando terminaron me limpiaron con limón y con vinagre”, detalló con conmoción el joven a Univision Noticias.


Los oficiales interrogaron también al adolescente. Le preguntaron si conocía a Lester Alemán, el líder universitario que emplazó cara a cara al presidente Daniel Ortega en la primera sesión del Diálogo Nacional. De acuerdo a la madre del menor de edad, su familia participó en uno de los plantones ciudadanos contra el gobierno sandinista en la rotonda Jean Paul Genie y no descarta que los antimotines le preguntaron a su hijo sobre Alemán, ya que su hija mayor estudia en la Universidad Centroamericana (UCA), la misma casa de estudios del líder universitario.

“Me preguntaron si conocía a Lester Alemán, y aunque lo conociera nos les iba a decir nada”, relató el adolescente. Hace dos semanas, este estudiante de primer año de secundaria ya había sido detenido por oficiales en la misma zona. Según cuenta, lo retuvieron porque portaba una gorra color azul y blanco, el color de la bandera de Nicaragua que suele predominar en las manifestaciones contra el gobierno de Ortega. Aunque la gorra era de la National Basketball Association (NBA), los policías le ordenaron al adolescente quitársela. La siguiente detención ocurrió este martes cuando fue herido con la jeringa.

El menor fue liberado después que los oficiales le marcaron el brazo. Sin embargo, antes de soltarlo, lo amenazaron de muerte si se atrevía de denunciarlos. Debido a eso, la denuncia interpuesta ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) se hizo manteniendo en reserva las identidades del menor y la madre.

“Esto demuestra, una vez más, las violaciones absolutas que hay en este país. No se respetan los derechos de los niños y adolescentes perpetrados por esta policía genocida”, criticó Marcos Carmona, director de la CPDH. “No se conforman con apresar a los jóvenes, con torturarlos, sino que cometen estos actos degradantes. Este caso demuestra el nivel de adoctrinamiento de la policía, una institución que no protege ni garantiza los derechos humanos”, agregó el defensor de derechos humanos.

10% de las víctimas en Nicaragua son menores de edad

La madre del adolescente pidió ayuda a hospitales privados para poderle realizar un examen de sangre a su hijo “porque no sabemos si esa jeringa estaba contaminada”. La mujer descartó asistir a un centro hospitalario público por temor a represalias.


La vocería de la policía nacional no respondió a las consultas de Univision Noticias sobre este caso. Por su parte, la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), la doctora Vilma Núñez, dijo que además de constituir tortura física y psicológica, este hecho es una violación a los derechos de la niñez.

“Daniel Ortega se ha convertido en el Herodes de Nicaragua”, dijo Núñez a Univision Noticias. Los organismos de derechos humanos han calculado que el 10% de las víctimas mortales durante estos cuatro meses de crisis sociopolítica son menores de 18 años.

La presidenta del Cenidh catalogó como “una maniobra para implantar terror” el que la policía haya marcado la piel del adolescente. “Son características casi que del régimen nazi. Este gobierno ha tenido un comportamiento de espionaje, de persecución casa a casa, de torturas. La única diferencia que los nazis era por raza y aquí por orientación política. Aquí nada está normal”, comparó Núñez.

Desde que el gobierno de Daniel Ortega finalizó la denominada la “operación limpieza”, que desarticuló los tranques y barricadas en todo el país con violencia policial y paramilitar, toda su maquinaria de comunicación insiste que “el país ha recuperado la normalidad” alterada por “los golpistas y terroristas”.

Aunque hay circulación vehicular en las calles, Managua y las principales ciudades del país continúan siendo parajes fantasmas después de las ocho de la noche. El gobierno extendió un permiso especial para bares y restaurantes para poder operar y vender licor hasta las cinco de la madrugada. Sin embargo, la clientela es nula pasadas las diez de la noche por temor debido a que hay paramilitares que patrullan las calles en camionetas doble tracción.

Durante las últimas dos semanas, se han reportado redadas de capturas selectivas por parte de la policía y los paramilitares contra manifestantes y líderes ciudadanos. El pasado lunes, los paramilitares secuestraron a Carlos Cárdenas, asesor técnico de unos de los obispos mediadores de la Conferencia Episcopal de Nicaragua. Santiago Fajardo, hermano de unos presos políticos del gobierno de Ortega, fue también apresado este miércoles. Los casos se suceden uno a otros y en las redes sociales se replican vídeos de operativos de captura.

“A todos los padres de familia que hemos estado enviando a nuestros hijos a la escuela, esto no es normal. Nuestros hijos corren riesgo porque los pueden torturar como le pasó al mío”, advirtió la madre del adolescente marcado con las siglas del FSLN.

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