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Cambio Climático

Un diluvio que duró 45 días: así fue como la megatormenta 'ARk' convirtió las calles de California en ríos

Era la víspera de Navidad de 1861 y la ciudad de San Francisco había recibido casi 30 pulgadas de lluvia, las avenidas de Sacramento se transformaron en ríos con fuertes cauces y en el Valle Central se había formado un lago de 300 millas de longitud por casi 20 de ancho. Los expertos pronostican que este fenómeno se repita cada 100 o 200 años y aseguran que podría golpear de nuevo a California en cualquier momento.
29 Feb 2020 – 09:52 PM EST

SAN FRANCISCO, California. - La Bahía de San Francisco está a un día de que termine el febrero más seco de los últimos 150 años. La última vez que la región expimentó este fenómeno aún se sentían los estragos de la megatormenta 'ARk'.

En aquella ocasión, durante 45 días y 45 noches el agua cayó del cielo en forma de lluvias torrenciales que parecían no tener fin. Corría la víspera de la Navidad de 1861 y durante más de seis semanas, los californianos experimentaron algo que solo habían leído o escuchado en los relatos bíblicos del diluvio.

Una serie de devastadoras tormentas azotó con furia toda la costa oeste de Estados Unidos. Cuando el diluvio terminó, sobre la ciudad de San Francisco habían caído casi 30 pulgadas de lluvia, las calles de Sacramento se habían transformado en ríos con fuertes cauces y en el Valle Central se había formado un lago de 300 millas de longitud por casi 20 de ancho que un mes atrás no existía.

Archivos recopilados por el Servicio Geológico Nacional (USGS) relatan que la magnitud de la megatormenta obligó a cambiar de manera temporal la capital del estado de Sacramento a San Francisco, obligando al entonces gobernador Leland Stanford a remar hasta el Área de la Bahía para celebrar su ceremonia de toma de posesión.

El recuento de la catástrofe también quedó documentado en el libro “Up and Down California”. Su autor, William Brewer, escribió en sus notas del 19 de enero de 1862 lo siguiente: “Sacramento y muchas otras ciudades están inundadas (…) El gran Valle Central está bajo el agua, miles de granjas están anegadas y el ganado está muriendo y ahogándose”.

Si bien este inicio de 2020 la madre naturaleza libró a California de severas inundaciones, escenarios como el arriba descrito se han repetido en el estado por lo menos en siete ocasiones en los últimos 2000 años. Hoy en día, los científicos y expertos en el clima también les han dado un nombre: las megatormentas 'ARk'.

Estos fenómenos en realidad son una serie de potentes ríos atmósfericos que recogen vapor de agua en el Océano Pacífico y lo trasladan hacia la costa oeste de Estados Unidos, por lo que pueden causar una devastación tres veces más grande a la que suponen dejará el megaterromoto conocido como “The Big One” cuando sacuda a California.

Las pérdidas económicas que una tormenta 'ARk' puede dejar en California ascenderían a 725,000 millones de dólares, según las estimaciones del USGS.

Y es que además de las prolongadas lluvias, la fuerza extrema de los ventarrones provocaría que aumentaran las dimensiones de la catástrofe. En algunas regiones de California las ráfagas tendrían fuerza de huracán con promedios de 125 millas por hora, mientras que en el resto del estado, la velocidad de los vientos no bajaría de 60 mph.

Esta combinación de lluvia con vientos huracanados abriría el camino para que cientos de deslaves arrasen con caminos, carreteras y viviendas por igual a lo largo y ancho del estado, detalla el reporte.

¿Cuándo llegará?


Pese a todos los avances científicos y tecnológicos que existen en la actualidad, sigue siendo imposible predecir un fenómeno de esta naturaleza de la misma forma en la que se pronostican las tormentas tropicales, ciclones y huracanes.

Sin embargo, los expertos coinciden en algo: pueden y volverán a ocurrir. La profesora Lucy Jones, científica en jefe del Proyecto de Demostración de Emergencias Múltiples del USGS, habló sobre esto cuando presentó los resultados de su reporte.

“La última vez que la vimos (una tormenta “ARk”) fue en 1861. Tenemos evidencia geológica recopilada en los depósitos del subsuelo que indica que tormentas incluso mayores a la de 1861 han ocurrido una vez cada 300 años. En los últimos 1,800 años tenemos registro de seis eventos similares. Con estos datos, creemos que esta megatormenta ocurrirá alrededor de cada 100 o 200 años, lo que la pone en la categoría de desastres junto con los grandes terremotos de la falla de San Andrés”, explicó la experta.

Durante los primeros días de 1995, por ejemplo, un potente río atmosférico empezó a formarse en las aguas del Océano Pacífico en el norte de California. Para la segunda semana de enero de ese año, la columna de vapor de agua que se extendía desde Hawaii hasta la costa continental comenzó a azotar con fuerza el condado de Sonoma y las lluvias torrenciales que ese fenómeno trajo consigo provocaron que el afluente del Russian River se saliera de su cauce por 7 días seguidos, inundando en su totalidad la localidad de Guerneville.

Al día de hoy han pasado poco más de 159 años desde que la última megatormenta “ARk” devastó en su totalidad al estado de California, al grado de dejarlo en la bancarrota . Al igual que el megaterremoto llamado “The Big One”, los científicos coinciden en que estamos acercándonos al umbral para que el nuevo diluvio, o “The Other Big One”, deje caer su furia sobre el estado dorado.

¿Estamos preparados?


Proyecciones de escenarios como el de 'ARk' se hacen precisamente para prevenir y reducir las dimensiones de la catástrofe. Sin embargo, la infraestructura creada durante el último siglo aún no ha sido puesta a prueba frente a fenómenos que puedan causar una devastación similar a la que dejaría el paso de esa megatormenta.

En las últimas cuatro décadas tan solo el norte de California ha sufrido pérdidas económicas por casi 43,000 millones de dólares debido a las inundaciones y daños a la infraestructura causados por los ríos atmosféricos.

Para las zonas costeras de Oregón y el norte de California, los ríos atmosféricos son los causantes del 99% de todos los daños por inundaciones, advierte un estudio publicado por el Instituto Scripps de Oceanografía de la Universidad de California en San Diego y la Brigada de Ingenieros de las Fuerzas Armadas de EEUU.

El reporte detalla también que más de la mitad de las pérdidas económicas generadas en los últimos 40 años han sido causadas tan solo por 10 ríos atmosféricos, cifra que equivale a unos 23,000 millones de dólares. Los condados con más daños en California entre 1978 y 2017 son Sonoma, Los Ángeles, Marin, Sacramento, Monterey y Napa.

La realidad es que los californianos están muy conscientes de los riesgos de los terremotos, pero muchos menos conscientes de los riesgos que enfrentan por las inundaciones, señaló Jones. La experta agregó que, aunque la posibilidad de ser golpeados por “The Big One” o “The Other Big One” es prácticamente la misma, el daño que dejaría una megatormenta sería hasta tres veces mayor a la de un terremoto.

“Este no será solo un problema de California. El impacto económico se va a sentir a través de todo el país”, advirtió.

Cada nueva temporada de lluvias en las costas de California sirve como recordatorio sobre la necesidad de que los gobiernos locales inviertan más recursos en investigar estos fenómenos meteorológicos para fortalecer las medidas de prevención y mitigar su impacto, especialmente ante la premisa de que estas tormentas aumentarán en intensidad debido al calentamiento de los océanos y el cambio climático.

Un pueblo fantasma: el panorama en Guerneville es desolador tras las inundaciones (fotos)

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