Los senadores republicanos no interrogarán a la profesora Christine Ford: contrataron a una mujer fiscal para que lo haga

Este martes se conoció que el voto de confirmación del juez Brett Kavanaugh, a quien Ford acusa de agresión sexual, se llevará a cabo el próximo viernes, menos de 24 horas después de que ella testifique. No contestará las preguntas de los republicanos, sino las de una mujer cuya identidad aún no ha sido revelada.
25 Sep 2018 – 7:39 PM EDT

Los republicanos del Comité Judicial del Senado han contratado a una fiscal experta en casos de crímenes sexuales para que interrogue a Christine Blasey Ford, la profesora de psicología que ha acusado al juez Brett Kavanaugh de haberla agredido sexualmente cuando tenía 15 años.

En la víspera de la audiencia que –según ha confirmado la abogada de la denunciante– se llevará a cabo ante los miembros del Senado este jueves, los republicanos (todos hombres) han decidido no hacerle preguntas a Ford.


En su lugar van a darle la completa vocería a esta fiscal, cuyo nombre por razones de seguridad no va a ser revelado hasta el día de la audiencia, con el fin de “despolitizar todo el proceso, a diferencia de la politización que hicieron los demócratas en el caso de Anita Hill, explicó a Politico el senador republicano de Iowa, Chuck Grassley.

Sin embargo, ya hay sospechas no confirmadas. El diario The Washington Post, por ejemplo, cita a dos fuentes que sugieren que podría tratarse de Rachel Mitchell, jefa del buró de delitos sexuales en la oficina del fiscal del condado de Maricopa en Phoenix, en Arizona.

Que los 11 senadores hombres de la bancada republicana asaltaran a preguntas a la mujer que ha contado cómo el juez Kavanaugh en una fiesta intentó quitarle la ropa y le tapó la boca para que no gritara, sin duda, iba a revivir imágenes del pasado.


En 1991, los senadores, para entonces todos hombres en ambas bancadas, interpelaron a Anita Hill, una mujer afroamericana que acusaba de abuso sexual a su exjefe Clarence Thomas, nominado a la Corte Suprema de Justicia, dando lugar a una humillante audiencia, que compararon con un interrogatorio policial, en la que se notó la falta de la presencia femenina en la política que gobernaba el país.

Esta reciente estrategia adoptada por los republicanos parece justamente intentar blindar a los senadores de sus propios desmanes al momento de preguntar. De hecho, en una carta personal enviada este lunes a la profesora Ford, Grassley le aseguró que está "comprometido con un trato justo y respetuoso" durante la audiencia.


La presión era inminente. Tan pronto se conocieron las denuncias y se contempló la posibilidad de oír tanto la versión del juez Kavanaugh como la de la profesora Ford en el Senado, un grupo de senadores demócratas del Comité Judicial enviaron una carta al jefe de ese comité, el republicano Chuck Grassley, para que no “se repitan nuevos errores ni se cometan nuevos” en el manejo del caso.

El anuncio, sin embargo, ha desatado ya señalamientos en la bancada opositora. "No hay una experiencia particular que el interrogador tenga que tener en esta situación", dijo por su parte el senador demócrata por Connecticut, Richard Blumenthal quién lanzó una incisiva pregunta: "¿Por qué mis colegas se esconden de su papel como miembros del Comité Judicial?".


La iniciativa irremediablemente acentúa la evidencia que, justamente después de la audiencia a Anita Hill, la bancada republicana sigue sin tener mujeres en su equipo: si la tuvieran no tendrían que contratar a una.

En la audiencia con Ford, además de la fiscal especial de los republicanos, habrá cuatro mujeres. Todas demócratas que, sin que necesariamente ejerzan una solidaridad automática de género, pueden contribuir a que los desmanes del pasado no se repitan.



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