El cartel de Sinaloa usaba a la Policía en guerra con otros carteles, dice 'El Vicentillo' en juicio de 'El Chapo'

En su segundo día de testificación en contra de su "compadre", el hijo de 'El Mayo' Zambada habló de cómo su padre y Guzmán tenían control sobre las autoridades policiales en México al nivel que "las utilizaban a su antojo" para que ellos libraran las batallas contra sus enemigos. Además, confesó que sus contactos con la DEA empezaron porque 'El Chapo' tenía conexiones con la agencia antinarcóticos desde 2007 cuando estaba prófugo.
4 Ene 2019 – 6:08 PM EST

Joaquín 'El Chapo' Guzmán e Ismael 'Mayo' Zambada utilizaron a la Policía federal mexicana para que esta se enfrentara con los hombres de los carteles rivales de los hermanos Beltrán Leyva y los Carrillo Fuentes en la guerra que mantuvieron en México, según el testimonio del hijo del 'El Mayo', Vicentillo Zambada, quien empezó a testificar esta semana en el juicio de Guzmán.

En su segunda jornada de comparecencia ante la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, en Brooklyn, Zambada, uno de los principales testigos en el proceso judicial contra 'El Chapo', explicó que su padre y el acusado tenían influencia sobre las autoridades policiales y que las utilizaban a su antojo.

'El Vicentillo' detalló cómo durante el conflicto con sus rivales, en 2008, se dedicaban a buscar localizaciones, oficinas y casas de seguridad de los otros carteles y cómo transferían la información al Gobierno, la Policía Federal Preventiva (PFP) y la Policía Militar.

De acuerdo con el testigo, de esta forma se aseguraban de neutralizar a sus enemigos sin necesidad de entrar en choques armados ellos mismos, ya que –según su relato– si identificaban una oficina o casa de seguridad con 15 o 20 personas, ellos tendrían que haber enviado por lo menos al doble de sicarios para acabar con ellos.

Zambada afirmó que gracias a la confabulación con las fuerzas de seguridad y el control sobre las autoridades, los líderes del cartel de Sinaloa se aseguraban de deshacerse de sus contrarios. Su objetivo en esta guerra con los Beltrán Leyva y los Carrillo Fuentes era encontrar cuantas más oficinas de sus contrarios y "mandar a la gente a pelear", detalló.

También enumeró a alguno de los pistoleros fieles a 'El Chapo' como 'El Negro', 'Fantasma', 'Chino Antrax' o 'M1'.

Tras el inicio de la guerra, en abril de 2008, contó 'El Vicentillo', solo pasó dos meses más en Culiacán –la ciudad más grande de Sinaola, en el norte de México–, ya que sus contactos le informaron que había una casa de pistoleros de los hermanos Beltrán Leyva cerca de donde él vivía.

Allí encontraron fotos del auto de su mujer, a la que estaban siguiendo cuando llevaba a sus niños al colegio para secuestrarla, matarla y enviarle su cabeza, según dice el testigo.

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Armas y asesinatos del cartel

'El Vicentillo' también narró ante la sala los aparatos para captar comunicaciones ajenas y grabarlas, así como las diferentes armas que importaban de EEUU y que posteriormente modificaban en México para convertirlas en "ráfagas": armas automáticas que permitían 15 disparos por segundo.

Entre dichas ráfagas, Zambada reconoció la pistola Super calibre .38 con incrustaciones de diamantes y sus iniciales "JGL" en la cacha que utilizaba 'El Chapo', reconocible por su culata con forma de jaguar.

Así mismo, el testigo implicó a Guzmán en diversos asesinatos en los que el narcotraficante dio la orden, convenida junto a 'El Mayo', de matar. Uno de ellos fue el de Julio Beltrán, al que mandaron a asesinar por referirse a 'El Mayo' y a 'El Chapo' como "pinches viejos" que ya no tenían nada que hacer en el negocio, que ya estaban acabados.

La Fiscalía también presentó ante el juicio diversas grabaciones de llamadas, revisadas por Zambada, en las que se podía escuchar a 'El Chapo' hablar con diversos de sus socios o pistoleros.

En una de ellas, se escuchaba a Guzmán quejarse de un posible cambio de agentes federales a quienes ya tenían sobornados y les pagaban una "mensualidad". "Aquí hay seriedad", aseveraba el Chapo en una de estas conversaciones.

La fiscal Amanda Liskamm terminó un interrogatorio más tenso con el juez y la defensa que con el propio testigo, ya que levantó numerosas quejas del juez sobre el excesivo nivel de detalle al que quería llegar la fiscal, que cedió el testigo a Eduardo Balarezo, abogado de la defensa.

Supuestos contactos de 'El Chapo' con la DEA

Otra de las revelaciones de 'El Vicentillo' en su segundo día de testificación, tiene que ver con supuestos contactos que 'El Chapo' habría tenido con la Agencia para el Control de Drogas (DEA) cuando estuvo prófugo de la justicia en 2007.

El testigo confesó haber utilizado esos mismos contactos después para intentar abandonar el cártel del Sinaloa, que dirigían su padre y 'El Chapo'.

Durante el interrogatorio de la defensa, 'El Vicentillo' relató que intentó dejar el negocio antes de su arresto en 2009, para lo cual organizó una reunión con su padre y Guzmán. 'El Chapo' se ofreció entonces a facilitarle su contacto con la DEA, con la aprobación de ambos.

De acuerdo con lo que le contó 'El Chapo', el nivel suyo como narcotraficante era considerado superior al de su padre 'El Mayo' Zambada y al del propio Guzmán en ese momento, ya que era el responsable de la ciudad de Culiacán, la población más grande del estado de Sinaola, en el norte de México. Según su relato, la DEA buscaba su colaboración y solo la de él.

Desde el estrado de los testigos contó que también aprovechó esas conexiones con las autoridades estadounidenses para facilitar información sobre sus enemigos, de manera que fueran las fuerzas de seguridad quienes libraran sus batallas.

"Era un objetivo", aseguró a las preguntas del abogado defensor, Eduardo Balarezo.

'El Vicentillo' declaró que mantuvo reuniones con la DEA hasta dos horas antes de su arresto en abril de 2009, cuando fue aprehendido por las Fuerzas Especiales Mexicanas.

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