El ataque en Badiraguato: muestra de una sangrienta división en la familia de “El Chapo” Guzmán

La irrupción de un comando armado en la casa de la mamá de "El Chapo" y otras comunidades fue por orden de Alfredo Beltrán Guzmán, alias "El Mochomito", familiar y alguna vez aliado del líder del cártel de Sinaloa.
27 Jun 2016 – 11:39 AM EDT


El ataque de decenas de hombres armados en Badiraguato, en el que también irrumpieron en la casa de la mamá de “El Chapo” obedeció a una orden de Alfredo Beltrán Guzmán alias “El Mochomito”, sobrino de Joaquín Guzmán Loera e hijo de Alfredo Beltrán Leyva alias “El Mochomo”.



Así lo informa la web del semanario Proceso, que cita a testigos de los hechos y Alfonso Duarte Múgica, comandante de la Tercera Región Militar.

La razón del ataque: disputar al cártel de Sinaloa esa zona del llamado Triángulo Dorado para traficar drogas y, de paso, mandarle un mensaje al capo hoy preso y en espera de ser extraditado a Estados Unidos, de que su poderío está en riesgo.

El mismo medio indica que “El Mochomito” cuenta con el apoyo de Rafael Caro Quintero –el capo que alcanzó su libertad en agosto de 2013—y a quien actualmente busca la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía).

Proceso indica que Beltrán Guzmán es nieto de Ernesto Guzmán, el hijo de Emilio Guzmán Bustillo, que a su vez es el padre de Joaquín Guzmán Loera. En un tiempo, "El Mochomito" fue considerado uno más de los aliados de "El Chapo", pero cabe recordar que este grupo y el de los Beltrán Leyva rompieron tras el arresto de "El Mochomo", pues acusaron a Guzmán Loera de traicionar al que fuera su mano derecha.

Desplazados por la violencia

Después de la irrupción del comando armado, el coordinador estatal de Seguridad Pública de Sinaloa, Moisés Melo, aseguró que las autoridades recuperaron el control del llamado Triángulo Dorado, e instó a volver a sus casas a unas 250 familias desplazadas por temor a la violencia.

Apenas la semana pasada, una balacera entre dos grupos armados dejó en una gasolinera de Cosalá, Sinaloa, cuatro personas muertas. Entre ellas se encontraba Juan Carlos Landeros alias “El Güero 90”, operador del cártel de Sinaloa.

A mediados de junio, las autoridades encontraron los cuerpos decapitados de siete hombres en un camino rural del sur de Sinaloa, hechos de violencia que en su conjunto dejan entrever que la detención de “El Chapo” no ha hecho más que arreciar las disputas por el territorio que el grupo criminal a su cargo ha controlado por años.

El Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno reveló que unas 287,000 personas han sido desplazadas por la violencia en todo México.

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