Se acabó el plazo dado por Trump para arreglar DACA, pero el programa sigue vivo y en manos de los tribunales

Miles de soñadores culpan a demócratas y republicanos por no haber tenido voluntad política para aprobar una ley que les otorgue estatus legal de permanencia en Estados Unidos.

Este lunes 5 de marzo se agota el plazo de seis meses para que el Congreso apruebe una ley que le otorgue a miles de dreamers un estatus legal de permanencia en Estados Unidos.

La fecha fue fijada por el presidente Donald Trump el pasado 5 de septiembre cuando ordenó la cancelación de la Acción Ejecutiva de 2012 (DACA).

“Nosotros vamos a seguir luchando hasta que el Congreso apruebe una ley que regularice permanentemente nuestras permanencias”, dice Juan Manuel Guzmán, director de asuntos gubernamentales de United We Dream (UWD). “ No vamos a abandonar nuestra causa hasta que se convierta en realidad”.

En poco más de cinco años de funcionamiento, DACA amparó de la deportación a unos 800,000 jóvenes indocumentados que entraron al país antes de cumplir los 16 años de edad y se les conoce como soñadores. También les concedió un permiso de trabajo temporal renovable cada dos años.

Actualmente unos 700,000 soñadores gozan de los beneficios del programa.


Fracaso político

Cumplida la fecha determinada por Trump, los dreamers siguen sumidos en la incertidumbre y el futuro de DACA se encuentra en manos de los tribunales de justicia.

“Fracasaron los políticos”, dice Guzmán. “Los demócratas y los republicanos del Congreso no hicieron su tarea, no se pudieron de acuerdo para legalizar permanentemente nuestras permanencias”.

“Por una parte, los republicanos no supieron hablar a su presidente y los demócratas no supieron ponerse firme en sus propuestas y las conversaciones se estancaron”, agregó.

Guzmán añadió que mientras el programa siga vigente porque el litigio en los tribunales continúa, “los dreamers cuyos permisos de trabajo venzan en 150 días o antes, deben llenar y enviar sus solicitudes de reinscripción”.

“Lamentablemente quienes nunca estuvieron protegidos por el programa no podrán hacerlo. Pero todo el resto que tiene DACA o ha estado registrado bajo el programa, legalmente puede enviar una solicitud de reinscripción y tramitar un nuevo permiso de trabajo”, agregó.


“No quisieron hacer nada”

Para la activista dreamer Erika Andiola, el fracaso en las negociaciones ara aprobar una ley en el Congreso “corresponde tanto a demócratas como republicanos por igual”.

“Todos fallaron”, agregó. “Llevan 17 años de juegos políticos en los que nos han usado y a nuestras familias. Es tiempo que pongan fin a una estrategia que no les ha dado ningún tipo de resultados y nos dejan nuevamente en la incertidumbre”.

Andiola, quien durante la última campaña presidencial fue secretaria de prensa del candidato y senador Bernnie Sanders (independiente por Vermont), hizo un llamado a los soñadores que todavía no se han reinscrito en el programa “y califican para hacerlo, que lo hagan, y no tengan miedo porque nuestros datos ya están en manos del gobierno”.

A la pregunta qué le diría a Trump este 5 de marzo, la activista respondió: “Tengo tantas cosas que decirle a este hombre. Pero se me ocurre una sola. Usted quitó DACA por capricho y no puede ahora esconderse detrás de los demócratas. Fue un capricho suyo que desgraciadamente ha estado afectando a miles de personas. Y si usted lo deshizo, usted ahora tendrá que arreglarlo”.


Jornada de marchas

Este lunes United We Dream y la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) llevarán a cabo varias actividades en las cercanías de la Casa Blanca y el Capitolio “para recordarle al gobierno y al Congreso que tienen una deuda pendiente con nosotros”, dijo Guzmán.

El domingo se llevaron a cabo jornadas de protesta frente a la Casa Blanca y este lunes soñadores acudirán al Congreso para pedirle a congresistas que no abandonen el tema del Dream Act.

“Nosotros no nos vamos a rendir. Vamos a seguir luchando por nosotros, por nuestras familias y por los demás indocumentados, precisó Guzmán.

Los dreamers han insistido en que no quieren ser utilizados como “moneda de cambio” en el tira y afloja del gobierno para presionar al Congreso con legalizar a los soñadores a cambio de fondos para desarrollar la dura política migratoria de Trump.

“Es tiempo que paren de jugar”, insistió andiola.


Promesa de campaña

Trump prometió durante su campaña que cancelaría el programa argumentando que su antecesor, Barack Obama, cambió una parte de la ley de inmigración sin la aprobación del Congreso, al otorgarle estatus legal de permanencia a un grupo de indocumentados.

Tras cancelar el programa, el 5 de septiembre del año pasado, Trump dijo que le daba al Congreso un plazo de seis meses, hasta el 5 de marzo, para que el Congreso debatiera una ley que concediera a los dreamers un estatus legal de permanencia.

El mandatario, sin embargo, condicionó la legalización de 1,8 millones de dreamers a cambio de $25,000 millones para desarrollar una dura política migratoria que incluye, entre otras medidas, la construcción del muro en la frontera con México, reducir la reunificación familiar, establecer un nuevo sistema de inmigración basada en méritos, reducir la inmigración legal, eliminar la lotería de visas, aumentar las redadas y acelerar las deportaciones.


DACA sigue vivo

Tras la cancelación, varios estados y organizaciones demandaron al gobierno argumentando que había actuado de manera arbitraria.

El 9 de enero, una corte federal de distrito del norte de California dictaminó que el programa debe ser restituido a nivel nacional tal y como estaba funcionando el 5 de septiembre del año pasado. El 13 de febrero otro tribunal de Brooklyn emitió un fallo similar.

La Corte Suprema, por su parte, se negó a finales de febrero a revisar un recurso urente presentado por el gobierno de Trump para revertir el dictamen de California y volver a cancelar DACA.

Los magistrados dijeron en la decisión que el gobierno debe permitir que avance el debido proceso y dejar que dictamine la Corte de Apelaciones del 9º Circuito, instancia a la que acudió el Departamento de Justicia simultáneamente cuando pidió la actuación del máximo tribunal de justicia.

La Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS) tiene pendientes de resolver unos 102,704 solicitudes de renovación de DACA. La agencia ha dicho que demora unos 120 a 150 días en enviar los nuevos permisos de trabajo.

“Por eso es importante enviar la solicitud de reinscripción de DACA con tiempo, por lo menos cinco meses antes de que caduque el permiso de trabajo”, recomendó Ezequiel Hernández, un abogado de inmigración que ejerce ej Phoenix, Arizona, y colabora frecuentemente con la redacción de Univision Noticias.

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