Qué viene después del cierre del campamento para niños migrantes en Tornillo

Un nuevo centro como el instalado en junio en la frontera es esperado con preocupación por los activistas. Aunque Tornillo fue cerrado, las autoridades aseguran que abrirlo permitió atender momentos "críticos" en la frontera con la llegada de cada vez más niños no acompañados.
16 Ene 2019 – 6:53 PM EST

El albergue temporal de niños migrantes no acompañados en Tornillo, Texas, fue desmontado y cerrado hace unos días. Pero al hacer el anuncio, las declaraciones de Lynn Johnson, secretaria asistente de la Administración de Niños y Familia del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), dejaron dudas sobre la posibilidad de que otro centro similar pudiera ser abierto en cualquier momento.

"Lugares de afluencia como Tornillo son necesarios para que HHS pueda cuidar a los niños no acompañados que llegan a la frontera (UAC) y son referidos a nosotros por el Departamento de Seguridad Nacional", dijo Johnson en su comunicado. "Como el gobierno de Trump quiere seguir aplicando las leyes actuales para enfrentar la crisis en la frontera, el programa deberá continuar evaluando las necesidades y la capacidad para atender a cientos de UAC que cruzan la frontera de Estados Unidos (...) y las instalaciones como Tornillo han sido críticas durante los periodos de afluencia", agregó.

Los periodos a los que se refiere la secretaria asistente van de 2012 a 2016, justo los años en que la llegada de menores no acompañados procedentes del Triángulo Norte llevaron al entonces presidente Barack Obama a reconocer y declarar una "crisis humanitaria" por los llamados "niños de la frontera".

Una fuente de HHS dijo a Univision Noticias que "al activar refugios temporales —y tener refugios potenciales en reserva— la ORR (Oficina de Reasentamiento de Refugiados) tiene la capacidad de responder a los niveles cambiantes de (niños) referidos (por DHS para ser acogidos por la ORR)".

Tornillo fue un centro temporal montado en las instalaciones del puerto de entrada del mismo nombre para albergar a estos menores. Se ubicaba a escasos 50 minutos de El Paso, Texas, el segundo sector de la frontera sur con el mayor número de arrestos de niños no acompañados (UAC) en los últimos años fiscales, según se ve en los datos de la Patrulla Fronteriza.

Fue abierto el 14 de junio de 2018 y desde entonces, calculan que unos 6,200 niños y jóvenes ocuparon sus 3,800 camas. Estas cifras lo convirtieron en uno de los centros de detención de menores de mayor capacidad a nivel nacional. Los niños eran albergados en este espacio mientras se identificaba a un familiar o patrocinador en Estados Unidos que pudiera acogerlos durante el tiempo en que sus casos de asilo fueran resueltos por un juez de migración. En promedio, permanecieron recluidos allí, en la espera, entre 36 y 60 días.


Pero lejos de servir como un centro de refugio para los niños migrantes, su apertura fue interpretada como una forma de imponer la dura agenda migratoria del presidente Donald Trump. Y con la experiencia de Tornillo, el mandatario luego advirtió que poner "por todos lados" carpas para arrestar a los indocumentados era más barato que construir nuevas estructuras. "Cuando se den cuenta de que esto está pasando, vamos a tener mucha menos gente viniendo", declaró en una entrevista en octubre en el canal Fox News.

¿Qué pasó con Tornillo?

Desde su inicio generó polémica, porque sus carpas fueron instaladas apenas dos meses después de que Trump pusiera en marcha la política de 'tolerancia cero' en la frontera—que luego fue desactivada— para frenar el creciente número de centroamericanos indocumentados cruzando a Estados Unidos para pedir asilo. En ese momento, en una movida considerada innecesaria por jueces y activistas, cientos de menores fueron separados forzosamente de sus padres mientras los adultos eran encausados criminalmente por entrada ilegal al país. HHS niega que los niños recluidos en sus instalaciones hubieran sido separados de sus papás, pero un reporte de Univision Noticias del 25 de junio, apenas días después de su apertura, asegura que había 23 menores en esa condición.

Tornillo fue criticado también por incumplir el Acuerdo Flores de 1997, que prohíbe la detención de menores de 18 años en cárceles o centros federales. HHS asegura que los acogió y les proveyó un "ambiente seguro y saludable" en sus instalaciones, con educación, servicios mentales y de salud, consejería y recreación, entre otros. Insiste en que el espacio "no era un centro de detención".

Otros centros como Tornillo operan con licencias que, según las autoridades federales, corresponden a centros de cuidado y no de detención de menores.

Pero las dudas estaban sembradas desde el inicio para el albergue en Tornillo. Tras su apertura, decenas de congresistas, alcaldes, gobernadores, periodistas y defensores de derechos humanos intentaron ingresar a sus instalaciones —levantadas en medio del desierto tejano— para constatar las condiciones en que estaban siendo acogidos los niños. Unos pocos lo lograron, pero con acceso restringido.

Después de numerosas protestas y vigilias de activistas y lugareños, el 12 de enero de 2019 el centro fue cerrado. La empresa a cargo de las instalaciones, BCFS, confirmó a la agencia Reuters que desmontaban las tiendas de campaña. Reportes de distintos medios aseguran que estarán retiradas por completo a finales de enero.

Los jóvenes que quedaban fueron transferidos a alguno de los más de 100 refugios que HHS opera en 17 estados —35 de esos refugios en Texas— o enviados con familiares y patrocinadores en Estados Unidos, informó Johnson.

Según HHS, para el 25 de diciembre de 2018 aún albergaban a 2,300 jóvenes entre 13 y 17 años en Tornillo: 80% de ellos eran varones.


"Nunca debió existir"

Aunque el cierre del albergue temporal en Tornillo es un hecho, los activistas no confían en que este sea el último refugio para menores por venir.

Desde la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) celebraban la clausura, pero lamentaban que el gobierno ya había dispuesto mil camas más en Florida para acoger a jóvenes migrantes.

"La ciudad carpa en Tornillo estuvo entre los monumentos más visibles de las políticas inhumanas de Trump", dijo Andre Segura, director legal de la organización en Texas. "Pero el cierre de estas instalaciones de ninguna manera detiene al gobierno de Trump para montar otras similares en cualquier lugar del país", alerta. Reclama que en lugar de eso deberían enfocar los esfuerzos en reunificar a los menores con sus familiares o patrocinadores en Estados Unidos "lo más rápido posible".

Ashley Houghton, gerente de campañas tácticas de Amnistía Internacional (AI), tiene la misma sensación. "Desafortunadamente esperamos que otros centros como Tornillo sean reutilizados en el futuro, sobre todo porque el gobierno ha usado estos espacios para enviar un mensaje ejemplarizante contra quienes piden asilo. La meta no es buscar la seguridad y la dignidad, sino castigar a las familias. Por supuesto que volverán a usar este tipo de lugares. La pregunta es si serán permanentes o temporales como Tornillo", dijo a Univision Noticias.

Para Houghton, aunque las carpas estén limpias y los niños atendidos —como constató la directora de AI en una visita a Tornillo— se trata de un lugar "innecesario" que solo existió "para perpetrar abusos y violaciones de derechos humanos contra las familias (...) Se trata de un lugar que nunca debió existir".


Las carpas de Tornillo, el nuevo centro de detención para niños inmigrantes (fotos)

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