Inmigrantes deportados dicen que recuperaron la "libertad perdida" durante más de 25 años

Ambos batallaron casi tres décadas para ganar un caso de asilo. El gobierno extravió durante años sus documentos y cuando por fin aparecieron, un juez les dijo que el peligro para sus vidas había terminado y ordenó su deportación.
8 Ene 2019 – 5:14 PM EST

Un matrimonio de inmigrantes que batalló durante más de 25 años para permanecer legalmente en Estados Unidos y fueron deportados el pasado 3 de enero a Perú dice haber recuperado una libertad perdida durante casi tres décadas.

“Dios eligió este desenlace para que recuperemos nuestra libertad perdida”, dice Miguel Torres-Bruno en un mensaje enviado a la redacción de Univision Noticias a través de la red social WhatsApp poco después de aterrizar en la capital peruana y reencontrarse con familiares y amigos que fueron a recibirlos.

“Este hermoso país (Estados Unidos) nos dio la oportunidad y seguridad, aunque siempre (estuvimos) angustiados por nuestra situación. Pero se dice que Dios le da las batallas más difíciles a sus mejores soldados”, agrega.


Camino a ninguna parte

Torres-Bruno y su esposa Patricia García abandonaron el país el pasado 3 de enero desde el Aeropuerto Internacional de Miami, Florida, rumbo a Lima, cumpliendo con una orden de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), la agencia federal que encabeza la fuerza nacional de deportaciones del gobierno de Donald Trump.

La pareja batalló 25 años, seis meses y 22 días para permanecer legalmente en el país, pero la política de ‘tolerancia cero’ de Trump les jugó una mala pasada.

Tenían una orden de deportación suspendida administrativamente desde 2011, pero en abril del 2018 su caso fue reabierto junto con otros 350,000 por orden del entonces fiscal general, Jeff Sessions.

En octubre, cuando acudieron a una cita con un agente de ICE para reanudar sus permisos de trabajo, les dijeron que los iban a deportar y les dieron hasta el 3 de enero para preparar sus cosas y cumplir con la orden de expulsión.

“Mi mujer se va muy triste, al igual que yo. Y con el corazón partido por tener que dejar a nuestro inmenso tesoro, nuestro hijo”. Se trata de Miguel Torres-Bruno García, un dreamer que apenas tenía 10 meses de edad cuando sus padres entraron a Estados Unidos.


Clamor de libertad


Torres-Bruino, García y su hijo llegaron en 1993 en busca de asilo. Huyeron del Perú por amenazas de muerte del grupo terrorista Sendero Luminoso. A sus hermanos, sobrinos y primos “les aprobaron las peticiones, menos a mi esposo, mi hijo y a mí porque (en el antiguo Servicio de Inmigración y Naturalización -INS-) perdieron nuestros expedientes”, contó Patricia.

Los documentos de asilo se extraviaron durante años. Mientras aguardaban una respuesta del gobierno, recibieron un permiso de trabajo que renovaban cada 12 meses. “Después de 11 años aguardando, nuestro caso fue desestimado (dismiss)”, explicó García. “Cuando los papeles por fin aparecieron, un juez nos dio la deportación sin que nosotros lo supiéramos”.

En 2010, bajo el gobierno de Barack Obama, las prioridades de deportación eran otras, distintas a las establecidas por Donald Trump en enero de 2017. Antes, sólo los extranjeros con antecedentes criminales graves estaban en la mira de los agentes de ICE para ser deportados; ahora todos son prioridad porque el mandatario decretó que la permanencia indocumentada constituye una amenaza a la seguridad pública y nacional.

“Nos tuvimos que ir”, dice Torres-Bruno. “Pero esperemos que algún día este maravilloso país nos abra las puertas nuevamente, o una ventana para regresar y poder vivir en plenitud acá, y con libertad, el don mas preciado del ser humano. Y recuperar tantos fabulosos amigos y familiares, y ya no escuchar más las promesas incumplidas de muchos empleados de la nación que se postulan para resolver la situación de millones de personas que se encuentran en el limbo, y todo siga igual por décadas”, se lamenta.


Comenzar de nuevo

Tras agradecer el interés de Univision Noticias por contar sus historias, Torres-Bruno asegura que “vamos a recuperar la salud física, mental y emocional perdidas ante tanta injusticia, y aceptando que así son los designios de la vida”.

Añade que sus casos pueden ser “el principio de la solución para cientos, miles o millones de otras familias que están pasando por lo mismo”, viviendo la angustia de la deportación sujetos a los mandatos estipulados por la política migratoria de Trump, implementada a partir del 20 de enero de 2017.

“Sentimos que pudimos irnos con la frente en alto porque hicimos las cosas como debimos hacerlas, como Dios manda”, afirma, resaltando el hecho de que, durante los más de 25 años de lucha “nunca estuvimos de manera ilegal”.

“Nosotros vinimos por un sueño, y por un futuro mejor para nuestro hijo y lo logramos. Es un chico ejemplar que logró graduarse ante tanta adversidad en la Universidad Central de Florida (UCF) he hizo tres internships en universidades de renombre tal como la Costal University, University of Seattle de Washington, y este ultimo verano en UCF”, resalta Torres-Bruno.
"Perdimos la esperanza": la frase que resume la política de 'tolerancia cero' en 2018.


Familia separada

La deportación de los esposos Torres-Bruno y García, lamentablemente, deja una herida abierta que parte el alma. “Nuestro hijo esta comenzando con su certificación para luego continuar con su maestría en Ciencias del Deporte, hoy llamado bachelor en Kinesiología, para luego lograr su sueño final, que es trabajar con niños siendo entrenador de fútbol americano”, explica el padre.

“Pero lo desgarrador es que, ahora no podemos estar junto a él, ni física, ni emocional, ni económicamente”, se lamenta.

La familia no sabe aún qué hará y de qué manera comenzará una nueva batalla legal, esta vez para regresar a Estados Unidos.

ICE dijo a Univision Noticias que Torres-Bruno, de nacionalidad argentina, y García, ciudadana peruana, recibieron una orden de deportación por parte de un juez de inmigración el 9 de octubre de 2002. "Como ambos casos tuvieron el debido proceso migratorio completo con la Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración (EOIR), la agencia junto con la Oficina de Operaciones de Remoción (ERO), retiraron a la pareja de Estados Unidos de conformidad con la ley federal, la política de la agencia y la orden de los tribunales".

A la pregunta si la deportación del matrimonio responde a la política de 'tolerancia cero', la agencia detalló que, "una suspensión de deportación (stay of removal) es un beneficio humanitario temporal que ICE puede otorgar a un extranjero que está pendiente de deportación", dijo a Univision Noticias a principios de noviembre Tamara Spicer, vocero de la agencia federal.

"Las estancias pueden otorgarse hasta un año de duración. La búsqueda de estancias repetidas no es un medio viable para que un extranjero posponga permanentemente el retorno requerido a su país de origen", agregó.

La Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA) estima que unos 350,000 inmigrantes han sido favorecidos por el cierre administrativo de sus casos de deportación en la última década, cuyos casos ahora están siendo revisados bajo la nueva política anunciada el año pasado por Sessions tras retirarle a los jueces de inmigración el uso de esta herramienta discrecional.

La política migratoria de 'tolerancia cero' de Trump en 15 fotos

Loading
Cargando galería

Más contenido de tu interés