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Denunciar a un pandillero no es suficiente para recibir la Visa U, advierten abogados

Una información reciente de Fox News sugirió que indocumentados pueden conseguir la residencia legal si cooperan con la policía denunciando a pandilleros. Sin embargo, este beneficio está reservado para las víctimas de ciertos crímenes que han sufrido abuso físico o mental y brindan ayuda en la investigación o prosecución de actividades criminales.
18 Ago 2017 – 2:56 PM EDT

La declaración reciente de un oficial migratorio sobre la colaboración de los inmigrantes para identificar a pandilleros despertó curiosidad en la comunidad.

Algunos se preguntaron si la denuncia de un pandillero puede conducir a la obtención de una visa que, a su vez, lo coloque en el camino de la residencia legal permanente.

La curiosidad surgió tras un reportaje emitido por la cadena Fox News, que entrevistó a Eddy Wang, el jefe de una unidad del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) que lucha contra las pandillas.

Wang dijo que había un buen número de casos procesados que no hubiesen sido posible sin la colaboración de la comunidad. Y sugirió que ellos, los que colaboran con las autoridades, “no quieren ser víctimas, así que trabajan con nosotros”.

“Tenemos un programa comunitario muy robusto de asistencia a víctimas que informa a la comunidad de inmigrantes ilegales sobre cuáles son sus opciones para obtener un estatus de residente legal, si cooperan con la policía”, dijo el funcionario.

Conclusión equivocada

A lo dicho por el funcionario le faltaron detalles. Y ello llevó a una conclusión errónea. No existe un programa que otorgue visas por el solo hecho de denunciar a un criminal. Pero sí existen algunos programas que dan visas a víctimas de un crimen, y a ciertas personas, incluidos indocumentados, que colaboren en la investigación de un crimen. Al recibir una visa, estos inmigrantes pueden, después de un tiempo, pedir la residencia legal permanente.

Uno de los programas existentes para víctimas de violencia es la visa U, cuyo nombre oficial es 'Estatus No Inmigrante U', explica Nelson Castillo, un abogado de inmigración que ejerce en Los Ángeles, California. “Es algo que ha estado vigente por muchos años, pero un beneficio que solo ayuda a personas que son víctimas de crímenes y que han reportado el crimen a las autoridades”, afirmó.

Castillo explica además que, para calificar a la visa U, “los beneficiarios del programa deben demostrar que han sufrido extremo perjuicio físico y moral”, y que no todas las personas que aplican para conseguir este beneficio califican.

“Se trata de un programa humanitario que, al mismo tiempo que ayuda a las víctimas, intenta que las comunidades colaboren con las agencias de orden público para sacar de las calles a los delincuentes”, agregó.

La clave para conseguir el beneficio no está en la denuncia, reitera Castillo: “Tiene que demostrar que es víctima de un crimen. Solo la denuncia no sirve para calificar por la visa. Así lo estableció el Congreso”.

Castillo también mencionó la existencia de la visa S-1 para informantes de actividades criminales. Y que en ambos casos, "sólo el gobierno federal puede pedir este tipo de beneficios migratorios".

La postura oficial

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) respondió a Univision Noticias que el programa mencionado por Wang no es nuevo, y está vigente desde 2005, desde mucho antes de la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca. Y fue aprobado por el legislativo como una especie de “escudo” para proteger a las comunidades.

La Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS) señala que el Estatus No Inmigrante U está reservado “para las víctimas de ciertos crímenes, que han sufrido abuso físico o mental, y brindan ayuda a las agencias de orden público y agentes gubernamentales en la investigación y prosecución de actividades criminales”.

Agrega que el Congreso creó la visa U “mediante la aprobación de la Ley de Protección a Víctimas de la Trata de Personas y Violencia (incluyendo la Ley de Protección de Mujeres Inmigrantes Abusadas) en octubre de 2000”, y que esta legislación “está dirigida a fortalecer la capacidad de las agencias del orden público para investigar y procesar judicialmente los casos de violencia doméstica, abuso sexual, tráfico de extranjeros y otros crímenes”.

En ninguna parte de las explicaciones de la visa figuran pandillas o gangas, aunque al igual que Wang el DHS enfatizó la importancia de la cooperación del público para encontrar a pandilleros.

Castillo apunta que, “de acuerdo con la ley aprobada por el Congreso, los denunciantes de pandilleros que no son víctimas del crimen de las pandillas no reúnen los requisitos para calificar para este tipo de visas”, y advierte que, por el contrario, si se trata de indocumentados, se exponen a revelar su estatus migratorio a las autoridades federales.

“Simplemente por denunciar algo no te da a ti derecho a recibir un beneficio como éste. Los denunciantes tienen que ser víctimas”, apuntó.

La guerra de Trump

La visa U, dice el reglamento publicado por la USCIS, permite que el beneficiario después de tres años pida la residencia. El Congreso aprobó una cuota de 10,000 por año, “pero hay demoras”, advierte Castillo. “Lamentablemente el número de víctimas es muy alto”.

La lista de crímenes que cubre el programa No Inmigrante Visa U no menciona las pandillas. El tema fue agregado en abril por el presidente Donald Trump, tras declararle la guerra a la MS-13 tras una serie de asesinatos perpetrados en el área metropolitana de Nueva York y que fueron atribuidos a esta ganga que, entre sus filas, cuenta con un número importante de inmigrantes.

Para el gobierno de Trump, la MS-13 se formó debido a las “débiles políticas migratorias del gobierno de Barack Obama”, pero lo cierto es que esta pandilla se creó en la década de los años 80 en Los Ángeles, California, cuando miles de salvadoreños que huyeron a causa de la guerra civil en ese país centroamericano. Se agruparon para defenderse de las pandillas mexicanas y afroestadounidenses que habían establecido territorios en esa ciudad.

El gobierno de Trump tampoco ha esclarecido que, durante el gobierno de Obama, el DHS combatió duramente a la MS-13 como uno de los principales blancos de su política migratoria, que en ocho años deportó a más de 2.7 millones de inmigrantes indocumentados.

“Hay que aclarar esta duda”, dice Ezequiel Hernández, un abogado de inmigración que ejerce en Phoenix, Arizona, y colabora frecuentemente con el Noticiero Univision. “Si eres víctima del pandillerismo y/o cooperas con las autoridades para denunciar este crimen, entonces se puede utilizar esto para pedir un certificado de víctima y calificar para una Visa No Inmigrante U”.

“Pero hay que demostrar que uno fue víctima de un acto de violencia por parte de una pandilla. El simple acto de denunciar no es suficiente”, concluyó.

La mujer que se resiste a la deportación en una iglesia santuario en Colorado (FOTOS)

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