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A siete años de DACA, los dreamers siguen esperando que el Congreso les abra la puerta de la ‘green card’

El programa que protege de la deportación a unos 700,000 jóvenes que entraron siendo niños a Estados Unidos, a quienes se les cononoce como dreamers, se mantiene vivo temporalmente gracias al fallo de cuatro tribunales. La Corte Suprema está a punto de decidir si lo revisa en el período de sesiones 2020 para determinar en última instancia si lo deja vivo o le da una estocada final.
16 Jun 2019 – 9:54 AM EDT

Cuando recibieron el programa, agradecieron la oportunidad de salir de las sombras y de la clandestinidad, pero nunca se imaginaron que DACA primero iba a ser cancelado y luego restablecido por los tribunales de justicia. Creyeron que el Congreso, después de un tiempo, les abriría las puertas a la residencia legal permanente (green card), pero en vez de legalizar sus permanencias los ha amenazado durante todo este tiempo con quitarles el beneficio temporal y sentarlos en el banquillo de los acusados para deportarlos de Estados Unidos.

El programa fue anunciado el 15 de junio de 2012 por la entonces secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Janet Napolitano. Irónicamente, cuando renunció al cargo en septiembre de 2013, el ministerio bajo su cargo había establecido varios récords de deportaciones: en total sumaban más de 2 millones de expulsados.

El gobierno de Barack Obama había anticipado que la denominada Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) beneficiaría a 1.2 millones de jóvenes indocumentados que llegaron al país antes de los 16 años y se les conoce como dreamers. Pero 5 años más tarde solo 800,000 se habían acogido al programa.

El resto, o bien no confió en el gobierno para entregarle sus datos de identificación personal o no cumplía con los requisitos del programa, como estar estudiando o haberse graduado de secundaria, carecer de antecedentes criminales, haber estado presentes en el país de manera interrumpida en los últimos 5 años y tener menos de 31 años para el 15 de agosto de 2015.


El golpe de Trump

El 5 de septiembre, cinco años y tres semanas después de entrar en vigor, el entonces fiscal general Jeff Sessions anunció que por orden del presidente Donald Trump el programa quedaba cancelado.

En un discurso de fuerte componente antiinmigrante, Sessions dijo que la "amnistía" migratoria ejecutiva "negó empleos a cientos de miles de estadounidenses permitiendo que esos mismos trabajos fueran a extranjeros ilegales". También calificó a los dreamers como "aliens ilegales, adultos principalmente".

En promedio los dreamers tenían 25 años de edad y solo 6 años cuando llegaron a Estados Unidos con sus padres. El gobierno de Obama había creado DACA ante la inacción del Congreso de legislar para darles una solución legislativa que regularizara su situación en el país.

Trump defendió inmediatamente su decisión indicando que la pelota estaba entonces en el tejado del Congreso: "Resolveremos la cuestión del DACA con corazón y compasión, pero a través del proceso democrático lícito, mientras que al mismo tiempo aseguraremos que cualquier reforma migratoria que adoptemamos provea beneficios duraderos para los ciudadanos estadounidenses a los que fuimos elegidos para servir. ¡Es hora de que el Congreso actúe!", indicó.

En los dos años posteriores el Congreso no ha hecho mucho al respecto y los dreamers continúan bajo el mismo estatus, pero pendientes de lo que en última instancia resuelvan los tribunales de justicia.


Fallos favorables

El 9 de enero de 2018, cuatro meses después de la cancelación de DACA, una corte federal de San Francisco ordenó al gobierno de Trump restituir el programa. El 13 de febrero de ese año un segundo tribunal de Brooklyn emitió un dictamen similar y el 24 de abril un tercer juez federal, esta vez de Washington DC, falló a favor del programa y dio un plazo al gobierno para explicar por qué no debía aceptar nuevas solicitudes.

El 17 de agosto el juez John Bates ratificó el dictamen, pero eximió al gobierno de aceptar nuevas solicitudes después que la mexicana María Perales, una dreamer de la Universidad de Princeton y la empresa de alta tecnología, Microsoft, decidieron no apelar la decisión anunciada por el Departamento de Justicia de oponerse a la recepción y tramitación de peticiones de DACA de soñadores que antes no habían solicitado el amparo.

En respuesta a los fallos favorables, Texas y otros 9 estados gobernados por republicanos demandaron al programa en una corte federal de Houston.

Contrario a lo esperado por los demandantes, en agosto del año pasado la corte presidida por el juez Andrew S. Hanen determinó que los detractores no pudieron demostrar que la continuación del programa causaría un daño irreparable y argumentó que se haría más daño a los beneficiarios de DACA si perdieran el beneficio.

El dictamen, además, fijó un plazo de 21 días para que los demandantes activaran cualquier proceso de apelación al señalar que DACA es “probablemente ilegal”, pero los estados desistieron de este derecho.

Tras el fallo, el gobierno de Trump le pidió nuevamente a la Corte Suprema que revisara la legalidad del programa. En enero de este año, el máximo tribunal de justicia no tomó decisión sobre el tema indicando que se mantendría al margen del debate mientras resuelven las cortes inferiores.


Respuesta en curso

El pasado jueves los magistrados del Supremo debatieron a puertas cerradas si incluyen la revisión de DACA en el calendario de debates del año 2020 que se inaugura en enero.

“Estamos a la espera de una posible decisión por parte de la Corte Suprema respecto a si toma o no el caso en el período 2020”, dijo a Univision Noticias Juan Manuel Guzmá n, Director de Políticas de United We Dream (UWD), la principal organización de dreamers del país. “Hay mucha expectativa de lo que va a suceder. Existen posibilidades de que lo tomen el próximo término. Estamos preparados para ello”, indicó.

A la pregunta si hay deudas pendientes respecto al programa, como por ejemplo la falta de un camino para legalizar sus permanencias, Guzmán dijo que “no sabríamos si se trata de una deuda por parte del programa, sino un fallo en cuanto a la negativa y falta de voluntad política de los republicanos para permitir que el programa abra una vía y permita que los dreamers legalizar sus permanencias y tengan un camino hacia la residencia permanente (green card)”.

“Y que a la solución legislativa permanente no le agreguen cosas encima, que no le pongan más agentes fronterizos ni le agreguen más dinero para que ICE tenga más agentes de deportación y cárceles. Tampoco queremos que nos conviertan en moneda de cambio como ha intentado el gobierno de Trump”, precisó.

Mientras esperan qué resuelve la Corte Suprema, anunció que podría ser dado esta semana, Guzmán dijo que los dreamers amparados por DACA y que califican para renovar sus permisos de trabajo, “háganlo con tiempo” y manténganse informados respecto al futuro del programa para evitar estafas”.


El último esfuerzo

La primera semana de junio la Cámara de Representantes (controlada por los demócratas) aprobó con 237 votos a favor y 187 en contra el proyecto de ley denominado ‘Ley del Sueño y Promesas 2019’, plan que incluye una residencia condicionada para dreamers y beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS), quienes una vez levanten las restricciones –algunos en un plazo de hasta 10 años– podrán recibir la green card y, cinco años después, ser elegibles para pedir la ciudadanía estadounidense.

El proyecto de ley, de ser aprobado por el Senado y promulgado por Trump, beneficiaría a poco más de 2 millones de dreamers y unos 450,000 inmigrantes protegidos por el TPS y del Programa de Salida Obligatoria Diferida (DED).

Para ser aprobado en el Senado el programa requiere el voto de al menos siete senadores republicanos. Pero los republicanos han guardado silencio al respecto.

Una fuente demócrata del Senado, que pidió no ser identificada, dijo a Univision Noticias que ningún republicano ha dicho que respaldará el proyecto de ley. La Casa Blanca, por su parte, ha dicho que el programa no será firmado por el presidente porque no contempla sus pedidos de seguridad para la frontera.

En un mensaje a los dreamers a propósito del séptimo aniversario de DACA, la líder demócrata de la Cámara Baja, Nancy Pelosi (California), lanzó un llamado a los republicanos del Senado para que lleven al pleno el proyecto de Ley de Sueños y Promesas 2019, protejan a los dreamers y les permitan "contribuir plenamente a nuestras comunidades, al tiempo que les proporcionan un camino hacia la ciudadanía”.

Así son los 'Dreamers' que luchan por los derechos de los indocumentados (FOTOS)

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