Durante la campaña presidencial, el presidente Donald Trump demonizó a los demócratas como "comunistas" que iban a arruinar al país pero, ahora que el futuro del poder de la oposición republicana depende de las contiendas por el Senado en Georgia, no son los demócratas sino el mandatario y par de sus aliados quienes se están convirtiendo en los peores amenazas para las campañas de los dos senadores republicanos que buscan mantener sus puestos en ese estado.
Trump estará este sábado en Georgia para apoyar a los senadores republicanos en contienda: su presencia, ¿les ayudará o hará daño?
En medio de las acusaciones infundadas de fraude, la pregunta que se hacen los votantes republicanos de Georgia ahora es: ¿Por qué habría de votar de nuevo si las elecciones de noviembre fueron fraudulentas y la situación no ha cambiado?
Trump y los abogados Lin Wood y Sidney Powell están socavando las posibilidades de triunfo de los senadores Kelly Loeffler y David Perdue con sus acusaciones sin base y teorías de conspiración sobre las elecciones en Georgia, donde el presidente electo, Joe Biden, resultó ganador tras recibir 12,670 votos más que el mandatario.
Siguiendo las pautas del presidente, quien sigue rehusándose a aceptar su derrota y está tratando de frenar el conteo y la certificación en corte, Wood y Powell han pedido a los votantes republicanos del estado que no voten en la elección de segunda vuelta del 5 de enero porque estos comicios se celebrarán con las mismas máquinas que se usaron en noviembre, las cuales permiten "irregularidades", según aseguran sin presentar evidencias.
Powell trabajó para la campaña de presidente hasta hace poco. Ambos han presentado demandas en Georgia y Wisconsin cuestionando resultados de elecciones argumentando que hubo fraude.
Los comicios por los puestos al Senado de Georgia son clave porque decidirán que partido controlará la Cámara Alta. Si los republicanos quieren ser una oposición de cuidado deben de ganar al menos un puesto más en el Senado para sumar 51 curules. Los demócratas, entre tanto, necesitan ganar los dos puestos en disputa para sumar 50 escaños y dominarlo con la ayuda de la vicepresidenta electa, Kamala Harris, como voto de desempate.
Las contiendas se fueron a segunda vuelta luego de que ninguno de los candidatos logró la cantidad mínima de votos para ganar en primera instancia el 3 de noviembre. Los demócratas Raphael Warnock y Jon Ossoff se enfrentan con Loeffler y Perdue, respectivamente.
Trump estará este sábado en Georgia para respaldar a Loeffler y Perdue en un evento público, pero no está claro si su presencia beneficiará a los candidatos, quienes a diferencia del presidente no hablan sobre fraude en sus mitines, reportó The Washington Post.
Teorías conspirativas que mencionan a Hugo Chávez
Wood y Powell han continuado con sus acusaciones sin base pese a que el gobernador de Georgia, Brian Kemp, ha certificado los resultados tras dos recuentos en los que no se hallaron irregularidades generalizadas en los comicios.
“Exhorto a toda la gente de Georgia que pase la voz de que no votará hasta que sus votos sean seguros, y digo eso independientemente de afiliación partidista”, dijo Powell esta semana en una conferencia de prensa en Atlanta.
“No podemos vivir en una república, una república libre, hasta que sepamos que nuestros votos son legales y seguros. Así que debemos de tener una identificación para votar y probablemente debemos de volver a usar papeletas de papel donde los votantes firmen y pongan sus huellas dactilares. Ciertamente debemos de poder hallar un sistema que pueda contar esas papeletas, aunque tengamos que hacerlo a mano”, puntualizó la abogada.
Powell ha promovido una teoría de conspiración que vincula al fallecido caudillo venezolano Hugo Chávez con las compañías de software de las máquinas usadas en los comicios de Georgia.
“ Dominion Voting Systems, el software de tecnología Smartmatic, y el software que va en otros sistemas computarizados de votación aquí, así como, no solo Dominion, fueron creados en Venezuela bajo la dirección de Hugo Chávez”, dijo la abogada el mes pasado.
Dos de los fundadores de Smartmatic son venezolanos pero la empresa fue fundada en Florida, incorporada en Estados Unidos y ahora su sede está en Londres, reportó Reuters. En su sitio web, Smartmatic dice que la compañía no es venezolana y que “no tienen vínculos a gobiernos ni partidos políticos de ningún país”.
En cuanto a Dominion, esta empresa tampoco tiene vínculos con el gobierno venezolano ni con el movimiento político antifa, como han dicho otros.
Los abogados sostienen sin mostrar evidencias que Trump ganó en Georgia y otros estados, incluso California, y que Biden se llevó el triunfo con un fraude avalado por las máquinas de sufragio.
Tras instar a los votantes a no ir a las urnas diciendo que las máquinas de sufragio están amañadas, Wood ha pedido al gobernador que llame a una sesión especial de la Legislatura para investigar lo que consideran fraude.
“Esto es Georgia, no somos tontos. No vamos a votar el 5 de enero en otras máquinas hechas en China. No van a volver a engañar a la gente de Georgia de nuevo”, dijo Wood esta semana.
Wood y Powell también han pedido la renuncia del secretario de Estado, Brad Raffensperger, quien ha insistido en que no hubo fraude generalizado en los comicios y ha certificado los resultados de los dos primeros recuentos. Loeffler y Perdue también han pedido la renuncia de Raffensperger debido a “fallas” en el proceso electoral.
El tercer recuento, realizado a pedido de Trump, reiteró el viernes la victoria de Biden con menos de 12,000 votos por encima de Trump, de acuerdo con cifras preliminares divulgadas por la oficina del Secretario de Estado.
Un pedido que pone en aprietos a los senadores
Inconformes con las medidas tomadas por el gobernador y el secretario de Estado, quienes son republicanos, y con las posturas de Loeffler y Perdue, Wood y Powell ahora están presionando a los senadores republicanos en contienda que apoyen las acusaciones de fraude generalizado del presidente y los apoyen en sus esfuerzos para revertir los resultados.
“Si Kelly Loeffler quiere tu voto, si David Perdue quiere tu voto, se lo tienen que ganar”, dijo Wood. “Ellos tienen que exigir pública, repetida, consistentemente: Brian Kemp, llama a una sesión especial a la Legislatura Estatal de Georgia. Y si no lo hacen (…) no han ganado tu voto”.
Ahora los senadores republicanos se encuentran en la difícil posición de procurar el voto de los republicanos pidiéndoles que vayan a las urnas de nuevo y voten en las mismas máquinas que, según las acusaciones sin base de Trump, Wood y Powell, están "amañadas".
Trump, entre tanto, apoya a los senadores republicanos, pero su respaldo podría estar cayendo en saco roto al seguir diciendo sin base que hubo fraude y en general mantener una postura en línea con los pedidos, acusaciones sin fundamento y teorías de conspiración de Wood y Powell. El presidente también ha presionado infructuosamente a Raffensperger y Kemp para frenar el proceso de certificación, diciendo que él ganó las elecciones y que si las autoridades investigaran el fraude que él cree existió hallarían evidencias de su triunfo.
“El gobernador ‘republicano’ de Georgia @BrianKempGA, y el secretario de Estado, DEBEN permitir INMEDIATAMENTE que se cotejen las firmas (en las papeletas) de la elección presidencial. Si eso ocurre, fácil y rápidamente ganaremos el estado y, más importante aún, allanará el camino para el TRIUNFO de David y Kelly”, tuiteó Trump este jueves al insistir en la verificación de firmas que se hizo dos veces como parte normal del proceso electoral.
The “Republican” Governor of Georgia, @BrianKempGA, and the Secretary of State, MUST immediately allow a signature verification match on the Presidential Election. If that happens, we quickly and easily win the State and importantly, pave the way for a big David and Kelly WIN!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) December 3, 2020
Las autoridades electorales de Georgia han dicho que las firmas que vienen en los sobres de las papeletas ya no pueden ser cotejadas de nuevo porque los sobres y las papeletas fueron separadas, como parte natural del proceso, antes de contar los votos. Las firmas de los votantes fueron verificadas antes de enviarles las papeletas que solicitaron y después de que esas papeletas fueron recibidas.
Los republicanos están divididos sobre el boicot. Algunos como el expresidente de la Cámara Baja Newt Gingrich, la senadora por Iowa Joni Ernst y el presentador de Fox News Tucker Carlson han rechazado las acusaciones sin base de Powell, Wood o ambos, mientras que otros siguen protestando por los resultados con carteles que dicen: “¡Paren el robo!”.
“Lin Wood y Sidney Powell son completamente destructivos. Todos los conservadores de Georgia que creen en Estados Unidos DEBEN de votar en las elecciones de segunda vuelta. Su estrategia para que la gente no vote dejará incapacitado al país”, dijo Gingrich en un tuit.
Lin Wood and Sidney Powell are totally destructive. Every Georgia conservative who cares about America MUST vote in the runoff. Their dont vote strategy will cripple America
— Newt Gingrich (@newtgingrich) December 3, 2020
En medio de las acusaciones infundadas de fraude, la pregunta que se hacen los votantes republicanos de Georgia ahora es: ¿Por qué habría de votar de nuevo si las elecciones de noviembre fueron fraudulentas y nada ha cambiado?
Complicando la situación, Perdue pareció reconocer tácitamente la victoria de Biden este miércoles durante una reunión privada con judíos republicanos, agregó el Post.
Loeffler y Perdue tienen la difícil tarea de convencer a los votantes de salir votar de nuevo sin contrariar al presidente, aunque no queda claro si los votantes los escucharán o si votarán por ellos.
Mira también:














