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Política

Enrique Tarrio, el líder de los Proud Boys, fue un "prolífico informante" de la policía y el FBI

Documentos legales revisados por la agencia Reuters y NBC indican que Tarrio, de 36 años y de origen cubano, trabajó encubierto en 2014, después de ser arrestado por fraude en Miami. El polémico activista de ultraderecha niega que ese haya sido el caso.
27 Ene 2021 – 04:26 PM EST
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El líder del grupo de extrema derecha Proud Boys, Enrique Tarrio, trabajó como "prolífico" informante de las fuerzas de seguridad federales y a nivel local, según informó este miércoles la agencia Reuters.

La agencia cita a un exfiscal y una transcripción de un procedimiento judicial federal de 2014 y detalla que Tarrio habría trabajado en "repetidas ocasiones de forma encubierta" para los investigadores después de ser arrestado en 2012.

La exfiscal federal Vanessa Singh Johannes confirmó a Reuters que Tarrio “cooperó con las fuerzas del orden locales y federales para ayudar en el enjuiciamiento de quienes dirigen empresas criminales".

Un fiscal, "un agente del FBI y el propio abogado de Tarrio" describieron su trabajo encubierto y dijeron que había ayudado a las autoridades a procesar a más de 12 casos contra acusados de tráfico de personas, drogas y otros delitos.

Tarrio fue arrestado en 2013 bajo cargos federales de fraude por la venta de suministros para diabetes robados que ofrecía por debajo del valor de mercado, según documentos de la corte reseñados por NBC:

“Desde el primer día, él fue quien quiso hablar con las autoridades, quería limpiar su nombre, quería enderezar esto para que él pudiera seguir con su vida”, indica uno de los fiscales del caso al juez en la audiencia en la que Tarrio se declaró culpable.

De acuerdo con los documentos de la corte, tras escuchar los argumentos de la fiscalía y los testimonios de funcionarios policiales, el juez aceptó recortar de 30 meses a 16 la sentecia a Tarrio.

En una entrevista con Reuters, Tarrio negó 'recordar' su trabajo encubierto, en contradicción a las transcripciones y lo declarado por los funcionarios ante el tribunal.

No hay evidencia de que Tarrio haya cooperado con las autoridades desde entonces. La exfiscal Johannes comentó a Reuters que estaba sorprendida de que el acusado que procesó por fraude hace años sea ahora un extremista: "Sabía que era un estafador, pero no tenía ninguna razón para saber que también era un terrorista doméstico", dijo a la agencia.

Alto perfil

Tarrio, de 36 años, lidera el grupo Proud Boys, una organización de ultraderecha que apoya al expresidente Donald Trump.

Con base en Miami, el activista solía viajar por EEUU para participar de mítines a favor de Trump y fue parte de varios eventos en los que reclamaban en contra de los resultados de las elecciones que le dieron la victoria a Joe Biden, azuzados por el propio Trump con falsas teorías de la conspiración.

Tarrio fue detenido justo el día previo del asalto al Capitolio el pasado 6 de enero, acusado de la quema de una bandera del movimiento antirracista Black Lives Matter robada de la iglesia metodista Asbury, una congregación mayormente de raza negra, durante violentas protestas el pasado 12 de diciembre.

Un Tribunal Superior de Washington DC le ordenó que abandonara la ciudad en espera de una audiencia en enero. Aunque Tarrio no participó en la insurrección en el Capitolio, al menos cinco miembros de Proud Boys han sido acusados. Al momento de su detención, el activista tenía dos cargadores ilegales de un arma de alto calibre que permiten contener balas adicionales, según las autoridades.

Los Proud Boys, fundados en 2016 son clasificados como un grupo de odio por el Southern Poverty Law Center (SPLC), organización que monitorea a organizaciones extremistas. Recientemente fueron vetados por Twitter.

El grupo está compuesto mayoritariamente por jóvenes anglosajones, aunque también hay hispanos, como Tarrio, quien es de origen cubano.


Según el SPLC la agrupación congrega a supremacistas blancos, islamofóbicos y misóginos que se oponen a la inmigración. Entre las organizaciones de ultraderecha que apoyan a Trump, ganaron notoriedad al demostrar que están dispuestos a usar la violencia contra los opositores al entonces presidente.

En el primer debate presidencial en 2020, Trump se refirió a ellos cuando el moderador Chris Wallace le preguntó si condenaría a los supremacistas blancos y les pediría que no intervengan en las protestas raciales, y el presidente respondió: "Seguro, estoy dispuesto, pero diría que casi todo lo que veo es del ala izquierdista, no del ala de derecha".

"Proud Boys, den un paso atrás y permanezcan preparados, pero les digo algo, les diré que alguien tiene que hacer algo con Antifa (movimiento anarquista) y la izquierda porque esto no es un problema del ala derechista", respondió el presidente, en una frase que fue considerada un guiño y no una condena al grupo supremacista.

De hecho, para el grupo extremista aquellas palabras fueron una especie de bendición presidencial. Inclusive, una cuenta del grupo en la red Telegram tomó como parte de su nuevo logo: "Dando un paso atrás y esperando".

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