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Donald Trump

"Me avergüenza haber apoyado al (gobernador) Kemp": Trump sigue sembrando división entre los republicanos de Georgia (y puede poner en peligro el control del Senado)

En una entrevista este domingo en Fox News, Trump volvió a arremeter contra los republicanos de Georgia que han rechazado sus infundadas acusaciones de fraude electoral en ese estado, como el secretario del estado, Brad Raffenserperger, o el propio gobernador, Brian Kemp. Sus seguidores podrían no ir a votar en enero, al desconfiar del sistema, y darle un triunfo a los demócratas en el Senado.
29 Nov 2020 – 03:26 PM EST
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En la primera entrevista que concede el presidente Donald Trump desde el día de las elecciones, el mandatario siguió repitiendo todo su argumentario del fraude electoral, desde las críticas contra las máquinas de Dominion Voting System hasta el carácter presuntamente 'irregular' y "corrupto" del voto por correo. Siempre sin fundamento ni pruebas.

En la entrevista, realizada en el programa Sunday Morning Futures con la presentadora Maria Bartiromo, Trump se quejó de que los jueces no quieren admitir sus peticiones judiciales, que la prensa es el peor enemigo de los estadounidenses y que hasta funcionarios electorales republicanos están en su contra, como en el caso de Georgia.

Sin ninguna evidencia, Trump ha repetido que hubo fraude en ese estado (controlado por los republicanos) y asegura que el uso de las máquinas del sistema Dominion, presuntamente amañadas en su contra, han hecho que boletas a su nombre se contaran a nombre de Biden, entre otras supuestas irregularidades.

Estas acusaciones sin base han sido rechazadas por funcionarios electorales republicanos, encabezados por el secretario del estado, Brad Raffenserperger, o incluso por el gobernador, Brian Kemp, cuya candidatura fue promovida por el propio presidente. Ambos republicanos han defendido la integridad del proceso electoral en el estado, lo que los ha convertido en un nuevo blanco de las críticas de Trump.

"Me avergüenzo de haberlo apoyado" (a Kemp en Georgia), dijo este domingo Trump en la entrevista con Fox News y atacó directamente a los republicanos de ese estado, cuyos dos senadores tendrán que discutir sus escaños en segunda vuelta en enero, en una elección que definirá la mayoría del Senado de Estados Unidos.

En la entrevista, Trump culpó tanto a Kemp como al secretario Raffensperger por aprobar el uso de las máquinas
Dominion y las reglas electorales del estado de forma general.


"Todo tiene que ser aprobado por la legislatura, y tenían jueces haciendo tratos, y tenían funcionarios electorales haciendo tratos como este personaje en Georgia que es un desastre", dijo el presidente sobre el secretario de estado de Georgia, quien ha mantenido una postura firme rechazando infundadas teorías de la conspiración promovidas por el mandatario.

Georgia es un habitual bastión republicano que Trump perdió sorpresivamente ante Biden por poco más de 12,500 votos y que tras realizar un recuento certificó las elecciones a favor del demócrata.

"Y el gobernador no ha hecho nada. No ha hecho absolutamente nada", dijo Trump sobre Kemp. "Me avergüenza haberlo apoyado. Pero veo lo que está pasando. Es tan terrible", añadió y cuestionó si se podría confiar en el resultado de las próximas elecciones al Senado, que serán en enero.

Peligro para los republicanos

El hecho de que el propio Trump cuestione la integridad de las elecciones es algo que preocupa seriamente a los republicanos de Georgia, que podrían ver diezmadas a sus bases en la carrera por el Senado tras las divisiones en el partido y la desconfianza en el proceso electoral que ha promovido el propio presidente.

Mientras las elecciones presidenciales ya están prácticamente certificadas, la carrera no ha acabado para los senadores republicanos David Perdue y Kelly Loeffler, quienes deberán enfrenta otra vez a los demócratas Jon Ossoff y Raphael Warnock, respectivamente, luego que ninguno de ellos logró la mayoría de votos para declarar a un ganador en los comicios del 3 de noviembre.

La elección de segunda vuelta del 5 de enero decidirá que partido controlará el Senado, pieza clave que podría dar a los demócratas carta blanca para aprobar medidas durante dos años o consolidar a los republicanos como oposición capaz de bloquear las metas legislativas del gobierno del presidente electo Joe Biden.

Los demócratas necesitan ganar los dos puestos para sumar 50 curules y controlar la cámara alta con la ayuda de la vicepresidenta electa Kamala Harris, como voto de desempate. Los republicanos tienen menos presión porque solo necesitan ganar un puesto para sumar 51 escaños y dominar el Senado.


Si bien es cierto que a simple vista el panorama es menos favorable para los demócratas, porque tienen la presión de ganar dos curules y los candidatos republicanos cuentan con las ventajas derivadas de ser titulares, las campañas republicanas enfrentan retos inusuales a raíz de las infundadas acusaciones de fraude de Trump y su ataque a miembros de su propio partido, provocando fracturas internas.

El presidente no ha aceptado el triunfo de Biden y ha presentado demandas en varios estados argumentando fraude y falta de transparencia en los comicios y pidiendo detener el conteo. Sus acusaciones, sin embargo, han sido mayormente desestimadas por los tribunales por falta de evidencia.

Muchos de los simpatizantes de Trump creen en sus acusaciones y ven a Kemp y Raffensperger como traidores. Los propios senadores Perdue y Loeffler se han alineado con Trump, buscando ganar su base, y han exigido la renuncia del secretario Raffensperger. Sin embargo, ahora están en la difícil posición de pedirle a sus seguidores que vayan a las urnas de nuevo aunque crean que hubo fraude y que voten usando las máquinas que creen que están amañadas.

El vicepresidente, Mike Pence, y otros republicanos, como el senador Marco Rubio y Donald Trump Jr., han ido a Georgia a apoyar a los candidatos o les han dado su apoyo, mientras que Trump dijo que viajaría el sábado al estado para apoyarlos.

"No, la elección 2020 fue un fraude total, nosotros ganamos por mucho (y espero que podamos revertir los resultados fraudulentos), pero debemos salir a votar y ayudar a David y Kelly, dos GRANDES personas. De otra manera estamos cayendo en manos de personas muy enfermas. Estaré en Georgia el sábado", tuiteó Trump este viernes.

Twitter etiquetó el mensaje con una advertencia porque la afirmación de que Trump ganó la elección es falsa y no hay pruebas de que hubo fraude generalizado en los comicios del 3 de noviembre.

Estrategas republicanos esperan que las tensiones se disipen en las próximas semanas y dicen que Georgia sigue siendo un estado conservador donde históricamente los republicanos han ganado en comicios de segunda vuelta.

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