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Economía

¿Dónde fabrican las empresas más innovadoras? Muy pocas contestan en EEUU…

Preguntamos a las empresas en CES, la mayor feria de electrónica de consumo, dónde tienen sus oficinas y dónde sus fábricas: las dos respuestas casi nunca encajan. Pese a la dura retórica de Trump contra esta práctica, las compañías dicen que no tienen alternativa.
10 Ene 2017 – 12:49 PM EST

– El producto se fabrica en el extranjero, en Asia.
– ¿Dónde, en Asia?
– Mmmm. En China, pero preferimos estar off the record en eso.

No es el primero ni el último que nos responde así en la mayor feria de electrónica de consumo, CES, en Las Vegas. No es el primero que prefiere no publicar dónde fabrica su producto, pero sobre todo no es el último que manufactura en China.

Las etiquetas no engañan: “Made in China”. Los productores en cuestión responden que es su única manera de sobrevivir en el mercado, pero reconocen que les incomoda decir que no usan fábricas estadounidenses.

La fabricación en el extranjero fue uno de los pilares de la campaña del actual presidente electo, Donald Trump, que amenaza con crear un impuesto del 35% sobre los productos de empresas estadounidenses que hacen en el extranjero e importan aquí. Trump promete que las fábricas volverán a Estados Unidos.

Ya sea en una clase 101 de ‘Economía globalizada’ o en un evento con unas 3,800 empresas tecnológicas como CES, uno se da cuenta de que la realidad es más compleja. Hablamos con compañías con su cerebro en California, Illinois, Indiana, Washington, Florida… pero que producen principalmente en China sus juguetes inteligentes, ropa con sensores, telescopios, cables y protectores de celular.

Visitamos por ejemplo Naftali, una empresa estadounidense que se gana la vida con accesorios de teléfonos y viaje. En Miami, Florida, opera la directiva, la logística, las ventas y el almacén. En China, se hace toda la producción, en dos fábricas y a veces subcontratan a otras.

Jonathan Quintanilla, su jefe de ventas, dice que producir en Estados Unidos les generaría unas cargas fiscales y económicas que acabarían con la efectividad de la empresa:


“Las fábricas en China son más baratas. El precio es la única manera en la que podemos competir”.


Tecnocel, con sede en Simi Valley, California, produce altavoces, linternas, cargadores y dispositivos con bluetooth. Manifacturan mayoritariamente en China, en una fábrica con la que llevan trabajando dos décadas, y también algún producto en Minnesota. Aquí también, quien manda es el precio:


“Sería imposible producir en Estados Unidos si queremos mantenernos en la escala de precios que el mercado demanda. No venderíamos”.


Corey Jensen, vicepresidente de ventas de Technocel, se refiere a sus productos más comunes. “Los grandes vendedores con los que trabajamos hoy, como Walmart, Home Depot, Lowe’s, operan con un umbral de precios y de márgenes muy ajustados”.

En esta empresa, cuando se necesita mucha mano de obra, no hay duda de que el lugar es China; cuando el proceso está más automatizado, optan por Estados Unidos. Etiquetan estos últimos productos con “Made in USA” y un logo de una bandera. El directivo imagina un futuro de fábricas estadounidenses produciendo más que ahora, pero con muchos robots y unos pocos empleados de alta calificación.

“No es popular decir que fabricamos en China”, dice otro directivo del sector, que prefiere no publicar su nombre ni el de la empresa. “Este asunto tiene mucha carga política”.

La empresa tiene sede en el estado de Washington, pero las decenas de productos se fabrican en China. Explica que requieren mucha mano de obra para hacer partes del proceso de forma manual y que el gigante asiático tiene “una enorme cantidad de trabajadores disponibles para hacerlo”.

Además, dice que en China son capaces de ponerse manos a la obra de forma instantánea y con una velocidad de producción exprés.


“Si no tienes un producto muy específico que lo diferencia de todos los otros, no serás capaz de competir nunca fabricando en Estados Unidos. (...) Cualquier empresa estadounidense quiere dar trabajo a empleados en el país. Pero si tu modelo de negocio va a derrumbarse porque el costo de producir algo va a superar los ingresos, pues no se puede”.


En CES, las empresas consultadas por Univision Noticias admiten que el asunto del “Made in” está más ardiente que nunca, pero no creen que el presidente electo cargue de impuestos a los importados. Sacudiría todo el sector.

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