Deportaciones

Los grilletes no son tan efectivos como quiere el gobierno, pero paga millones a empresa subcontratista

Los defensores de los inmigrantes y abogados que los defienden argumentan que los dispositivos electrónicos, que dentro del sistema criminal se utiliza para el seguimiento de prisioneros en libertad condicional, “son inapropiados e inhumanos para quienes buscan asilo en Estados Unidos”.
27 Ago 2018 – 4:47 PM EDT

A pesar de un considerable aumento en la colocación de grilletes a inmigrantes indocumentados arrestados y luego liberados por la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), los resultados no son los que esperaba el gobierno federal.

También conocidos como ‘grilletes electrónicos’, los aparatos se usan en los tobillos, tienen un peso de 5.5 onzas (155 gramos) y sirven para monitorear las 24 horas del día al inmigrante mientras permanece libre en espera que su caso de inmigración se resuelva.

Si bien el aparato ha dejado millonarias ganancias a la empresa GEO Group, el segundo mayor contratista de ICE de centros de detención privados, funcionarios de gobierno aseguran que los dispositivos son efectivos para lograr que las personas se presenten a sus citas ante los tribunales de inmigración, pero dejan de ser útiles una vez comienza el procedimiento de deportación de indocumentados, señala un reporte de The Associatred Press.


La crisis del 2014

El aumento en la colocación del dispositivo electrónico se registró en 2014, cuando comenzó la crisis migratoria en la frontera con México. Ese año más de 68,000 menores no acompañados fueron detenidos en la frontera con México cuando intentaban ingresar indocumentados al país en busca de asilo.

La Patrulla Fronteriza detuvo a una cantidad similar de unidades familiares, integradas por uno o más niños y sus padres o adultos, la mayoría de ellos originarios del denominado Triángulo Norte (El Salvador, Guatemala y Honduras) y México.

Una ley sobre prevención de tráfico humano de 2008 (TVPRA, por sus siglas en inglés) prohíbe al gobierno deportar aceleradamente a los menores. Obliga al gobierno a procesarlos y que sea un juez quien decida sus futuros en Estados Unidos.

La mayoría de las unidades familiares detenidas entre el 2014 y el 2016, fueron procesadas y liberadas con un grillete, y la orden de presentarse a sus citas de inmigración en los tribunales. Los menores no acompañados fueron entregados al cuidado del Departamento de Salud y Recursos Humanos (HHS), y muchos entregados posteriormente a familiares en Estados Unidos mientras prosiguen sus casos de asilo.

En algunos casos los procesos demoran años debido al atasco en las cortes de inmigración, que a finales de junio tenía más de 734,000 casos pendientes.

‘Tolerancia cero’

Desde inicios del 2018 Trump ha batallado por cancelar la política de capturar y liberar (catch and release) en la frontera y aumentar el tiempo de detención de menores indocumentados, pero se topa con la vigencia de la ley TVPRA y un acuerdo judicial de 1997 (Flores versus Meese) que prohíbe la privación de libertad de menores.

También formuló cargos criminales por ingreso ilegal a los padres para quitarles forzosamente a sus hijos. Dos de las tres estrategias no pueden ser implementadas porque el Congreso no las ha anulado, y en cuando a la separación familiar una corte federal del sur de California, en san Diego, le ordenó a Trump que las reunificara porque la medida violaba el debido proceso migratorio.

“Ahora muchos padres e hijos son liberados rápidamente y les colocan dispositivos electrónicos de monitoreo (grilletes), una práctica que tanto el gobierno como los defensores de los derechos de los inmigrantes, se oponen por diferentes razones”, señala el reporte.


Poco efectivos

Abogados y personas que usaron los grilletes, señalan que muchos simplemente se los quitan y desaparecen, se esconden en las sombras para huir del fantasma de la deportación.

Los defensores de los inmigrantes y abogados que los defienden argumentan que los dispositivos electrónicos, que dentro del sistema criminal se utiliza para el seguimiento de prisioneros en libertad condicional, “son inapropiados e inhumanos quienes buscan asilo en Estados Unidos”.

La Asociación de Abogados de Estados Unidos dice que los grilletes son “una forma de restricción a la libertad similar a la detención”.

El programa de dispositivos electrónicos para indocumentados fue creado por el Congreso en 2002, durante el gobierno de George W. Bush, y a partir de entonces se fueron haciendo más comunes a medida que las deportaciones aumentaban a niveles récord durante los dos gobiernos de Barack Obama (2009-2017).

Y a partir del fracaso en la implementación de la política de ‘tolerancia cero’ de Trump, ha habido un aumento en el huso de los dispositivos “a medida que avanzan los casos” de asilo, que en algunos casos pueden demorar años, advierte el reportaje de AP.

Agrega que a principios de julio había casi 84,500 participantes activos en el Programa de Apariencia de Supervisión Intensiva de ICE, que regula el uso de los grilletes. La asistencia de los inmigrantes al tribunal de inmigración es alta, pero los grilletes y otras medidas "no son una herramienta efectiva" después de que se emitan las órdenes de deportación, dijo Matthew Bourke, portavoz de ICE.

Los números

The Associated Press dice que no hay información confiable sobre el número de receptores de tobillo que se los quitan y huyen, especialmente cuando la deportación es inminente, pero los expertos señalan que es alta.

"La gente puede simplemente cortar esas cosas si lo desea", dijo Sara Ramey, una abogada de inmigración de San Antonio, Texas, cuyos clientes, que rutinariamente piden asilo, ICE les coloca grilletes cuando los libera con orden de presentarse ante un juez en una fecha programada.

Los datos más recientes elaborados por el Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y que corresponden al 2015, indican que 17.524 personas, o alrededor del 65% de casi 40,500 participantes en el programa, lo abandonaron ese año.,

De esos, alrededor de un quinto fueron deportados o les otorgaron asilo, mientras que alrededor del 5% se quitaron los grilletes y huyeron. El resto fue arrestado, violó otras reglas o no se le requirió participar por razones no especificadas, lo que hizo imposible determinar la verdadera tasa de éxito del programa.

AP dijo que, para muchos en el gobierno de Trump, el programa que permite la liberación con grilletes es un obstáculo para su meta de eliminar por completo la política del ‘catch and release’, y con ello aumentar las detenciones y acelerar las deportaciones.


Danza de millones

El gasto general del programa manejado por ICE se elevó a $183 millones en el año fiscal 2017, que terminó el pasado 30 de septiembre, frente a los $91 millones gastados en el 2014. En ese mismo período, el número de deportaciones para personas en el programa solo aumentó en 273, de 2,157 a 2,430, o solo alrededor del 1 por ciento de las más de 226,000 personas que ICE deportó durante el mismo período, dijo Bourke.

La estadía promedio en un centro de detención de ICE es de aproximadamente 40 días, mientras que el tiempo promedio para que los inmigrantes que no están bajo custodia y aguarden que sus casos sean resueltos en una corte de inmigración puede superar los ocho años.

Aunque los costos diarios son menores cuando se libera a los inmigrantes con grillete en lugar de mantenerlos bajo custodia, el costo promedio de la detención es de aproximadamente $5,500, comparado con $ 16,000 para alguien liberado pero que permanece bajo vigilancia durante años, dice el gobierno de Trump.

Mientras, el gran ganador en esta fórmula sigue siendo GEO Group, empresa basada en Boca Ratón, Florida, y que en 2010 compró Behavioral Interventions Inc. de Boulder, Colorado, por $410 millones.

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